La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma ha decretado el ingreso inmediato en prisión provisional para el hombre acusado de violar a una menor de 14 años en la capital balear, una vez concluida la vista oral y quedado el juicio visto para sentencia. La petición ha partido de la Fiscalía, que ha advertido de un elevado riesgo de fuga al afrontar el procesado una posible condena de 30 años de cárcel.
La decisión se ha adoptado al término del juicio, en el que el acusado ha rechazado todas las acusaciones y ha sostenido que fue la menor la que “se le ofrecía demasiado” y la que “quería algo”. Tras las conclusiones finales, el fiscal Joan Carrau ha reclamado que se acordara la prisión provisional —el acusado sólo pasó un día detenido cuando fue denunciado— y, tras una breve deliberación, el tribunal ha aceptado la medida. Minutos después, el hombre, esposado, ha sido conducido al centro penitenciario.
La vista oral ha quedado este miércoles vista para sentencia en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares, después de la declaración del acusado y de que la menor testificara el martes a puerta cerrada.
El Ministerio Público mantiene su solicitud de 30 años de prisión y una indemnización de 75.000 euros, y al finalizar la sesión ha reiterado la necesidad de prisión provisional al considerar que la gravedad de las penas incrementa de forma notable el riesgo de fuga.
Durante su interrogatorio, el acusado ha reconocido que tuvo varios encuentros con la menor, pero ha negado haber mantenido relaciones sexuales con ella. “Me decía que yo era gay por no querer mantener relaciones sexuales”, ha manifestado, achacando la denuncia a la “rabia” de la niña hacia él.
Asimismo, ha rechazado haberle proporcionado tabaco o alcohol, pese a que la menor lo sostiene. También ha declarado que nunca hablaron ni de la edad de la niña ni de que hubiera sido diagnosticada de un trastorno del espectro autista, con un grado de discapacidad reconocido del 34 por ciento.
En la sesión de este miércoles han comparecido igualmente dos técnicos de la Unidad de Valoración de Abuso Sexual Infantil (Uvasi), quienes han considerado que el testimonio de la víctima resulta creíble y coherente. Según han explicado, la menor manifestaba miedo hacia el acusado, tanto por la posibilidad de sufrir nuevas agresiones como por el temor a que pudiera estar atacando a otras personas.
Los especialistas han remarcado además la especial vulnerabilidad de la niña, derivada tanto del trastorno del espectro autista como de su discapacidad reconocida.
La Fiscalía acusa al procesado de dos delitos de agresión sexual a menor de 16 años y reclama 30 años de prisión, además de haber elevado la indemnización solicitada de 25.000 a 75.000 euros. La defensa, por el contrario, pide la absolución.
De acuerdo con el escrito de acusación, en enero de 2024 el hombre residía en el mismo inmueble que la menor. En una ocasión le facilitó su número de teléfono y, más tarde, contactó con ella para proponerle salir a dar una vuelta por un parque.
La menor, diagnosticada de un trastorno del espectro autista y con un 34 por ciento de discapacidad reconocida, aceptó la invitación y se encontró con el acusado en el portal del edificio. El escrito sostiene que, una vez en el parque, el procesado la violó.
Según la versión del fiscal, el hombre siguió manteniendo contacto con la niña y, días después, la citó en su domicilio. En la habitación, siempre conforme al relato de acusación, la habría drogado y la habría vuelto a violar.