El escritor y periodista Roberto Enríquez, conocido como Bob Pop, ha reiterado este sábado su intención de ser el candidato de BComú a las municipales de 2027 y ha asegurado que, si vence en las primarias de la formación, se compromete a visitar “mil puertas” de Barcelona, una por una, para escuchar a aquellas personas a las que, en sus palabras, nunca se les ha prestado atención y que le trasladen qué necesitan en caso de que llegue a la Alcaldía.
Durante un acto celebrado en el Centre Cívic Barceloneta, ha admitido que puede dar la impresión de que afronta el proceso en solitario, pero ha recordado que estuvo implicado desde el inicio en los mítines de Ada Colau y ha subrayado que trabaja con él un equipo de gente “muy buena que ha estado y está en sitios de responsabilidad del partido y gente que conoce el partido, la ciudad y los barrios”.
En el escenario han estado junto a él el exdiputado y asesor de los Comuns en el Parlament, Enric Bárcena, y el exconcejal de distrito del Ayuntamiento de Barcelona, David Pequeño. Entre el público se encontraba la hija del exministro socialista Ernest Lluch, Rosa Lluch, además de vecinos que se han acercado para conocer de primera mano sus planteamientos políticos.
Bob Pop ha remarcado que, para poder ser alcalde, primero debe comprender qué reclaman los barceloneses y ha pedido el apoyo a su candidatura porque aspira a impulsar un gobierno “con la gente”.
Ha defendido que una de las razones que le llevan a dar el paso es la convicción de que atraviesan un momento en el que hay que actuar y ser valientes, y ha advertido de que la izquierda “no puede replegarse ahora frente a la ultraderecha”.
Figura pública y audacia política
En el apartado más personal de su intervención, ha reivindicado su condición de personaje conocido: “Yo tengo una voz privilegiada porque soy una figura pública y quiero dar mi voz a un proyecto muy interesante para abrir posibilidades de vivir, ser y cambiar las cosas. Quizá si alguien que no soy yo se hubiera presentado a las primarias no le hubieran hecho caso”, ha sostenido.
Ha recalcado que, aunque recurra al humor y haga “coñas”, se toma el reto con absoluta seriedad y ha vuelto a poner el foco en la necesidad de arriesgar: “Es lo único serio e importante que se puede hacer y todo lo demás, el replegarse y esperar a que pase la tormenta de la ultraderecha, es una irresponsabilidad que un día pagaremos”.
También ha aludido en clave irónica a la candidatura del actual portavoz de los Comuns, Gerardo Pisarello, estableciendo un contraste con su propio lanzamiento: “Esto es una mierda comparado con la candidatura oficial. Aquí no hay ministros ni hada madrina”, ha dicho sobre su candidatura, arrancando risas entre los asistentes.
Vivienda y fiscalidad municipal
En cuanto al programa, ha señalado que comparte el proyecto de los Comuns, pero ha puntualizado que mantiene conversaciones con “mucha gente” ajena al espacio político para delimitar qué puede hacer y qué no como alcalde y, en sus palabras, evitar prometer aquello que no esté en su mano cumplir.
En este marco, ha abordado el problema del acceso a la vivienda en Barcelona y ha defendido que “claro que tenemos que intervenir en el mercado, claro que tenemos que construir más, pero también tenemos que mirar las leyes que tenemos y aprovechar lo que nos dan”.
Ha propuesto una línea de actuación que incremente la presión del IBI sobre los pisos vacíos y que el Ayuntamiento “poner lo más difícil posible a los especuladores la especulación en términos básicos como la vivienda”.
Ha reconocido que su propia experiencia personal también pesa en su decisión: “También me presento como medida de supervivencia porque yo vivo de alquiler y tengo miedo de mi contrato y de quedarme sin casa. Quiero un ayuntamiento para la gente que necesita un ayuntamiento”, ha expresado.
Defensa del catalán en la vida cotidiana
Sobre la lengua, ha manifestado: “Quiero que el catalán se pueda hablar en la calle y que sea una herramienta de comunicación y de ocio”, aludiendo a que en su barrio, el Born, considera complicado practicarlo porque, según ha dicho, predomina el inglés.
Ha añadido que no pretende que “las cosas cuesten más de lo que ya cuestan” y que su objetivo es facilitar al máximo que cualquier persona que desee mejorar su catalán pueda hacerlo sin trabas.