La inteligencia artificial (IA) avanza a toda velocidad, Europa busca reducir sus dependencias tecnológicas y España afronta el reto de mantener el impulso inversor tras los fondos Next Generation. En este escenario, el presidente de AMETIC, Francisco Hortigüela, defiende en una entrevista con DEMÓCRATA que empresas y administraciones deben trabajar juntas para que España gane capacidad para desarrollar tecnología propia y competir a escala global. Nos recibe en el 40º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de Santander, una cita que, explica, sigue creciendo porque "la digitalización cada vez abarca más áreas" y que busca reunir a "todo el ecosistema digital" para definir las estrategias, políticas y planes que permitan a España avanzar hacia el liderazgo tecnológico.
Pregunta - ¿Cuáles cree que son los principales retos a los que se está enfrentando el sector?
Respuesta - Bueno, el gran reto es el avance tan rápido que tiene la inteligencia artificial (IA) y, sobre todo, la aplicación a la vida real, en los diferentes sectores y negocios, pero también en la sociedad. Es muy importante que veamos la utilidad de toda la nueva tecnología que va llegando y que seamos capaces de utilizarla de forma correcta.
P - La inversión y las expectativas alrededor de la IA no dejan de crecer, ¿cree que puede existir una burbuja de expectativas alrededor?
R - No, yo creo que no, es un desarrollo natural. Además, la aceptación y la utilización de la IA van muy rápidas y eso hace que se necesiten inversiones muy potentes en un corto plazo de tiempo.
P- En el Congreso está ahora el proyecto de Ley de buen uso y gobernanza de la IA. ¿Qué les parece el texto? ¿Están en contacto con los grupos parlamentarios?
R- La forma de trabajar que tenemos en AMETIC es de colaboración público-privada real. Tenemos reuniones mensuales con los ministerios, en este caso con la Dirección General de Inteligencia Artificial, y con la parte de digitalización de la función pública que pertenece a Justicia.
El objetivo es que, antes de que salgan nuevas normativas, podamos trasladar todo el conocimiento, las inquietudes y las necesidades de la industria a las administraciones públicas. No se trata de lanzar un texto y que luego haya unas enmiendas propuestas por la industria, sino de que ese texto esté previamente consensuado con la industria, de tal forma que ayude a su desarrollo.
Creemos que no puede ir la legislación por un lado y la industria por otro. Tenemos que ir juntos, y cuando hablamos de ir juntos es que las administraciones públicas entiendan muy bien a las empresas y que las empresas entiendan muy bien a la Administración pública. Eso se hace a través del diálogo continuo y no de forma esporádica cuando hay una necesidad.
P- Una de las ideas más repetidas a lo largo de estas jornadas ha sido el concepto de soberanía, ¿qué pilares creéis que Europa debe reforzar para promover esa autonomía y evitar la dependencia?
Europa ha crecido, pero ha crecido más lento que otras regiones y otros países. Pero tiene mucho talento, tiene finanzas, tiene financiación y tiene las infraestructuras para crecer al mismo ritmo o más rápido que Estados Unidos o Asia. Hay que hacer las cosas bien y es muy importante la legislación, nos tienen que ayudar.
Las administraciones públicas, por una parte, tienen que hacer una legislación que ayude a la innovación, al crecimiento y a la aceleración de las empresas y, por otra, tienen que ser tractoras e inversoras en tecnologías disruptivas y en tecnologías que hagan que Europa sea un competidor a nivel mundial. No se trata de prohibir, se trata de estar en la carrera y de que no seamos un simple usuario. Pero es verdad que, a nivel conjunto, Europa, quizá por un exceso de regulación, ha frenado la innovación.
P- Mencionaba otras regiones, ¿reforzar la relación con el sector tecnológico latinoamericano forma parte de la estrategia de AMETIC?
R- Sí, absolutamente. Nosotros, desde hace ya muchos años, creamos junto con otros 19 países una asociación que se llama Asociación Latinoamericana de Empresas de Telecomunicaciones e Información, ALETI. Esa asociación reúne a 19 países y 20 organizaciones empresariales.
España y Latinoamérica tenemos una historia conjunta, común, y no es lo mismo ver a España como país que ver a España como Europa y Latinoamérica, como Iberoamérica. Eso hace que hablemos de una región grande. Cuando hablamos de Europa e Iberoamérica, tenemos también un peso específico más importante para competir a nivel global.
P- Ahora que ha finalizado el plazo de ejecución de los fondos Next Generation, ¿cómo se va a poder mantener el nivel de inversión?
R- Es una muy buena pregunta. Yo creo que la digitalización es un sector estratégico, como lo son la defensa y la energía, y cuando hablamos de invertir en digitalización, estamos hablando de invertir en turismo, en salud, en agricultura, en construcción, en movilidad, en ciudades, en absolutamente todo.
Por eso es tan importante. Los fondos Next Generation nos han ayudado a dar un salto importante en la digitalización del país y a conseguir ese liderazgo tecnológico que tiene España en Europa, y ahora hay que mantenerse. Va a ser difícil, pero también tenemos la inversión privada.
Tenemos que ser capaces de ser proveedores
P - Medidas como el Kit Digital han promovido la digitalización, sobre todo de pequeñas y medianas empresas, ¿qué políticas creen que deberían tomar el relevo para recortar la brecha con las grandes empresas?
R- Tenemos que seguir apostando por las pymes porque suponen dos tercios del empleo y del PIB. El Kit Digital fue una avalancha de una inversión potente para movilizar a cientos de miles de pequeñas y medianas empresas y ahora tenemos que hacer este acompañamiento. Ya han entrado en el mundo digital y no podemos abandonarlas, porque sería perder la inversión que se ha hecho anteriormente. Habrá que mantenerla.
P- AMETIC ha creado una Comisión de Tecnologías Duales para la Defensa, en la que participa cerca de un tercio de sus asociados. ¿Qué explica este creciente interés de las empresas tecnológicas por la defensa? ¿Estamos ante una nueva oportunidad industrial para el sector tecnológico español?
R- Sí, vemos una oportunidad para España. Cuando hablamos de defensa tenemos que ver que no estamos solos. Europa tiene que defenderse y hay muchos competidores en toda Europa, en Italia, en Alemania, en Francia. Lo que tenemos que conseguir es un ecosistema digital de defensa potente.
Tenemos que conseguir que todo el talento y todas las empresas, pequeñas, medianas, scale-ups y grandes, trabajemos de forma conjunta para crear un sistema de digitalización de la defensa potente en España, capaz de ser un proveedor y un ejemplo a nivel europeo e internacional.
P- Por finalizar este bloque de políticas, ¿qué le pedís al Gobierno en ese sentido?
R- Lo que pedimos al Gobierno es, primero, diálogo abierto y continuo. Acabamos de publicar una Agenda Digital de AMETIC 2026-2032, que es una agenda abierta, para ver todos los temas que se plantean y cómo podemos avanzar. Hay cosas que ya están muy avanzadas y otras en las que tenemos que empezar a avanzar, con propuestas también por parte del Gobierno.
Y luego le pedimos algo muy importante: dentro de un año y medio vienen los nuevos fondos de competitividad de la Unión Europea, que van a ser una grandísima inversión, y ahí lo importante es la cogobernanza. Porque una cosa es tener los fondos, otra adjudicarlos y otra ejecutarlos.
En esas tres fases tenemos que colaborar en un modelo de cogobernanza público-privada, pero también pública-pública y privada-privada. Que las administraciones públicas colaboren entre ellas y que el sector trabaje conjuntamente. Lo que le pedimos es diálogo y cogobernanza.
P- Y de la agenda diseñada, ¿cuáles son las cuestiones que más destacaría?
R- Son tres grandes ejes. El eje de la competitividad, donde hablamos de la aplicación de la legislación a todos los sectores y a las administraciones públicas. El eje del liderazgo tecnológico, para seguir invirtiendo en las empresas tecnológicas españolas y que sean líderes a nivel mundial. Y, por último, el impacto social y el Estado del bienestar.
Todo esto hay que hacerlo de forma ordenada, teniendo siempre en cuenta la inclusión territorial, social y económica. ¿Cuáles son las palancas principales para conseguir estos tres ejes? Por supuesto, inversión, talento e innovación. Si no hay talento, no hay nada. Por mucha inversión que tengas, si no tienes gente capaz de investigar, desarrollar, fabricar y producir, no hay nada que hacer.
Hacemos muy bien el origen, la ciencia, pero luego hay otros países que cogen esa ciencia española y la convierten en producto o servicio. La gran apuesta de España es el talento, que lo tenemos pero hay que seguir invirtiendo en él, la innovación y el desarrollo de la industria a raíz de esa innovación.