La ministra de Sanidad, Mónica García, ha salido al paso este miércoles en defensa de la actuación de su departamento en los servicios sanitarios de Ceuta tras la llegada de personas migrantes, en plena convocatoria de huelga de médicos y enfermeros fijada para el 24 de septiembre.
En una entrevista en el programa 'La Cafetera' de Radiocable, recogida por Europa Press, y al ser cuestionada por la “presión en la sanidad de Ceuta” y los paros anunciados, García ha explicado que mantiene “contacto” con el sindicato médico de Ceuta, con el resto de organizaciones sindicales y “directamente” con los profesionales. Además, ha remarcado que el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, acude “todas las semanas” a la ciudad autónoma.
La titular de Sanidad ha admitido que existen áreas que “están muy tensionadas”, en especial Urgencias y la Atención Primaria (AP), aunque ha recalcado que se han “reforzado”. En este sentido, ha puesto en valor que, en “pleno agosto”, se incorporaron “más de 80 profesionales” adicionales a la sanidad ceutí.
“Cuando yo estuve hablando con la jefa de Urgencias, me dijo que habían podido solventar, es verdad que con sobresfuerzo, esa tensión asistencial que nunca ha llegado a colapso, porque lo han podido evitar, gracias a que llevamos años trabajando en un refuerzo de la plantilla”, ha afirmado.
García ha precisado que el Hospital Universitario de Ceuta cuenta actualmente con “25 facultativos en Urgencias”, mientras que el Hospital Universitario La Paz de Madrid, “con casi 10 veces más camas, tiene 54”. “Quiere decir que tenemos tres veces más recursos en las Urgencias proporcionalmente de lo que tiene el Hospital de La Paz”, ha resaltado.
No obstante, ha matizado que esto “no significa que no haya habido, durante este mes y medio, una situación de mayor estrés”, tanto en la carga asistencial como en el plano “emocional”. Por este motivo, ha indicado que el Ministerio pondrá a disposición de los profesionales y de la ciudadanía ceutí un refuerzo específico en el ámbito de la salud mental.
“Yo entiendo esa presión, esa tensión asistencial, pero también es verdad que hemos evitado que ningún ceutí vea ni retrasada ni clausurada una cirugía ni una sola consulta”, ha concluido, remarcando que “es parte del éxito del sistema sanitario y de los profesionales”.