Un grupo de investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid y del Institut Universitari d'Investigació en Atenció Primària Jordi Gol ha llevado a cabo un estudio que concluye que la terapia asistida con perros “se asocia con mejoras en la autoeficacia de adolescentes ingresados” en unidades psiquiátricas específicas para este tramo de edad.
El trabajo, impulsado por la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales (IAA) de la URJC y por la institución catalana, también ha detectado una mejora de la autoestima en estos menores hospitalizados. Para ello se ha diseñado un ensayo clínico “con dos grupos seleccionados de centros hospitalarios nacionales de referencia”.
Los hospitales participantes han sido el Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, el de Mataró (Barcelona) y el Universitario de Santa María de Lleida. “El primer grupo recibió terapia habitual, mientras que el segundo participó, además, en sesiones con un perro terapéutico”, detallan los autores, entre ellos el psicólogo y profesor colaborador de la Oficina IAA de la URJC, Luis Lucio Lobato Rincón.
“Los objetivos específicos fueron evaluar los efectos de la terapia asistida por animales en autoestima y autoeficacia y valorar la percepción y satisfacción de los participantes y profesionales con la intervención”, ha señalado Lobato Rincón. Para valorar los resultados, el equipo midió la autoeficacia y la ansiedad “antes y después de las sesiones mediante cuestionarios validados, como la ‘Escala de Autoeficacia’ y el ‘Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo’”.
Resultados del estudio y opinión de los profesionales
Los hallazgos, publicados en la revista ‘BMC Complementary Medicine and Therapies’, muestran, según los autores, que la terapia asistida con perros “mejoró la autoeficacia de los adolescentes en comparación con el grupo de control”. “La intervención fue valorada de forma muy positiva por los profesionales, que destacaron un incremento notable en la motivación, la actitud y la adherencia terapéutica de los pacientes”, han subrayado.
“La terapia asistida con perros se ve como una intervención ‘amigable’, centrada en la motivación del paciente pediátrico y adolescente en tratamientos psiquiátricos, un ámbito que con frecuencia se ve acompañado de estigmas y de situaciones familiares complejas”, destacan los investigadores. Ante estos resultados, Lobato Rincón anima a “avanzar en estudios de este tipo que analicen los efectos también a largo plazo”.