El alcalde de Almonte (Huelva), Francisco Bella, ha salido al paso de las manifestaciones realizadas este sábado, 17 de enero, por la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, en relación a la reparación del paseo marítimo de Matalascañas. El regidor ha puesto el foco en “las contradicciones existentes” dentro del propio Ejecutivo central y ha exigido una postura firme ante una “emergencia real” que, a su juicio, continúa sin una respuesta definida por parte del Estado.
Según ha difundido el Consistorio en un comunicado, el alcalde remarca que, mientras la vicepresidenta sostiene que el Estado se hará cargo de la reposición del paseo marítimo, el secretario de Estado de Medio Ambiente defiende públicamente que dichos gastos “no serán cubiertos por la Administración central”.
El Ayuntamiento subraya además que se han producido pronunciamientos dispares por parte del delegado del Gobierno en Andalucía, de la Subdelegación en Huelva y de otros cargos políticos, que trasladan “mensajes incompatibles” entre sí. “No pueden decir todos la verdad a la vez. La ciudadanía merece una explicación clara y coherente”, ha recalcado Bella.
Ante este escenario de versiones opuestas, el alcalde insiste en que existe “una única realidad” que se refleja en los hechos: la intervención directa del Ayuntamiento de Almonte. “Hemos declarado la emergencia, hemos contratado a una empresa especializada y vamos a poner en marcha la obra para que el paseo marítimo esté reparado y operativo en un plazo aproximado de cuatro meses. No hablamos de promesas, hablamos de actuaciones en marcha”, ha señalado.
El Consistorio recuerda que la defensa y conservación del litoral corresponde al Estado y que “la falta de una actuación preventiva” por parte de la Administración central ha forzado al municipio “a asumir una situación que no provocó”.
“En lugar de cooperación institucional, estamos asistiendo a una sucesión de mensajes que dispersan responsabilidades, mientras los daños económicos, sociales y turísticos recaen sobre un municipio que está dando la cara”, ha lamentado el primer edil.
Para la Administración de Almonte, lo sucedido en Matalascañas “trasciende el debate presupuestario y afecta a la credibilidad institucional y al respeto debido a los ciudadanos”. En este sentido, Bella ha remarcado que “Almonte siempre defenderá su dignidad y la de su gente. Hoy hay muchas versiones oficiales, pero solo una administración está respondiendo con hechos”.