El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha cargado este viernes contra el jefe del Ejecutivo andaluz y candidato del PP-A a la reelección, Juanma Moreno, por, según ha dicho, “oponerse” tanto a los acuerdos de gobierno alcanzados entre PP y Vox en otras comunidades como al principio de “prioridad nacional”.
Desde Ayamonte (Huelva), donde ha atendido a los medios en plena precampaña de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, Abascal ha explicado que, si Vox resultara determinante en la próxima legislatura y el PP-A perdiera la mayoría absoluta, en una eventual negociación con los populares las consejerías en la Junta no serían “lo más importante”, sino lograr un giro profundo en las políticas actuales.
En este sentido, ha censurado que Juanma Moreno se muestre contrario “a los pactos del Partido Popular y Vox en Extremadura y en Aragón” y cuestione el contenido de esos acuerdos: “Se opone a la prioridad nacional de los andaluces en su propia tierra, en el acceso a las ayudas sociales y a la vivienda pública”, ha subrayado, insistiendo en que el PP andaluz “no quiere impuestos bajos y no quiere proteger al campo frente a Mercosur y frente al fanatismo verde, cosa que sí van a hacer los gobiernos de Aragón y de Extremadura”.
Abascal ha acusado además al Ejecutivo andaluz de tener una agenda contraria a los intereses del medio rural y de mantener una elevada presión fiscal: “Lo que quiere el Partido Popular de Andalucía es, muy claro, seguir arrancando olivos para poner placas solares; quiere impuestos muy altos para seguir teniendo un gran gasto político, y quiere seguir teniendo un corazón muy grande para los de fuera y muy pequeño para los de dentro, como ha demostrado en la gestión de las políticas sanitarias, que son una continuidad absoluta de las políticas sanitarias del PSOE, lo que se comprueba en las listas de espera y con el cribado del cáncer de mama, que ha significado un drama para muchas mujeres”, ha remarcado.
Preguntado sobre si Vox exigiría consejerías en el Gobierno andaluz en caso de sentarse a negociar con el PP-A si este no revalida la mayoría absoluta el 17 de mayo, el líder de Vox ha recordado que su formación no entró en ese tipo de reparto en las conversaciones de Aragón y Extremadura y que, de repetirse un escenario similar, preferirían abordar esa cuestión “al final de los pactos”.
Ha precisado que, en Andalucía, Vox pondría sobre la mesa “un cambio de rumbo en determinadas políticas”, con especial atención a las ayudas al campo, al apoyo a los jóvenes, a las bajadas de impuestos y a la aplicación de la prioridad nacional para situar a los andaluces “en primer lugar”.
Santiago Abascal ha admitido que, para llevar a cabo esas medidas, su partido puede tener “más preferencias por algunas consejerías, pero no es lo principal ni lo esencial”, insistiendo en que el foco de cualquier negociación con el PP-A estaría en el contenido de las políticas y no en el reparto de cargos.