La próxima semana, los días 17 y 18, el expresidente del Gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero acudirá durante dos jornadas a la Audiencia Nacional citado por el juez José Luis Calama. El peso político de quien fuera jefe del Ejecutivo entre 2004 y 2011, y su influencia en la actual dirección socialista, hace que esta declaración no sea solo una cita judicial. También será una prueba política para el PSOE y para la capacidad de Pedro Sánchez de contener el impacto de una investigación que afecta a una de las figuras más relevantes de la historia reciente del partido.
La investigación de Calama se centra en el rescate de 53 millones de euros concedido por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a la aerolínea Plus Ultra en 2021. El magistrado trata de esclarecer si existieron actuaciones irregulares o posibles influencias en torno a la concesión de estas ayudas públicas y cuál pudo ser el papel desempeñado por Zapatero en las operaciones investigadas.
La complejidad del procedimiento y el volumen de documentación incorporada al sumario han llevado a que la declaración se prolongue durante dos días completos.
Declaración clave para el juez
La comparecencia de los días 17 y 18 de junio puede marcar un punto de inflexión en la instrucción. Tras escuchar al expresidente, el juez dispondrá de más elementos para decidir si mantiene las líneas de investigación actuales, acuerda nuevas diligencias o modifica el rumbo del procedimiento.
Fuentes jurídicas consideran que el interrogatorio será uno de los momentos más relevantes de la causa desde su apertura por la trascendencia institucional del compareciente.
El teléfono móvil y las pruebas bajo debate
Uno de los principales argumentos de la defensa de Zapatero se centra en cuestionar parte de las pruebas incorporadas a la investigación. En concreto, el expresidente ha solicitado aclaraciones sobre la obtención y custodia de un teléfono móvil entregado por autoridades estadounidenses, del que habrían surgido algunos de los indicios analizados por los investigadores.
La estrategia de la defensa pasa por intentar determinar si existen elementos que puedan afectar a la validez de parte del material utilizado durante la instrucción.
Por otra parte, la reciente tasación judicial de las joyas halladas en una caja fuerte del despacho del expresidente ha elevado su valor hasta unos 1,3 millones de euros, muy por encima de las estimaciones iniciales difundidas por su entorno. Aunque el origen de esas piezas no constituye por sí mismo un delito, la Fiscalía y el juez quieren aclarar procedencia, titularidad y trazabilidad económica, por lo que es previsible que aparezcan preguntas sobre este asunto durante la comparecencia.
El impacto político para Pedro Sánchez
Más allá de las consecuencias judiciales, la declaración de Zapatero tendrá una importante dimensión política. El expresidente se ha convertido en los últimos años en una de las figuras más influyentes del entorno socialista y en uno de los principales apoyos políticos de Pedro Sánchez, especialmente en momentos decisivos como las negociaciones de investidura o la interlocución con distintos actores internacionales.
Por este motivo, la comparecencia será seguida con atención en La Moncloa y en la dirección federal del PSOE. Para Moncloa, el principal problema puede ser reputacional.
La oposición lleva meses tratando de vincular los distintos casos judiciales que afectan al entorno socialista con la figura del expresidente, por lo que cualquier novedad que surja durante estas jornadas tendrá una inmediata lectura política. La declaración les ofrece una oportunidad para reforzar ese relato, independientemente del resultado judicial.
Examen para el relato del PSOE
La declaración de Zapatero también pondrá a prueba la estrategia política del PSOE frente a las investigaciones judiciales que afectan a dirigentes o personas vinculadas al espacio socialista. Mientras el partido insiste en defender la presunción de inocencia y denuncia, en ocasiones, una utilización política de determinados procedimientos, la comparecencia de un expresidente del Gobierno ante la Audiencia Nacional supone un desafío comunicativo de primer nivel.
Aunque quien comparece es José Luis Rodríguez Zapatero, el impacto de la cita judicial afecta directamente al PSOE. La imagen de un expresidente socialista declarando durante dos días ante la Audiencia Nacional sitúa al partido ante uno de los episodios más sensibles de la legislatura y, como hemos apuntado, añade presión a Sánchez en un contexto marcado por la confrontación política y el desgaste derivado de diversas investigaciones que afectan al entorno del Gobierno.