El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido en una entrevista concedida a OKDIARIO que los menores extranjeros no acompañados llegados a Ceuta deberían ser devueltos a Marruecos.
El líder del PP comentó que el Gobierno debería acreditar la edad de quienes han llegado y puso como ejemplo anteriores traslados desde Canarias a Baleares y Madrid.
El reparto de los menores tensiona a las comunidades
La posición expresada por Feijóo llega en plena discusión sobre qué hacer con los menores que permanecen en Ceuta después de la llegada masiva de migrantes. El Gobierno trabaja en un mecanismo para trasladar parte de ellos a otras comunidades autónomas, mientras la situación de los centros de acogida de la ciudad continúa siendo uno de los principales problemas derivados de la crisis.
Según las informaciones publicadas en los últimos días, más de 1.300 menores han quedado registrados en Ceuta tras la llegada masiva y la ciudad ha tenido que ampliar los recursos destinados a su atención.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha planteado la necesidad de acelerar la respuesta y ha mantenido contactos con el presidente ceutí, Juan Vivas, mientras el Gobierno prepara la reunión de la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia del 13 de agosto, en la que está previsto abordar el traslado de menores a otras comunidades.
El problema es que Extremadura, Aragón y Castilla y León han anunciado que no acudirán a esa reunión. Los tres gobiernos autonómicos están condicionados por la posición de Vox, cuyos vicepresidentes han comunicado su rechazo a participar en el reparto de los menores procedentes de Ceuta.
La Fiscalía fija criterios para garantizar la protección
El conflicto institucional ha llegado también a la Fiscalía General del Estado. La fiscal general, Teresa Peramato, ha dictado un decreto dirigido a los fiscales para establecer criterios de actuación destinados a garantizar la protección de los menores extranjeros no acompañados en una situación de contingencia migratoria extraordinaria.
La Fiscalía advierte de que actuará si una comunidad autónoma se niega a asumir las obligaciones que le correspondan en materia de protección de estos menores. La medida añade una nueva dimensión jurídica al enfrentamiento político abierto alrededor del reparto.
El Gobierno sostiene que la respuesta debe coordinar a las distintas administraciones y que la atención de los menores no puede recaer exclusivamente sobre Ceuta. La ciudad autónoma lleva años reclamando una distribución más equilibrada de la responsabilidad de acogida y la actual crisis ha multiplicado la presión sobre sus recursos.
El debate se encuentra así en varios frentes simultáneos: qué menores pueden ser trasladados, cómo se determina su edad, qué comunidades deben acogerlos y cuál es el procedimiento aplicable respecto a quienes puedan ser devueltos a su país de origen.
La cuestión de las devoluciones defendida por Feijóo abre, además, un debate distinto del reparto territorial. Mientras el líder del PP reclama que los menores sean devueltos a Marruecos, la situación de cada menor debe determinarse conforme al procedimiento legal aplicable y teniendo en cuenta las garantías específicas de protección de los menores extranjeros no acompañados.