El expresidente de la Generalitat, Artur Mas, ha señalado este miércoles que el reciente pacto de financiación alcanzado entre ERC y el Gobierno central introduce ciertos avances respecto al sistema vigente, aunque, a su juicio, no supone todavía una transformación de fondo del modelo. Por ello, ha insistido en la necesidad de articular un frente “de país” que permita dar pasos decididos hacia un auténtico concierto económico para Cataluña.
“Ahora se ha llegado al punto al que se ha llegado, pero debe haber una gran convocatoria, una gran conferencia de país, en que todos los poderes reales y toda la sociedad civil organizada, haga entender que lo que reclama el país es el autogobierno entero”, ha expresado en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum.
Mas ha subrayado que Cataluña debe disponer de la “llave de la caja” y ha remarcado que el acuerdo sellado entre ERC y el Ejecutivo no tiene por qué ser el desenlace definitivo de la negociación. En este sentido, ha instado a aprovechar el contexto para introducir nuevas mejoras que desemboquen en un auténtico cambio de modelo.
“Y el corazón de un cambio de modelo es que, en algún momento más allá de si hay más o menos dinero, la Generalitat debe poder ser autoridad fiscal, en coordinación con la Hacienda española”, ha destacado, dejando claro que esto debe ser un planteamiento que llegue de los partidos y la sociedad catalana.
El exmandatario no ha querido precisar qué posición adoptaría si el acuerdo se sometiera hoy a votación en el Congreso porque “se está al final de una negociación entre unos y una negociación que requiere de otros”, y ha admitido que alcanzar un concierto económico para Cataluña es una tarea de gran dificultad.
En esta línea, ha instado a que el país salga del “punto de letargo” en el que, según él, se ha instalado y recupere la energía política necesaria para aprovechar al máximo el margen actual de autonomía y autogobierno.
Costo de vida y principio de ordinalidad
“O somos responsables de nuestras finanzas o siempre seremos unos mandados”, ha subrayado el expresidente catalán, que considera imprescindible que el nuevo sistema tenga en cuenta el mayor coste de la vida en Cataluña y que se blinde jurídicamente el principio de ordinalidad para impedir retrocesos futuros.
Tras recordar que la reforma de la financiación necesitará apoyos suficientes en el Congreso, ha apelado tanto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a “mover todas las piezas posibles para que la suma de todos estos imprescindibles hagan posible el acuerdo”.
También ha relatado que en 2012 propuso al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que la Generalitat asumiera la gestión de los tributos en Cataluña, y que este le respondió que no podía transferir “lo único que funciona bien en el Estado”.
Aliança Catalana e inmigración
Preguntado por Aliança Catalana y por cómo afrontar los discursos contrarios a la inmigración, Mas ha reiterado que la estrategia de ignorar y victimizar a estas fuerzas es un “error” porque ya se ha probado en otros países europeos sin frenar el auge de estas formaciones.
“Los tenemos que combatir porque muchas de las cosas que dicen o presentan como soluciones no son operativas”, ha sostenido el expresidente catalán, que ha citado como ejemplo la gestión de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
A su entender, los mensajes de la extrema derecha deben rebatirse con nuevas herramientas y dejando atrás la “pereza” a la hora de encarar cuestiones incómodas pero presentes en el debate social.
Vivienda y política de alquileres
En cuanto al anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de ofrecer incentivos fiscales a los propietarios que mantengan el precio del alquiler a sus inquilinos, Mas ha valorado positivamente la medida porque considera que “puede ayudar a resolver el problema” y favorecer que más viviendas se incorporen al mercado del alquiler.
“Si al que tiene pisos lo único que haces es amenazarlo y casi convertirlo en un proscrito, éste venderá el piso e invertirá el dinero en otra cosa”, ha advertido, alertando de que una política basada solo en la presión al propietario puede reducir la oferta disponible.
Posible regreso y liderazgo político
Respecto a su futuro, ha explicado que hace unos meses le propusieron encabezar una lista electoral y que declinó la oferta, recordando que en 2016 abandonó la primera línea y que “años después, pudiendo volver”, ha optado por no hacerlo.
No obstante, ha matizado que esto no equivale necesariamente a un cierre definitivo de la puerta, ya que, si en algún momento se considera que su figura es necesaria “para “enderezar y hacer despegar el país”, estaría dispuesto a prestar su ayuda.
Presencia de la vieja guardia de CiU
Mas ha estado arropado por el secretario general de Junts, Jordi Turull, el presidente del Parlament, Josep Rull, y la portavoz de Junts en Madrid, Miriam Nogueras, además de otros dirigentes del partido de Carles Puigdemont. Entre los asistentes figuraban también referentes de la antigua Convergència i Unió, como Francesc Homs, Germà Gordó y Joana Ortega, así como algunos de sus principales asesores en el pasado, entre ellos David Madí.
Al acto han acudido igualmente el exconseller Jaume Giró, el expresidente de la ANC y exsecretario general de Junts, Jordi Sànchez, el exdirigente de Unió y ahora representante de Foment, Benet Maimí, y concejales de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona como Jordi Martí y Damià Calvet.