Benamahoma vive con “miedo” a los temporales y reclama un estudio geológico tras lo ocurrido en Grazalema

Benamahoma teme un escenario similar al de Grazalema y exige un estudio geológico mientras sufre aislamiento por desprendimientos y nuevas borrascas.

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La alcaldesa de Benamahoma, Mamen Fernández, ha señalado que en el municipio se ha instalado un sentimiento de “miedo” a que lo sucedido en Grazalema pueda repetirse en esta pequeña población de la sierra de Cádiz, por lo que ha reclamado a las administraciones competentes la realización de un estudio geológico que analice en detalle el estado del terreno.

La petición llega después de que la vecina localidad de Grazalema fuera evacuada por completo ante el riesgo de un derrumbe que pudiera afectar a viviendas y calles.

En declaraciones a Europa Press, Fernández ha admitido que en Benamahoma “no recibimos la misma masa de agua que reciben allá arriba --en Grazalema--, ni la misma cantidad”, por lo que ve “poco probable que nos veamos en la misma situación”, aunque ha precisado que “aún así” la Junta se está coordinando para impulsar un estudio del terreno que aporte “más tranquilidad” a los residentes y confirme que el escenario de Grazalema “no es la misma” realidad que la de Benamahoma.

En este sentido, ha detallado que en Benamahoma existe un nacimiento de agua que estos días brota con más intensidad, pero que se estabiliza cuando cesan las lluvias, lo que evita los problemas que sufre el municipio vecino, donde el agua ha llegado a salir de paredes, suelos o enchufes.

El pueblo acumula ya una semana con serias dificultades de conexión por carretera, primero por el corte de la vía hacia Grazalema y, poco después, por la interrupción del enlace con El Bosque a causa del desprendimiento de un talud. Aunque en un principio la Junta habilitó “ventanas de paso” para que durante determinadas franjas horarias los vecinos pudieran desplazarse en coche a sus trabajos u otros compromisos, la llegada de la última borrasca, Leonardo, obligó a suspender esas franjas de acceso.

Esta situación ha generado cierto “pánico” entre los habitantes, especialmente al comprobar cómo en los últimos días disminuían sus reservas de alimentos y productos básicos. Durante la mañana del viernes, efectivos del Infoca hicieron llegar víveres y otros suministros, entre ellos medicamentos para la Farmacia de Benamahoma, y por la tarde, aprovechando una tregua en la lluvia, se permitió a los vecinos salir durante unas horas, tiempo que muchos utilizaron para hacer compras y aprovisionarse de cara al fin de semana.

La regidora ha avisado, además, de que estas “ventanas de paso” podrían volver a cerrarse el sábado con la entrada de una nueva borrasca en la provincia, que, aunque “va a pasar rápido, va a descargar bastante agua”, ha indicado.

El desprendimiento del talud en la carretera que conecta Benamahoma con El Bosque, registrado el pasado 30 de enero, dejó al municipio sin salida por esta vía, mientras que el acceso desde Grazalema ya estaba cortado por la caída de rocas sobre la calzada, lo que supuso el aislamiento por carretera de la localidad.

Ante este escenario, se ha desplegado un dispositivo de seguridad con personal sanitario, bomberos y Cruz Roja para asegurar la atención a la población en caso de emergencia. A lo largo de la semana se han ido resolviendo distintas incidencias, aunque la alcaldesa ha recalcado que, pese a la complejidad de la situación, no se han registrado episodios de especial gravedad.