Cuatro de los cerca de 40 ciudadanos españoles que formaban parte de la flotilla con rumbo a Gaza, interceptada por Israel y expulsada ayer hacia Turquía, han requerido asistencia médica, según ha informado este viernes el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares.
Desde Helsinborg (Suecia), donde participa en la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN, el titular de Exteriores ha indicado que hay cuatro españoles que han necesitado atención sanitaria y “ya la han recibido”, sin aportar más datos sobre su situación concreta.
Respecto al resto de los españoles, Albares ha señalado que han sido atendidos por la embajadora en Turquía, Cristina Latorre, y por el personal de la Embajada, y que su regreso a España se producirá “paulatinamente a lo largo del día”. No obstante, una de las organizaciones que apoya la iniciativa ha apuntado que la llegada probablemente no tendrá lugar hasta mañana.
Además, el ministro ha detallado que “también se está documentando a tres ciudadanos que lo necesitaban” con el fin de que puedan desplazarse a España, después de que todos ellos fueran expulsados por Israel hacia Turquía en aviones fletados por el Ejecutivo turco, tras la interceptación de sus barcos por parte de la Marina israelí en aguas internacionales a comienzos de esta semana.
Sanciones europeas contra Ben Gvir
En otro orden de cosas, Albares ha expresado su deseo de que los Veintisiete acuerden sanciones contra el ministro israelí Itamar Ben Gvir, a raíz del vídeo difundido por este en redes sociales en el que aparece humillando a los detenidos de la flotilla, arrodillados y con el rostro pegado al suelo.
Las imágenes han provocado una fuerte oleada de críticas y condenas en la escena internacional, así como la censura por parte del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y del ministro de Exteriores, Gideon Saar.
“Es algo que desde luego nosotros ya habíamos planteado” dado que tanto Ben Gvir como Bezalel Smotrich, otro ministro ultra del Ejecutivo israelí, tienen vetada la entrada en España desde hace tiempo, ha recordado Albares.
“Ahora queremos que sea una medida de la UE”, ha remarcado, precisando que ha abordado este asunto esta misma mañana con el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, quien ya había anunciado que Italia pedirá estas sanciones, y con su homólogo polaco, Radoslaw Sikorski.
Aunque la adopción de sanciones exige unanimidad, tal y como ha subrayado, el ministro se ha mostrado optimista sobre su aprobación. “Espero que sí”, ha afirmado, confiando en que, tras la “brutalidad” del vídeo de Ben Gvir y “la sensibilidad que ha levantado, no solo por supuesto en España, que ya la teníamos, sino prácticamente todos los países de la Unión Europea, podamos avanzar”.