El presidente de la Fundación Patología Dual, el psiquiatra Néstor Szerman, ha explicado que afronta con “ilusión y optimismo” el posible papel de los fármacos agonistas de la hormona GLP-1 en el abordaje conjunto de la adicción y otros trastornos mentales.
Según ha detallado, “estos fármacos mimetizan la acción de las incretinas, hormonas naturales producidas en el intestino, pero se ha descubierto que estas hormonas también se producen en el cerebro, en áreas cerebrales donde actúan como neurotransmisores y neuromoduladores en circuitos endógenos vinculados al sistema de recompensa cerebral dopaminérgico”, para después precisar que “modulan la dopamina fásica (incremento de dopamina que se produce ante un estímulo como, por ejemplo, la ingesta de alcohol) y preservan la dopamina tónica, que mantiene un adecuado funcionamiento del sistema de recompensa cerebral”.
En la misma línea, ha apuntado que “este mecanismo podría explicar el menor efecto de sustancias como el alcohol, lo que posibilita reducir el consumo de forma significativa”. Ha vinculado estas observaciones con los resultados de un ensayo clínico aleatorizado publicado recientemente en la revista ‘The Lancet’, en el que 108 pacientes siguieron durante 26 semanas un tratamiento subcutáneo con semaglutida para el trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave y la obesidad.
Este estudio mostró que, frente al grupo placebo, los participantes tratados con semaglutida lograron una disminución relevante tanto del consumo total de alcohol como del número de días de consumo intensivo. Además, posteriores metaanálisis han respaldado estos hallazgos en relación con este fármaco, que potencia la acción de la GLP-1 al regular el apetito, retrasar el vaciamiento gástrico y favorecer la secreción de insulina.
Ensayos clínicos y posibles beneficios adicionales
Szerman ha señalado que existe “un enorme interés” en confirmar estos resultados en la práctica clínica. El también integrante del Grupo de Investigación de Neurociencias y Salud Mental del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid ha destacado que ya se están llevando a cabo varios ensayos clínicos controlados y aleatorizados con distintos agonistas de GLP-1.
Asimismo, ha indicado que estos medicamentos presentan “un efecto anti-inflamatorio y neuroprotector, lo que explicaría sus posibles efectos sobre otros diagnósticos que involucran al cerebro y sus trastornos, pero también sobre sistemas diferentes como, por ejemplo, la enfermedad respiratoria crónica”. En este sentido, ha puntualizado: “Lo que creemos es que no solo mejorarían la adicción, sino también los otros trastornos mentales que la acompañan, lo que se conoce como patología dual”.
Con todo, ha recordado que “para tratar el trastorno adictivo al alcohol existen en la actualidad tratamientos con evidencias científicas de cierta eficacia”. No obstante, ha lamentado que “apenas el 2 por ciento de las personas que los necesitan están en tratamiento con ellos”, y ha añadido que “los expertos no los prescriben y, debido a sus efectos secundarios, hay un elevado índice de abandono”, a lo que se suma el peso del estigma social.
Finalmente, Szerman ha matizado que “aunque también hay resultados, todavía preliminares, que mostrarían que los agonistas del receptor GLP-1 pueden ser eficaces para el abordaje de otras adicciones a sustancias, como al tabaco y a los opiáceos”, esta posible utilidad “es aún controvertida y necesita de más evidencia científica”.