La compañía siderúrgica ArcelorMittal ha reclamado una investigación independiente y sin especulaciones sobre el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz, en el que se vio implicado un tren Alvia y que se saldó con 45 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
En un comunicado hecho público este domingo, la empresa —fabricante del carril utilizado en infraestructuras ferroviarias— ha expresado su “profundo pesar” por la tragedia y ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas y a las personas que resultaron heridas. ArcelorMittal reconoce el impacto social del siniestro y subraya la consternación generada por uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España.
En disposicion de colaborar
Como empresa colaboradora desde hace años con el sistema ferroviario español, ArcelorMittal ha asegurado que se mantiene en contacto con las autoridades y que ya ha manifestado su plena disposición a colaborar de forma transparente con la investigación en curso. La compañía recuerda que todo el acero suministrado para vías ferroviarias se somete a rigurosos controles y pruebas de calidad, aunque admite que, ante un accidente de esta magnitud, deben analizarse “todas y cada una de las posibles causas”.
El accidente de Adamuz, ocurrido durante el trayecto Madrid–Huelva, ha abierto una compleja investigación judicial y técnica en la que se están examinando factores como el estado de la infraestructura, las condiciones de la vía, el material rodante y las circunstancias operativas del tren en el momento del siniestro. La causa se instruye en los juzgados de Montoro, donde ya se han iniciado diligencias periciales clave.
ArcelorMittal no quiere precipitarse
En este contexto, ArcelorMittal ha hecho un llamamiento explícito a la prudencia. La compañía ha advertido de que la precipitación y las especulaciones públicas pueden perjudicar tanto a las personas afectadas como a la propia integridad del proceso investigador. “Comprendemos el deseo de obtener respuestas inmediatas”, señala el comunicado, pero insiste en que solo una investigación independiente, técnica y rigurosa permitirá esclarecer lo ocurrido.
La posición de la multinacional se suma a un clima de creciente presión social y política tras el accidente, con peticiones de responsabilidades y exigencias de transparencia por parte de las víctimas y de distintos actores institucionales. Mientras tanto, el foco permanece en el desarrollo de la investigación, de la que dependerá la determinación de las causas y de las eventuales responsabilidades derivadas de la tragedia.