La ministra de Sanidad, Mónica García, ha descartado que en Ceuta se esté viviendo un “colapso sanitario”, aunque ha admitido la existencia de áreas “especialmente tensionadas”, como los servicios de urgencias y varias plantas de medicina interna y quirúrgica. Al mismo tiempo, ha subrayado que “existe riesgo para la salud pública derivado del hacinamiento de migrantes”.
“¿Hay una crisis humanitaria? Sí. ¿Hay un riesgo en la salud pública ahora mismo derivado del hacinamiento de las personas? Sí”, ha señalado la ministra, que también ha indicado que “hay un riesgo epidemiológico moderado para los migrantes y bajo para los ceutíes”.
García ha comparecido ante la prensa tras mantener una reunión con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez, y la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Isabel Muñoz. Durante su intervención ha explicado que el hospital de la ciudad autónoma se encuentra “a la mitad” de su capacidad de ingreso.
“Ahora mismo en el hospital hay 101 personas ingresadas, de las cuales 28 son migrantes con diferentes patologías, la mayoría leve, solo hay una persona que está ingresada en la unidad de cuidados intensivos. Dos en pediatría, una en obstetricia, en plantas médicas y en plantas quirúrgicas”, ha detallado la ministra. Ha recordado que se ha pasado de 175 camas “en condiciones normales” a 212, lo que, a su juicio, permite concluir que “podemos decir que está la mitad del hospital ocupado. Esto no es una situación de colapso del sistema sanitario en sí mismo”.
La titular de Sanidad ha incidido en que los principales riesgos se concentran en las condiciones de salubridad de las personas migrantes, “que son las que pueden tener un mayor acceso a determinadas enfermedades infecciosas que hasta ahora han estado contenidas”. Por ello, ha instado al Gobierno de Ceuta a poner a disposición nuevos espacios para poder atenderlas adecuadamente.
Según ha indicado, la ciudad autónoma “va a ceder algunos espacios”, aunque el Ministerio considera que “necesitan más” para garantizar unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas “y poder tener a los migrantes en las mejores condiciones posibles de salud”.
García ha cuantificado en 5.800 las personas migrantes atendidas en las últimas dos semanas, desde el inicio de la actual crisis migratoria a finales de julio. De ellas, 3.500 han sido asistidas en atención primaria y 2.300 en el ámbito hospitalario.
Ha añadido que el primer día se prestó asistencia a 1.149 migrantes y que, desde entonces, la presión asistencial “ha ido disminuyendo un 70%”, situándose en una media de unas 300 atenciones diarias, con una horquilla entre 200 y 400 personas. Este sábado, ha concretado, fueron atendidas 193 personas en el conjunto de los dispositivos sanitarios.
La ministra ha remarcado que la situación se mantiene en el nivel 1 de la Guía para la Elaboración de Planes de Catástrofes en Hospitales del INGESA. “No hemos tenido que pedir más refuerzos, no hemos pedido al resto de las comunidades”, ha señalado, destacando que no se han cancelado vacaciones del personal sanitario, a diferencia de lo ocurrido en el Ejército y la Guardia Civil, ni se ha “obligado” a ningún profesional a cambiar de área.
También ha querido reconocer el trabajo del personal sanitario y del conjunto de servidores públicos. “Si no ha habido colapso en nuestro sistema sanitario, es gracias a los profesionales”, ha afirmado, antes de recalcar que “ninguna de las consultas y asistencias sanitarias se han suspendido”.
“No se puede asociar migración con enfermedad”
García ha defendido con rotundidad que “asociar inmigración con enfermedad” es “injusto” y “xenófobo”, del mismo modo que lo es vincularla con “delincuencia” o con “peligros”.
“Los migrantes no traen enfermedades. Los migrantes pueden enfermar ahora por condiciones de insalubridad, pero no traen enfermedades”, ha recalcado. No obstante, ha confirmado la detección de dos casos de tuberculosis: uno corresponde a un menor que llegó con el diagnóstico y el tratamiento ya iniciados en Marruecos, y el otro a un paciente ceutí con sospecha de la enfermedad.
Asimismo, ha informado de la existencia de “algunos casos” de mantoux positivo —la prueba que indica posible exposición a la tuberculosis o vacunación previa— que están siendo remitidos al hospital para estudios adicionales, además de 18 casos de gastroenteritis. “Que tengan enfermedades no significa que haya que identificar migración con enfermedad”, ha reiterado.
“Albergar y dar techo” a los migrantes, prioridad sanitaria
La ministra ha insistido en que “la actuación sanitaria más urgente está fuera del hospital y fuera de los centros de salud” y pasa por “dar condiciones de salubridad a los migrantes, agua, higiene, aseo y comida”. “Albergar y darles techo a los migrantes, esa es la actuación sanitaria más urgente”, ha puntualizado.
En esta línea, ha reclamado de nuevo espacios “seguros” para los migrantes, que, según ha indicado, “se convertirán también en espacios seguros para la población ceutí”. Ha avanzado además que el Ministerio desplazará a Ceuta parte del equipo del CAES para reforzar el control epidemiológico, en coordinación con la ciudad autónoma, que mantiene las competencias en salud pública.
García ha querido lanzar “un mensaje de tranquilidad a la población ceutí”, mostrando su disposición a ser “empática” con los “miedos absolutamente legítimos” existentes. Ha recalcado que los circuitos asistenciales se mantienen separados entre migrantes y población local “no porque se vayan a tratar diferente”, sino “porque consideramos que pueden tener patologías diferentes”.
“Los circuitos están diferenciados porque hay personas que vienen en estado de deshidratación, personas que vinieron con hipotermia, personas que vienen con traumatismos, que no tiene nada que ver con la asistencia habitual de las personas de Ceuta”, ha explicado, insistiendo en que “con toda la tranquilidad” cualquier ceutí “que quiera y tenga que hacer uso de su sistema sanitario puede hacerlo”.
Ha añadido que, según los datos del Ministerio, la atención sanitaria a la población autóctona “no ha bajado ni en urgencias ni en centros sanitarios”. “No hemos visto un descenso que digamos, oye, pues igual que no están acudiendo a su médico”, ha señalado.
Refuerzo de personal y presencia del Ministerio en Ceuta
La responsable de Sanidad ha explicado que el Ministerio ha incorporado a más de 60 profesionales adicionales hasta el 31 de agosto, fecha en la que se “reevaluará” si es necesario prolongar estos contratos. Ha recordado que la plantilla orgánica en Ceuta es de 1.000 profesionales, mientras que en la actualidad hay 1.465 trabajadores contratados.
Ha precisado también que solo un 5% de las 100 comisiones de servicio solicitadas corresponden a profesionales que desean marcharse fuera de la ciudad; la mayoría piden cambios de área o traslados entre Ceuta y Melilla.
Preguntada por la posibilidad de recuperar la calificación de “difícil cobertura” para las plazas sanitarias de Ceuta y Melilla, García ha respondido que estos criterios los fija el Consejo Interterritorial y que, en la actualidad, Ceuta “no cumple con algunos de esos criterios”.
Finalmente, ha reivindicado la presencia continuada del Gobierno en la ciudad autónoma y ha asegurado que “todos los días ha estado un compañero ministro”. Ha recalcado que el Ministerio de Sanidad “no viene aquí”, porque ya está implantado en Ceuta.
“INGESA está aquí. El director médico, el director territorial, la dirección asistencial... Nos han estado informando diariamente de cuál era la situación, yo he tenido regularmente y diariamente cuál era la situación asistencial y he tenido absoluta y plena confianza en la buena gestión que han tenido”, ha concluido la ministra.