La pasarela al RETA para garantizar una pensión pública a mutualistas alternativos quedará abierta a aquellos ya jubilados y también a los que tuvieran derecho reconocido a una pensión pública.
El Congreso aprobó, en la última tanda de votaciones antes de aprobar la norma y enviarla al Senado, acabar con las restricciones de acceso a esta transferencia de derechos.
La enmienda, propuesta por el PP, salió adelante con los votos de los ‘populares’, Vox y la abstención de Junts, pese al voto en contra de PSOE, Sumar y el resto de sus socios de investidura.
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El Congreso aprueba la pasarela al RETA tras abrirla a todos los mutualistas activos y pasivos
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La iniciativa había llegado al Pleno del Congreso con dos límites claros para acogerse a la pasarela: no ser beneficiario de ninguna pensión (a excepción de la viudedad), excluyendo así a las clases pasivas, y no tener 15 años de cotización. Esto es, no tener derecho ya reconocido a una pensión pública.
El PSOE, grupo proponente, justifica esta posición en que la pasarela tiene la finalidad de garantizar una pensión pública a quien no tiene derecho a ella, aunque sea mínima, y no para mejorar la pensión a quien ya tiene ese derecho reconocido.
Impacto de más de 5.200 millones
La enmienda aprobada tiene un impacto que el Gobierno estimó en más de 5.200 millones de euros. Y es que el Ejecutivo vetó una propuesta similar impulsada conjuntamente por PP y Junts como enmienda transaccional durante en fase de Comisión.
El Gobierno excluyó de la tramitación esta enmienda por suponer un mayor gasto, cifrando la incorporación de unos 47.000 mutualistas con derecho a pensión en 5.204 millones adicionales.
La propuesta no llegó a votarse, pero sí otra prácticamente igual que los ‘populares’ registraron al inicio de la tramitación y que se salvó de los vetos del Gobierno. La Comisión no aprobó esta enmienda pero sí lo ha hecho en el Pleno, donde la aritmética es más favorable a PP y Vox.