El torero peruano Andrés Roca Rey ha sufrido este jueves una grave cogida durante la corrida celebrada en la Plaza de Toros de la Maestranza, en el momento de entrar a matar a su segundo toro de la tarde.
El diestro había culminado una faena de gran intensidad que fue reconocida con la concesión de dos orejas por parte de la presidencia del festejo. La cogida se produjo instantes después de ejecutar la estocada final, cuando el animal lo alcanzó provocándole una herida en la parte interna del muslo derecho.
Traslado inmediato a la enfermería
Tras el percance, miembros de la cuadrilla trasladaron rápidamente al torero hasta la enfermería de la plaza, donde fue atendido por el equipo médico dirigido por el doctor Octavio Mulet.
Según las primeras informaciones difundidas desde el entorno del torero, la cornada presenta una trayectoria compleja y podría afectar a una zona extensa del muslo, aunque las fuentes consultadas trasladaron a la familia que el estado general del diestro era estable mientras era intervenido quirúrgicamente.
Una tarde marcada por el riesgo y el triunfo
La actuación de Andrés Roca Rey estuvo marcada por la exigencia de un toro descrito por los presentes como áspero y violento. La faena, construida sobre una apuesta arriesgada, terminó convirtiéndose en uno de los momentos más intensos de la tarde.
El percance se produjo precisamente en el tramo final de la lidia, cuando el torero afrontaba la suerte suprema tras una actuación que había conectado con el público de la Maestranza.
Expectación en la plaza y apoyo del mundo taurino
La cogida generó una fuerte conmoción entre los asistentes, muchos de los cuales permanecieron en los tendidos a la espera de noticias sobre la evolución médica del torero.
El último toro de la tarde fue brindado simbólicamente a Andrés Roca Rey por parte del también torero Javier Zulueta, quien depositó la montera junto a la puerta de la enfermería como gesto de apoyo.
Entre los asistentes presentes en la plaza se encontraban figuras del mundo taurino como Francisco Rivera y Julián López 'El Juli', que acudieron a interesarse por el estado del diestro peruano. Precisamente, el toro lidiado por Roca Rey había sido brindado previamente a El Juli.