El Gobierno de España ha expresado este martes su satisfacción por la "histórica" aprobación en el Parlamento libanés de la ley que elimina la pena de muerte en el país y ha trasladado su felicitación a este Estado de Oriente Próximo por una decisión que el Ejecutivo español califica como un "hito fundamental" en la defensa de los derechos humanos en la región.
En una nota difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, España ha puesto en valor "la determinación y el coraje de las instituciones libanesas". "Su liderazgo inspirador en el mundo árabe acredita que el progreso en materia humanitaria y de justicia penal es posible incluso ante los desafíos de seguridad más complejos", han señalado.
En el mismo comunicado, el Gobierno subraya que "la pena de muerte constituye un trato cruel, inhumano y degradante, carente de todo valor disuasorio y cuyo error judicial resulta irreparablemente irreversible".
Reclamación internacional contra la pena capital
Por otra parte, el departamento que encabeza José Manuel Albares ha reiterado su "llamamiento global" a los estados que todavía conservan esta forma de castigo en su ordenamiento jurídico "a fin de que establezcan moratorias inmediatas de las ejecuciones como paso previo a su total erradicación", y ha instado a aquellos que estudian recuperarla a "desistir de cualquier retroceso legislativo".
Al mismo tiempo, el Ejecutivo ha reafirmado su "profunda amistad" con la sociedad y las autoridades libanesas y ha expresado su voluntad de seguir reforzando los lazos de cooperación con su Gobierno en sus "valientes esfuerzos" orientados al "fortalecimiento institucional y del estado de derecho, además de a la reforma del sistema judicial y a la promoción de derechos y libertades fundamentales".
Con esta decisión, Líbano pasa a ser el 114.º país del mundo en suprimir la pena capital para todos los delitos, una sanción que continuaba contemplada en su legislación, aunque no se registran ejecuciones desde 2004.
La nueva normativa prevé la eliminación de la pena de muerte para las personas ya condenadas y su reemplazo por cadena perpetua con "trabajos forzados agravados", mientras que las sentencias que se dicten tras su entrada en vigor serán igualmente conmutadas por este mismo tipo de pena, de acuerdo con lo informado por la agencia de noticias libanesa NNA.