La borrasca Marta ha puesto este sábado a gran parte de España bajo avisos meteorológicos, especialmente en la mitad sur del país, donde los efectos del temporal se suman a los daños provocados por borrascas anteriores. Andalucía es la comunidad más afectada, con cerca de 11.000 personas desalojadas de forma preventiva ante el riesgo de inundaciones y corrimientos de tierra, según los datos de los servicios de emergencia.
El episodio se produce con el terreno completamente saturado tras días de lluvias persistentes, lo que ha provocado crecidas significativas de ríos y desembalses controlados en varios pantanos. La situación es especialmente preocupante en Guadalquivir a su paso por Córdoba, donde el nivel del río se aproxima a umbrales críticos y mantiene en alerta a las autoridades.
Avisos generalizados y cinco comunidades en nivel naranja
Según la Agencia Estatal de Meteorología, la borrasca mantiene activos avisos por lluvias, viento, tormentas, oleaje y nieve en casi todo el país. Un total de cinco comunidades autónomas se encuentran en aviso naranja por distintos fenómenos adversos: Andalucía, Castilla y León, Galicia, Región de Murcia y Comunidad Valenciana.
En Andalucía, los avisos naranjas afectan a varias provincias por diferentes riesgos. Cádiz, Huelva y Sevilla están en nivel naranja por lluvias; Cádiz, Granada y Huelva por viento; y Almería, Cádiz y Huelva por oleaje. Además, todas las provincias andaluzas registran avisos de nivel amarillo por distintos fenómenos, lo que refleja la extensión del impacto del temporal en toda la comunidad.
Infraestructuras afectadas y servicios limitados
Las consecuencias del temporal se extienden también a la red viaria y ferroviaria. Un total de 169 carreteras permanecen cortadas al tráfico, de las cuales 132 se localizan en Andalucía, incluidas tres vías de la red principal. El transporte ferroviario opera de forma muy limitada: únicamente se mantiene el servicio de una línea de cercanías en Málaga y la alta velocidad entre Madrid y Villanueva de Córdoba.
Oleaje y nieve en el norte y el interior
En Galicia, otra de las comunidades castigadas por el reciente tren de borrascas, se mantienen avisos naranjas por fuerte oleaje en A Coruña, Lugo y Pontevedra, mientras que Lugo y Ourense presentan también avisos por nieve. En Castilla y León, el temporal se traduce en nevadas intensas, con avisos naranjas activados en Ávila, León y Zamora, y avisos amarillos en otras provincias del interior.
Por su parte, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia concentran sus avisos naranjas en fenómenos costeros, especialmente por oleaje, mientras que el viento mantiene en alerta a amplias zonas del litoral mediterráneo.
Vigilancia reforzada en el sur
El temporal no da tregua en el sur peninsular, donde Marta llega tras el impacto de Leonardo. La atención se centra ahora en la evolución de los caudales y en la prevención de nuevas inundaciones, especialmente en puntos sensibles como la cuenca del Guadalquivir. Las autoridades mantienen activados los planes de emergencia y recomiendan extremar la precaución ante un episodio que podría prolongar la situación de riesgo durante las próximas horas.
"Variabilidad natural del clima", según los cientificos
A este escenario se suma la valoración de la comunidad científica, que llama a contextualizar el episodio meteorológico. Investigadores consultados en Galicia señalan que las lluvias persistentes se encuadran dentro de la variabilidad natural del clima, propia de los meses de invierno en la fachada atlántica, y descartan que se trate de un fenómeno excepcional. No obstante, advierten de que la sucesión de borrascas y la acumulación de precipitaciones en un corto periodo de tiempo incrementan de forma notable los impactos sobre el territorio, especialmente cuando los suelos ya están saturados y los sistemas fluviales operan al límite.