El secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, ha admitido que las conversaciones con PNV y EH Bildu para cerrar un acuerdo sobre un nuevo Estatuto de autonomía vasco "siguen encalladas" en torno al derecho a decidir y a la bilateralidad. Según ha explicado, la pretensión de que las relaciones entre el Gobierno Vasco y el Ejecutivo central "sean de igual a igual" resulta "inconstitucional". Aun así, ha remarcado que su formación no se levanta de la mesa.
En una entrevista en "Radio Euskadi", recogida por Europa Press, Andueza ha señalado que, "en este tipo de negociaciones, hay semanas en las que uno puede ser más optimista y otras menos optimista". Ha descrito el proceso como "una especie de montaña rusa, propia de una negociación que tiene la trascendencia histórica que tiene negociar el texto de un nuevo estatuto", y ha recordado que siempre ha preferido ser "prudente y discreto".
Sin entrar a valorar si hoy hay "más agua o menos agua que la semana anterior", ha defendido que "se siga negociando" y ha recalcado que el PSE-EE continuará "sentado en esa mesa con los principios muy claros y con las líneas rojas bien marcadas". A su entender, "la responsabilidad está en el tejado del PNV y de EH Bildu", que deben asumir que el futuro Estatuto "tiene que ser un estatuto de derechos, no de identidades" y que "todo lo que se pacte, tiene que estar dentro de la más estricta legalidad".
En esta línea, ha subrayado que, "si todos sabemos cuáles son las reglas del juego y todos somos valientes a la hora de ceder parte de nuestro espacio, pero lógicamente dentro de esos límites que nos marca la legalidad, podremos avanzar". De lo contrario, ha advertido de que "si otros no quieren apearse de sus reivindicaciones históricas, la negociación encallará y fracasará".
Andueza ha defendido que, durante la negociación, los socialistas se han movido y han puesto el foco en que el nuevo Estatuto sea un texto "en el que se blinden todos los derechos sociales", que considera la prioridad. Ha remarcado que "nosotros hemos delimitado el terreno de juego porque es lo que marca la ley, no porque lo diga el PSE-EE", y ha insistido en que no quiere "llevar a la sociedad vasca a niveles de frustración como pudo ocurrir hace una década en Cataluña".
Por ello, ha reiterado que no van a entrar "en un carril, en un callejón sin salida que lleve a la frustración" ni a alimentar la idea de que se puede iniciar un camino que "lleva a la nada" porque "está fuera de la ley". A su juicio, "es momento de consolidar y blindar determinadas cosas y dejar las cosas que separan a un lado o, cuando menos, tratar determinados temas dentro de ese marco que establece la legalidad vigente y la Constitución".
Ha avisado de que, si no se respetan esos límites, en Euskadi se podrá pactar lo que "dé la gana", pero luego el texto llegará a Madrid y el Tribunal Constitucional, encargado de garantizar que el Estatuto "sea perfectamente acorde" con la Carta Magna, "lo puede tumbar". Por ello, ha reafirmado que los socialistas seguirán "haciendo un esfuerzo para conseguir un acuerdo", apostando por la "discreción y la calma" y evitando plazos que puedan llevar a "cometer errores y a trabajar bajo presión".
Ha recordado que "llevamos más de diez años dándole vueltas a esta reforma y siempre hemos encallado en lo mismo", por lo que considera que, a estas alturas, "algunos habrán tenido que aprender que ese camino no es el adecuado". En este punto, ha reconocido que continúan "encallados" no solo en el derecho a decidir, sino también en la bilateralidad. "Lo que no se puede pretender es que las relaciones bilaterales entre los Gobiernos vasco y de España sean de igual a igual porque no es constitucional".
Aun así, ha apuntado que "hay otras muchas cosas" en las que tampoco existe consenso y ha considerado "lógico que existan discrepancias y choques", aunque ha reclamado que todas las partes sean conscientes de que deben ceder y buscar "puntos de encuentro". Asimismo, ha recordado que los socialistas se han mostrado dispuestos a debatir en el Congreso la reforma impulsada por el PNV para suprimir el recurso previo de inconstitucionalidad en los estatutos de autonomía, si bien ha precisado que no comparten los términos exactos que plantean los jeltzales.
Debate sobre las transferencias pendientes
En relación con el calendario de transferencias, Andueza ha reiterado que "una negociación nunca puede plantearse ni a contra reloj ni como una imposición porque, entonces, no es una negociación". Ha criticado que el PNV haya situado determinados traspasos "en términos de máximos", algo que considera "un error" porque "lo primero que provoca son tensiones con el PSE-EE", cuando, a su juicio, lo más sensato es acordar primero en Euskadi una posición compartida para que "después ambos partidos las terminemos de negociar con el Gobierno de España".
Ha insistido en que, "si tú vas con máximos, te vas a encontrar con la oposición de tus propios socios, y eso es un acto de torpeza manifiesta". A partir de ahí, ha advertido de que "hay cosas que son muy delicadas y otras cosas que son un absoluto perjuicio para la economía vasca como puede ser la transferencia en torno al puerto de Pasaia". En su opinión, "las cosas hay que hacerlas desde la racionalidad y pensando cuál es el bien común" y ha alertado de que "no por apuntarse un tanto en el casillero de las transferencias se están haciendo de manera correcta".
Por ello, ha defendido que los traspasos "hay que cerrarlas con plenas garantías jurídicas, efectivas y económicas". En el caso concreto del Puerto de Pasaia, ha recalcado que la posición del PSOE coincide con la del PSE-EE y es "totalmente compartida, hablada y consensuada con el Gobierno de España y con Pedro Sánchez", al entender que, si Pasaia se desclasifica como puerto de interés general, podría tener consecuencias sobre otros puertos del Estado.
Ha añadido que el PSE-EE trabaja con el Lehendakari "en la búsqueda de un punto de acuerdo" que permita elevar al Gobierno central una propuesta "racional y que no conlleve la desclasificación del puerto de Pasaia".
Relación con el PNV y discrepancias internas
Sobre las diferencias entre PNV y PSE-EE, Andueza ha recalcado que son "muchísimas más" las coincidencias que los desencuentros, pero ha avisado de que los socialistas "no están dispuestos a asumir ni a pagar ni los errores ni los choques internos que pueda tener" la formación jeltzale. Ha puntualizado que, cuando el PSE-EE se ha desmarcado en determinadas cuestiones, "no ha sido ni por capricho, ni por intentar sacar rédito electoral, ni por un titular, sino "por errores, decisiones o pronunciamientos que en un momento dado ha hecho el PNV".
Acuerdo sobre el euskera en las OPE
En cuanto a la posibilidad de cerrar próximamente un pacto con el PNV sobre el euskera en las ofertas públicas de empleo, ha reconocido que "hay días en los que puede parecer que la cosa avanza mejor y hay otros días que parece que la cosa no es posible". Considera que todavía existe margen para el acuerdo y ha reiterado que la voluntad del PSE-EE es alcanzar un consenso, pero ha pedido "una serie de índices que clarifiquen en máximos y en mínimos dentro de qué parámetros hay que exigir los niveles de euskera para acceder a la administración". "Ahí está la piedra angular", ha enfatizado.
A su entender, fue "un error salirse de los consensos alcanzados hace casi ya dos años", y ha sostenido que "la solución está en acercarse a esos consensos que hicieron posible ese gran acuerdo entre el PNV y el PSE-EE". Ha advertido de que "con quitar esos índices de obligado cumplimiento, que los podemos llamar de otra manera, poner los apellidos que queramos, pero que tienen que estar incorporados de alguna manera, no solucionaríamos el problema de los recursos en los juzgados y los pronunciamientos judiciales, sino que incluso se agravarían muchísimo más, porque quedaría al albur de los criterios que tenga cada uno de los jueces, que pueden ser muy dispares".