La Fiscalía solicita penas que suman 27 años de cárcel para dos hombres acusados de acabar con la vida de un varón y sustraerle diversos efectos en su domicilio, hechos en los que también habría participado una mujer, para la que se piden 17 años de prisión como presunta cómplice. El juicio está señalado para la próxima semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba.
De acuerdo con el escrito de acusación del Ministerio Público, los tres procesados conocieron previamente a la víctima y llegaron a entablar con él una relación de cierta confianza. Fruto de ese trato, el hombre les permitió alojarse en su casa, donde se instalaron los tres durante un tiempo.
En un momento indeterminado de una noche, cuando los cuatro se encontraban en la vivienda, “por motivos no esclarecidos”, los dos principales acusados condujeron “a la fuerza” a la víctima hasta un pequeño dormitorio situado junto al salón.
Una vez en esa habitación, lo arrojaron sobre un colchón y, “tumbado y sin esperarse al ataque, ambos procesados, “con ánimo de acabar con su vida o asumiendo seriamente esa posibilidad”, comenzaron a golpearle con puñetazos y patadas en el cuerpo y en el rostro, empleando uno de ellos “un travesaño de hierro que se encontraba en la habitación con el que le golpeó repetidamente en la cabeza y en el cuerpo”.
A continuación, entre los dos acusados le cubrieron la nariz y la boca para impedir que pidiera auxilio y, como consecuencia de la agresión, el hombre falleció. Los tres procesados permanecieron en el inmueble y, cuando consideraron que no iban a ser vistos, abandonaron la casa llevándose dos cadenas doradas, unas zapatillas de deporte, un teléfono móvil propiedad de la víctima y un juego de llaves de la vivienda, que habrían sustraído de común acuerdo aprovechando que el varón yacía muerto. Los objetos robados han sido valorados en 193 euros.
Posteriormente, uno de los acusados, actuando de común acuerdo con los otros dos, utilizó el juego de llaves sustraído para acceder de nuevo al domicilio y apoderarse de un televisor con su mando a distancia, valorado en 200 euros. Los tres fueron detenidos más tarde en posesión de las cadenas doradas, las deportivas, el teléfono móvil y el mando del televisor sustraído.
Además de las penas de prisión interesadas para los dos varones y la mujer, el Ministerio Público reclama que se les imponga una medida de diez años de libertad vigilada.