El Ministerio de Sanidad ha fijado que los pacientes en España con diagnóstico positivo de hantavirus podrán abandonar el hospital una vez constatada su recuperación clínica. Para ello deberán acumular al menos tres días sin signos compatibles con la infección y contar con dos resultados negativos, o con umbrales de ciclo (carga viral prácticamente indetectable) superiores a 38, en pruebas PCR realizadas en orina y exudado orofaríngeo, separadas por un mínimo de 48 horas.
Estas condiciones se recogen en el “Protocolo de manejo de personas en seguimiento en España en relación con el buque afectado por un brote de hantavirus Andes”, que la Comisión de Salud Pública ha revisado para concretar los requisitos clínicos y microbiológicos necesarios para autorizar el alta de los casos confirmados, así como las pautas para concluir la vigilancia de sus contactos estrechos.
Sanidad detalla que los trabajos científicos más recientes sobre el virus Andes evidencian que la presencia de ARN viral en sangre puede mantenerse durante un tiempo prolongado tras la mejoría clínica. Por este motivo, los criterios de alta no se apoyan únicamente en una PCR sanguínea negativa, sino en la desaparición de síntomas y en la negativización de las muestras biológicas más vinculadas a la posible eliminación del virus, como la orina y el exudado orofaríngeo.
El documento deja claro que algunos pacientes podrían seguir mostrando una PCR positiva en sangre después del alta. “La evidencia científica disponible indica que esta persistencia del material genético viral puede prolongarse tras la recuperación clínica, sin que se haya demostrado que ello suponga un riesgo de transmisión de la enfermedad”, ha afirmado Sanidad.
Una vez fuera del hospital, estas personas serán sometidas a un control periódico en el servicio hospitalario designado por la comunidad autónoma donde residan durante los seis meses posteriores, con una revisión clínica mensual para descartar la aparición de secuelas. Si en cualquier momento surgieran síntomas compatibles con la enfermedad, se procederá a una valoración urgente por el equipo de referencia.
Seguimiento de los casos con PCR positiva en sangre
El protocolo concreta también el control de quienes mantengan una PCR positiva en sangre en el momento del alta. En estos supuestos se programarán extracciones sanguíneas mensuales hasta lograr un resultado negativo. Dado que se ha descrito la permanencia del virus en el semen durante periodos prolongados, se aconseja evitar las relaciones sexuales sin protección al menos durante los cuatro meses posteriores al inicio del cuadro clínico.
La persona afectada deberá abstenerse de cualquier actividad que pueda implicar riesgo de exposición a sangre, como la realización de extracciones o tareas en entornos sanitarios con posible contacto sanguíneo. Igualmente, se recomienda restringir los deportes de contacto y otras prácticas que puedan conllevar traumatismos y sangrado. Estas precauciones se mantendrán hasta obtener un resultado negativo o CT superiores a 38 en la PCR en sangre.
Si la persona con PCR positiva en sangre precisara asistencia sanitaria por cualquier motivo, deberá informar de antemano de su diagnóstico de infección por hantavirus Andes al profesional que la atienda y, tan pronto como sea posible, ponerse en comunicación con la persona de Salud Pública responsable de su seguimiento.
Control de los contactos en cuarentena
En cuanto a los contactos en vigilancia, deberán completar el periodo máximo de cuarentena de 42 días, que finalizará el 21 de junio.
Si continúan sin síntomas durante todo el aislamiento domiciliario, se recogerá una muestra al término de ese plazo, que será remitida al Centro Nacional de Microbiología para su análisis. Solo con un resultado negativo podrán concluir las medidas de seguimiento y retomar por completo su rutina habitual.
Desde el Ministerio de Sanidad han precisado que el primer español diagnosticado de hantavirus “continúa asintomático”, mientras que el segundo “ha presentado febrícula en las últimas horas”. En relación con los 12 contactos que siguen en cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, ha indicado que “se encuentran bien”.