La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado de “chantaje e ilegalidad” el modelo de financiación que el Gobierno central ha puesto sobre la mesa para las comunidades autónomas y que, según ha denunciado, se ha acordado con “un expresidiario”, en referencia al líder de ERC, Oriol Junqueras.
Ayuso ha criticado que el acuerdo se haya cerrado “a espaldas de los españoles”, subrayando que la opinión pública solo ha tenido conocimiento del mismo “por el trabajo de la prensa libre”. A su juicio, el pacto con “el expresidario Junqueras” contempla “una nueva financiación que otorgaría 5.000 millones de euros más a Cataluña, a los independentistas más bien”.
La dirigente madrileña ha advertido de que a este esquema se añadirán “nuevos conceptos inventados” con el fin de “cuadrar sus cuentas” y ofrecer únicamente “migajas” al resto de autonomías “bajo amenazas”. En este sentido, ha descrito la posición del Ejecutivo como un ultimátum: “O te quedas con el sistema tal y como te lo hemos planteado o te quedas sin nada. Y esto sencillamente es chantaje, es ilegalidad, es falta de solidaridad”.
Para Díaz Ayuso, el planteamiento del Gobierno supone “impunidad, robo, abandono a las regiones peor financiadas” y, además, constituye un “ataque a la universidad de España” con la finalidad de “construir a una nación paralegal”, algo que ha definido como “corrupción de Estado”.
La presidenta madrileña ha denunciado también que “de paso que Cataluña aporte 1.450 millones menos al Fondo de Solidaridad pretenden forzar que Madrid, que es una región internacional, tenga más impuestos y ahogarla directamente”, lo que considera “la gran obsesión y el sueño húmedo de los independentistas nacionalistas”.
Ayuso alerta de riesgos para los servicios públicos
En su intervención, ha recordado que Madrid aportaba anteriormente el 76% del fondo destinado a financiar servicios públicos en otras comunidades y ha avisado de que, con el nuevo esquema, esa contribución será “incalculable”. “No descarto que tengamos verdaderos problemas para sufragar los servicios, que quizás es lo que están buscando para después ponernos la pancarta y que siga el negocio corrupto”, ha señalado.
Por todo ello, la jefa del Ejecutivo autonómico ha arremetido contra un Gobierno que, a su entender, solo pretende “dividir” y evitar que “se hable de lo más importante”, que es “el futuro común de una nación”.
Según ha advertido, “perdemos en realidad el trasfondo del asunto y es que nos rompemos como país, como nación, asumámoslo y que además de fondo lo que se quiere es perjudicar abiertamente a la región capital porque es quien le da sentido nacional a España”.