Tal y como adelantó DEMÓCRATA, el Ministerio de Sanidad estaba acelerando para aprobar en Consejo de Ministros antes del parón estival dos importantes anteproyectos de ley, el de Medicamentos y el Antitabaco. Y en efecto, los de Mónica García prevén cumplir. Según confirman fuentes consultadas por este periódico, ambos han pasado recientemente por la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios (CGSEYS) y estarían listos para recibir el visto bueno, que se espera para este martes.
El Anteproyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, cuyo borrador fue desvelado en exclusiva por DEMÓCRATA, introduce un nuevo esquema de precios dinámicos, dejando atrás los “precios seleccionados” que figuraban en versiones anteriores. Este mecanismo estará orientado especialmente a medicamentos que ya no cuentan con protección comercial, como genéricos, biosimilares o fármacos con años de presencia en el mercado, y persigue estimular la competencia sin perder de vista la garantía de suministro.
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Demócrata | Vea aquí el texto íntegro del Anteproyecto de Ley de Medicamentos
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La norma también refuerza el concepto de uso racional de los medicamentos y productos sanitarios mediante un planteamiento mucho más amplio que el vigente hasta ahora. La nueva redacción incorpora un capítulo específico dentro del Sistema Nacional de Salud y atribuye esta responsabilidad no solo a los profesionales sanitarios, sino también a las administraciones públicas, los pacientes y la propia ciudadanía. Además, reconoce de forma expresa el papel de las estructuras de apoyo existentes tanto en la Administración General del Estado como en las comunidades autónomas para impulsar una utilización más eficiente y segura de estos productos.
La reforma también introduce una mayor flexibilidad en las agrupaciones de medicamentos equivalentes. A diferencia de lo que ocurría hasta ahora, se abre la puerta a que distintos productos de una misma categoría puedan convivir con precios diferentes. La capacidad de abastecimiento de las compañías y la prevención de posibles problemas de suministro pasan a formar parte de los criterios que influirán en la configuración de los precios, incorporando así una variable estratégica que hasta ahora tenía un peso mucho menor.
En paralelo, el texto separa de manera más nítida la regulación de los medicamentos y la de los productos sanitarios. Aunque ambos continúan vinculados a la prestación farmacéutica cuando corresponda, cada ámbito contará con un desarrollo normativo propio. Esta diferenciación busca reconocer las particularidades de los productos sanitarios en cuestiones como la financiación pública, la revisión de precios, la organización de las agrupaciones o la remuneración de los canales de distribución y dispensación.
Ley Antitabaco
Los de Mónica García esperan aprobar en segunda vuelta el Anteproyecto de ley de reforma de la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, que recibió el primer visto bueno el pasado mes de septiembre.
Su propósito es reforzar la lucha contra el tabaquismo para mejorar la salud pública, ampliando la protección en espacios y actualizando la regulación de los productos del tabaco y relacionados.
Entre las medidas más polémicas, destaca la ampliación de los espacios libres de humo y la equiparación de los cigarrillos electrónicos al tabaco convencional, no solo para prohibir su consumo en los mismos lugares, sino para que también deban cumplir las exigencias relativas a la comercialización y publicidad.
De la ley Antitabaco, destaca la ampliación de los espacios libres de humo y la equiparación de los cigarrillos electrónicos al tabaco convencional
Según fuentes consultadas por DEMÓCRATA, esta propuesta genera no solo tensiones con los socios habituales del bloque de investidura, sino entre PSOE y Sumar. En concreto, existen diferencias en la prohibición tan ambiciosa de la publicidad, que incluye expresamente la supresión de comunicaciones comerciales o promociones en equipamientos, instalaciones y mobiliario situados en espacios de uso público o colectivo, lo que abarca elementos presentes en bares, discotecas, terrazas u otros establecimientos de ocio. Así las cosas, no podrán utilizarse rótulos, carteles, mobiliario urbano o de hostelería que incorpore logotipos, imágenes o referencias a marcas de productos del tabaco o productos relacionados.
¿Posibilidades reales?
El Ministerio de Sanidad es una de las carteras con más iniciativas abiertas, una voluntad rebosante de optimismo que, sin embargo, no se traduce en novedades en el BOE. Una cosa es la tramitación gubernamental, donde PSOE y Sumar han de ponerse de acuerdo (y no siempre), y otra, la tramitación parlamentaria, una senda plagada de obstáculos por la falta de mayoría estable y una legislatura que llega a sus compases finales.
La Comisión de Sanidad del Congreso mantiene bloqueados importantes proyectos de ley, como el de Cohesión, el de Universalidad, la Ley Antiprivatizaciones o la de Organizaciones de pacientes. Un listado al que prevé sumarse más pronto que tarde tanto la reforma antitabaco como la de Medicamentos.
El problema para el departamento liderado por Mónica García es que ninguna de estas iniciativas tiene un horizonte favorable. Los socios habituales del Gobierno son especialmente recelosos en asuntos sanitarios por una cuestión de competencias, pero aun contando con ellos, desde la ruptura de Junts con el PSOE las cuentas no salen. La suma de PSOE (121), Sumar (26), ERC (7), EH Bildu (6), PNV (5) y los adscritos al Mixto, Águeda Micó (Compromís), BNG, Coalición Canaria y los cuatro de Podemos, resulta en un montante de 172.