El presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, afirmó este jueves que no guarda silencio ante el jefe del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, cuando se trata de trasladarle las demandas de Asturias. Según subrayó, su actitud contrasta con la de otros representantes políticos asturianos que, cuando reciben la visita en la región de los máximos responsables de sus formaciones, “tienen pavor a discrepar o defender sus posiciones”.
Barbón realizó estas declaraciones en Avilés, en respuesta a los medios de comunicación, un día después de haber coincidido con Pedro Sánchez en un acto celebrado en Piloña.
El dirigente autonómico detalló que, durante ese encuentro, trasladó que en los grandes asuntos de Estado, como la financiación autonómica o las infraestructuras, es imprescindible incorporar de forma constante la perspectiva del reto demográfico y la cohesión territorial, “es decir, la cohesión entre los diferentes territorios del país”.
El presidente asturiano valoró de forma favorable que el Gobierno de España se desplazara a Asturias para presentar no solo la II Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico, sino también un plan de apoyo al sector primario dotado con 1.000 millones de euros.
Más allá de esos anuncios, Barbón indicó que aprovechó la ocasión para insistir en la mejora de la conexión con el suroccidente asturiano y en la reforma de la N-634, que considera una “prioridad”. Recordó asimismo que volvió a reclamar avances en la conexión con la meseta y la supresión del peaje del Huerna, en la AP-66.
“Yo digo en público lo mismo que digo en privado, hago siempre una exigencia de defensa de los intereses de Asturias”, remarcó Barbón, quien añadió que, aunque el acto de Piloña no estaba concebido como una reunión de trabajo, el Ejecutivo autonómico continuará exigiendo al Gobierno central una respuesta a la multitud de proyectos que siguen pendientes. “Confío en que la consigamos”, concluyó.