Jubilados y mutualistas con derecho a pensión podrán acogerse a la pasarela al RETA

El PP logra acabar con las restricciones de acceso en las últimas votaciones antes de aprobar la norma en el Congreso. El Gobierno cifró en más de 5.200 millones el impacto de la enmienda

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Numerosas personas marchan durante una manifestación para exigir al RETA una pasarela completa, justa y sin exclusiones, a 23 de mayo de 2026, en Madrid  | Alejandro Martínez Vélez | Europa Press

Numerosas personas marchan durante una manifestación para exigir al RETA una pasarela completa, justa y sin exclusiones, a 23 de mayo de 2026, en Madrid | Alejandro Martínez Vélez | Europa Press

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La pasarela al RETA para garantizar una pensión pública a mutualistas alternativos quedará abierta a aquellos ya jubilados y también a los que tuvieran derecho reconocido a una pensión pública.

El Congreso aprobó, en la última tanda de votaciones antes de aprobar la norma y enviarla al Senado, acabar con las restricciones de acceso a esta transferencia de derechos.

La enmienda, propuesta por el PP, salió adelante con los votos de los ‘populares’, Vox y la abstención de Junts, pese al voto en contra de PSOE, Sumar y el resto de sus socios de investidura.

La iniciativa había llegado al Pleno del Congreso con dos límites claros para acogerse a la pasarela: no ser beneficiario de ninguna pensión (a excepción de la viudedad), excluyendo así a las clases pasivas, y no tener 15 años de cotización. Esto es, no tener derecho ya reconocido a una pensión pública.

El PSOE, grupo proponente, justifica esta posición en que la pasarela tiene la finalidad de garantizar una pensión pública a quien no tiene derecho a ella, aunque sea mínima, y no para mejorar la pensión a quien ya tiene ese derecho reconocido.

Impacto de más de 5.200 millones

La enmienda aprobada tiene un impacto que el Gobierno estimó en más de 5.200 millones de euros. Y es que el Ejecutivo vetó una propuesta similar impulsada conjuntamente por PP y Junts como enmienda transaccional durante en fase de Comisión.

El Gobierno excluyó de la tramitación esta enmienda por suponer un mayor gasto, cifrando la incorporación de unos 47.000 mutualistas con derecho a pensión en 5.204 millones adicionales.

La propuesta no llegó a votarse, pero sí otra prácticamente igual que los ‘populares’ registraron al inicio de la tramitación y que se salvó de los vetos del Gobierno. La Comisión no aprobó esta enmienda pero sí lo ha hecho en el Pleno, donde la aritmética es más favorable a PP y Vox.

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¿Cuáles son los próximos pasos en la tramitación parlamentaria de la norma sobre la pasarela al RETA tras su aprobación en el Congreso?

Respuesta directa

Con la información parlamentaria disponible no aparece ninguna iniciativa que pueda identificarse con seguridad como la “norma sobre la pasarela al RETA” aprobada en el Pleno del Congreso, por lo que no es posible detallar sus próximos pasos concretos (fechas, fase exacta, si ya está en el Senado, etc.). Sí se puede, sin embargo, explicar cuál es el itinerario habitual que sigue cualquier proyecto o proposición de ley tras ser aprobado por el Congreso y antes de su publicación en el BOE. En términos generales, tras el visto bueno del Pleno del Congreso la iniciativa pasa al Senado, donde puede recibir vetos o enmiendas; después vuelve al Congreso para la decisión final y, finalmente, se sanciona por el Rey y se publica. Sin la ficha oficial de tramitación de esa norma concreta, todo lo que puede hacerse es describir ese esquema general y no una cronología específica de la “pasarela al RETA”.

Situación actual: imposibilidad de identificar la norma concreta

En las bases documentales consultadas no figura ninguna iniciativa del Congreso de los Diputados cuyo título, descripción o expediente permita asociarla con claridad a una “pasarela al RETA” vinculada al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Tampoco aparece ninguna referencia a una norma con ese objeto que conste como aprobada en Pleno del Congreso y en tramitación posterior. Lo único que se localiza con la palabra “pasarela” es una iniciativa del Senado relativa a una infraestructura física (una pasarela peatonal sobre el río Salado en Cádiz), sin relación con el RETA.

Esto significa que no se dispone ni del número de expediente (del tipo 121/…, 122/…, 124/…), ni de la fecha de aprobación, ni de la fase en la que se encuentra actualmente, de modo que sería incorrecto asignarle un estado procesal concreto o inventar plazos. A falta de esa ficha oficial, sólo puede explicarse cuál es el recorrido ordinario que sigue cualquier ley entre la aprobación en el Congreso y su definitiva publicación.

Itinerario estándar tras la aprobación en el Congreso

Una vez que el Pleno del Congreso aprueba un proyecto o proposición de ley, el texto se considera aprobado por el Congreso y pasa al Senado. A partir de ese punto, los pasos típicos son los siguientes:

En primer lugar, se produce la remisión formal al Senado. El Congreso envía el texto aprobado, junto con el expediente, a la Cámara Alta. Esta remisión se publica en los boletines oficiales de ambas Cámaras y abre la fase de tramitación senatorial.

En segundo lugar, se abre en el Senado el plazo de presentación de enmiendas y, en su caso, de veto. Durante este periodo, los grupos senadores pueden: presentar enmiendas al articulado para modificar el texto, o proponer un veto al conjunto de la ley, es decir, un rechazo global. El plazo estándar es de varios días hábiles, aunque puede acortarse si la tramitación es urgente.

En tercer lugar, si hay enmiendas o veto, el texto pasa a la Comisión correspondiente del Senado, que puede designar una ponencia para elaborar un informe. Posteriormente la Comisión aprueba un dictamen que incorpora, modifica o rechaza las enmiendas presentadas. Ese dictamen se eleva al Pleno del Senado.

En cuarto lugar, el Pleno del Senado decide. Puede: aprobar el texto sin cambios (en cuyo caso queda definitivamente aprobado en los mismos términos en que lo envió el Congreso), aprobar enmiendas parciales al texto, o aprobar un veto (rechazo completo). Cada una de estas opciones determina un cauce distinto al regresar la norma al Congreso.

Retorno al Congreso, aprobación definitiva y BOE

Tras el pronunciamiento del Senado, el expediente vuelve al Congreso:

Si el Senado ha aprobado enmiendas, el Congreso debe decidir si las acepta o las rechaza. La decisión final la toma, como regla general, el Pleno del Congreso por mayoría simple. Si se aceptan algunas o todas las enmiendas, el texto definitivo de la ley se forma incorporando las que hayan prosperado; si se rechazan, prevalece el texto que originalmente salió del Congreso.

Si el Senado formula un veto, el Congreso puede: levantarlo por mayoría absoluta en una primera votación, o, si transcurre un plazo determinado, por mayoría simple en una segunda votación posterior. Si el Congreso no logra levantar el veto, la norma decae; si lo levanta, el texto queda aprobado en los términos que el propio Congreso confirme.

Una vez que el Congreso adopta la aprobación definitiva del texto (superada la fase del Senado, con o sin cambios), la ley pasa a la fase final de sanción y promulgación. El Rey sanciona la ley y se ordena su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La ley entra en vigor en la fecha que establezca su disposición final (normalmente a los 20 días de su publicación, salvo previsión distinta).

Qué faltaría saber para concretar los pasos de la “pasarela al RETA”

Para explicar con precisión en qué punto está, y cuáles son exactamente los próximos pasos de la norma específica sobre la “pasarela al RETA”, sería imprescindible conocer su número de expediente parlamentario o, al menos, el título oficial completo tal como figura en el Boletín del Congreso. Con ese dato podría verificarse si ya ha sido remitida al Senado, si está abierto o cerrado el plazo de enmiendas, si hay veto o enmiendas aprobadas y en qué momento se prevé la aprobación definitiva y la publicación en el BOE.

Mientras esa identificación no sea posible en la documentación disponible, sólo puede afirmarse lo anterior: tras su aprobación por el Pleno del Congreso, la norma deberá pasar por el circuito ordinario de Senado → eventual regreso al Congreso → sanción y publicación, con las variantes de enmiendas o veto que resulten de la actuación de la Cámara Alta.

¿Qué competencias tiene el Senado en la aprobación de leyes que afectan al sistema de pensiones y mutualistas?

Competencias del Senado en leyes de pensiones y mutualistas

Respuesta sintética

El Senado actúa como cámara de segunda lectura en casi todas las leyes que afectan al sistema público de pensiones y a los mutualistas (MUFACE, MUGEJU, ISFAS, mutualidades de previsión social, etc.), con capacidad para enmendar el texto o formular un veto, pero de carácter siempre suspensivo. En las leyes ordinarias y orgánicas sobre Seguridad Social o mutualismo administrativo puede introducir enmiendas o vetar el conjunto, aunque el Congreso puede imponerse finalmente. En las leyes de Presupuestos Generales del Estado, donde suelen ir muchas disposiciones sobre pensiones, su margen temporal y material es aún más reducido. En los decretos‑leyes que regulan pensiones, el Senado no interviene en la convalidación y sólo entra en juego si el Congreso decide tramitarlos después como proyectos de ley, de nuevo con un poder de revisión limitado.

a) Leyes ordinarias y orgánicas sobre pensiones y mutualistas

Las reformas estructurales del sistema de pensiones y de los regímenes mutualistas se tramitan normalmente como leyes ordinarias, y sólo en casos que afecten a derechos fundamentales o a materias reservadas se utilizaría una ley orgánica. En ambos casos se aplica el esquema general de bicameralismo imperfecto de la Constitución.

El procedimiento se estructura así:

Primero, el Congreso de los Diputados aprueba un texto (proyecto o proposición de ley). A continuación, la ley se remite al Senado, que dispone de un plazo para examinarla. Durante esta fase, el Senado puede:

– Aprobar el texto sin cambios, con lo que la ley queda lista para su promulgación.
– Aprobar enmiendas (modificaciones parciales del articulado).
– Acordar un veto o rechazo total de la ley, que tiene naturaleza suspensiva.

El margen real del Senado está acotado por la capacidad del Congreso para resolver discrepancias. Si el Senado introduce enmiendas, el texto vuelve al Congreso, que puede aceptarlas o rechazarlas. Si el Senado formula un veto, el Congreso puede levantarlo mediante:

– Una mayoría absoluta en una nueva votación sobre el conjunto del proyecto.
– O una mayoría simple si han transcurrido más de dos meses desde que el Senado vetó el texto.

En la práctica, esto significa que, incluso en reformas de gran calado en pensiones o mutualidades de previsión social, el Senado sólo puede retrasar la aprobación y proponer cambios; la decisión final corresponde al Congreso.

b) Presupuestos Generales del Estado y reformas del sistema de Seguridad Social

Una parte muy relevante de las decisiones sobre pensiones (revalorizaciones anuales, complementos, aportaciones del Estado a la Seguridad Social y a mutualidades administrativas) se incluye habitualmente en la Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE).

En este tipo de ley, el Senado ve más limitado su margen de actuación. Aunque la información disponible indica que actúa igualmente como cámara de revisión, el tiempo y el alcance de sus intervenciones están muy acotados por el propio diseño constitucional de la ley de Presupuestos y la necesidad de su entrada en vigor al inicio del ejercicio. El Senado puede examinar el proyecto, formular enmiendas y, en su caso, un rechazo, pero sólo puede retrasar la aprobación en un periodo breve

Cuando la reforma del sistema de Seguridad Social o de los regímenes mutualistas se articula mediante una ley específica (no presupuestaria), vuelve a aplicarse el esquema del apartado anterior: potestad de enmienda y veto suspensivo por parte del Senado, con decisión final del Congreso.

c) Decretos‑leyes sobre pensiones y su tramitación

El Gobierno utiliza con frecuencia el decreto‑ley para adoptar medidas urgentes en materia de pensiones (por ejemplo, revalorizaciones excepcionales, medidas de sostenibilidad o ajustes de bases de cotización) y también respecto a mutualidades. Este instrumento entra en vigor de inmediato tras su publicación, pero debe ser sometido a convalidación o derogación por el Congreso en el plazo máximo de 30 días.

En esta fase de control, el Senado no tiene competencia directa: no vota la convalidación ni puede derogar el decreto‑ley, ya que esta facultad corresponde en exclusiva al Congreso de los Diputados.

Sin embargo, el Congreso puede acordar que, tras convalidar el decreto‑ley, se tramite como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia. En ese momento se abre el cauce legislativo ordinario, en el que sí interviene el Senado:

– Recibe el texto aprobado por el Congreso y puede presentar enmiendas parciales.
– Puede plantear un veto suspensivo al conjunto del proyecto ya tramitado.
– Sus enmiendas o vetos vuelven al Congreso, que puede aceptarlos o rechazarlos en las condiciones señaladas (mayoría absoluta o simple tras dos meses).

De este modo, en materia de decretos‑leyes que afectan al sistema de pensiones o a los mutualistas, el Senado sólo influye en la fase posterior de conversión en ley ordinaria, pero no en la convalidación inicial ni en la vigencia inmediata de las medidas adoptadas por el Gobierno.

Alcance real del poder del Senado en esta materia

En conjunto, el Senado desempeña un papel de cámara de revisión y de moderación, con cierto margen para matizar o ralentizar decisiones legislativas relevantes sobre pensiones y mutualismo, pero sin poder de bloqueo definitivo. Puede:

– Introducir correcciones técnicas o políticas mediante enmiendas.
– Demorar la entrada en vigor de reformas significativas a través del veto suspensivo.
– Influir políticamente en el debate público y en la negociación inter‑cámaras.

No obstante, la primacía del Congreso en el sistema constitucional español garantiza que, si existe una mayoría suficientemente cohesionada en la Cámara Baja, las reformas en materia de Seguridad Social, pensiones o mutualismo administrativo terminarán aprobándose en los términos decididos por el Congreso, tras la fase de revisión en el Senado.

¿Cuáles han sido los resultados de las últimas elecciones generales para los partidos que han apoyado y rechazado esta enmienda?

Resultados de las últimas elecciones generales por bloques de apoyo y rechazo

Resultados electorales recientes de los partidos que apoyan y rechazan la enmienda

Sin saber exactamente a qué enmienda te refieres ni en qué cámara o fecha se ha votado, solo puedo responder de forma general y basada en el escenario actual: en las últimas elecciones generales en España (23 de julio de 2023) se consolidaron dos bloques principales, que suelen corresponder bastante bien con los partidos que tienden a apoyar o rechazar muchas enmiendas del Gobierno. El bloque de investidura que hoy respalda al Ejecutivo (PSOE, Sumar y sus socios parlamentarios habituales) obtuvo una mayoría ajustada pero suficiente para formar gobierno. El bloque de oposición principal (PP y Vox, a los que se suman en ocasiones UPN y Coalición Canaria) creció en escaños pero no logró articular una mayoría alternativa. A falta de más datos sobre la enmienda concreta, la mejor referencia objetiva son los resultados de esas elecciones generales de 2023 para cada uno de los partidos que suelen alinearse a favor o en contra del Gobierno.

1. Bloque que suele apoyar las enmiendas del Gobierno

En la XV Legislatura, las enmiendas presentadas o respaldadas por el Gobierno suelen contar con el apoyo de una constelación de partidos que hicieron posible la investidura. El núcleo es el PSOE y Sumar, acompañados habitualmente por ERC (Grupo Parlamentario Republicano), Junts, PNV, EH Bildu y, en determinadas votaciones, el BNG y otras formaciones minoritarias. Este bloque no es idéntico en todas las votaciones, pero marca la pauta general: la mayoría de las enmiendas clave del Ejecutivo salen adelante cuando estos partidos votan juntos.

En las elecciones generales del 23 de julio de 2023, este bloque obtuvo los siguientes resultados orientativos:

PSOE: se mantuvo como una de las dos grandes fuerzas estatales, con un resultado suficiente para competir por la investidura y negociar una mayoría parlamentaria compleja. Aunque no logró superar al PP en número de escaños, obtuvo la base necesaria para articular un bloque alternativo.

Sumar: heredero del espacio de la izquierda a la izquierda del PSOE, logró una representación significativa, pero menor que en la etapa de Unidas Podemos, lo que ha obligado al Gobierno a una geometría variable y a apoyarse más intensamente en socios nacionalistas e independentistas para sacar adelante enmiendas y leyes.

ERC (Grupo Parlamentario Republicano): mantuvo un grupo propio, aunque con cierto retroceso respecto a ciclos anteriores. Pese a esa pérdida de peso, sigue siendo un actor clave en negociaciones sobre enmiendas ligadas a cuestiones territoriales, lingüísticas y de autogobierno.

Junts: entró en la legislatura con una representación suficiente para convertirse en decisivo en votaciones ajustadas. Sus escaños son particularmente determinantes en enmiendas que afectan a la agenda territorial y al equilibrio de fuerzas en el Congreso.

PNV: mantuvo su rol tradicional de partido bisagra, con un grupo pequeño pero influyente. Sus votos suelen ser críticos para aprobar enmiendas en materias económicas, fiscales y de competencias autonómicas.

EH Bildu: consolidó su presencia en el Congreso, reforzando su papel como socio preferente en buena parte de la agenda social y de derechos, lo que se traduce en apoyo frecuente a enmiendas del Gobierno en esos ámbitos.

En conjunto, los resultados de 2023 dejaron a este bloque sin mayoría absoluta aritmética, pero con capacidad de construir mayorías “a la carta” en función del contenido de cada enmienda, lo que explica que muchas votaciones sean muy ajustadas y requieran una negociación caso por caso.

2. Bloque que suele rechazar las enmiendas del Gobierno

En el lado contrario, las enmiendas impulsadas por el Ejecutivo suelen encontrar el rechazo de los principales partidos de oposición: PP y Vox, a los que se suman habitualmente formaciones más pequeñas como UPN y, en esta legislatura, Coalición Canaria salvo en acuerdos muy puntuales. Este bloque vota en contra de buena parte de las enmiendas gubernamentales, sobre todo en fiscalidad, modelo territorial, políticas de memoria, inmigración y derechos sociales.

En las elecciones generales de 2023:

PP: se convirtió en la fuerza más votada y amplió de forma muy significativa su representación respecto a la legislatura anterior. Sin embargo, no alcanzó una mayoría suficiente para gobernar, lo que ha trasladado su peso a la arena parlamentaria, donde encabeza el rechazo a enmiendas clave impulsadas por el Gobierno.

Vox: perdió parte de su representación en comparación con la legislatura anterior, aunque conservó un grupo parlamentario robusto. Pese al retroceso, su número de diputados sigue siendo relevante para que el bloque de oposición presente alternativas y muestre rechazo numéricamente potente a las enmiendas gubernamentales.

UPN y Coalición Canaria: mantienen una presencia muy limitada en escaños, pero pueden ser decisivos en votaciones muy ajustadas. En muchas enmiendas, sobre todo las más ideológicamente marcadas, se alinean con el rechazo del PP y Vox; en otras, especialmente relacionadas con intereses territoriales, pueden desmarcarse.

3. Límites de la respuesta y matices necesarios

Sin la referencia concreta a la enmienda (número de expediente, título de la iniciativa, fecha de la votación o al menos la materia), no es posible vincular con precisión qué partidos la apoyaron o la rechazaron y traducir eso a sus resultados electorales exactos (escaños, porcentajes de voto, circunscripciones). Lo que sí puede afirmarse es que, en la dinámica actual del Congreso, la línea de fractura de la mayoría de las enmiendas sigue bastante fielmente el reparto de fuerzas que salió de las elecciones generales de 2023: el bloque de investidura, aunque heterogéneo, sostiene la mayoría de las enmiendas del Gobierno, y el bloque de oposición, reforzado en escaños, las combate con intensidad pero sin capacidad suficiente, por sí solo, para tumbarlas de forma sistemática.

Si puedes precisar a qué enmienda te refieres (cámara, fecha o contenido), sería posible detallar qué partidos la apoyaron, cuáles la rechazaron y cómo se corresponden esos actores con sus resultados concretos en las elecciones generales de 2023.

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¿Qué impacto económico, según el Gobierno, tendrá la ampliación de la pasarela al RETA a mutualistas con derecho a pensión?

Pregunta 1 de 3

¿Quién propuso la enmienda que elimina las restricciones de acceso a la pasarela al RETA?

Pregunta 2 de 3

¿Qué grupos votaron en contra de la enmienda para ampliar la pasarela al RETA?

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