La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (PP), ha arremetido contra la propuesta de reforma de la financiación autonómica planteada por el Gobierno central, a la que ha definido como “infumable, insoportable” y “una ofensa en toda regla” para la comunidad, al considerar que “el resultado es un traje a medida del independentismo”.
Aunque Buruaga sostiene que el plan difícilmente verá la luz, ha advertido de que, si finalmente se aprueba, Cantabria recurrirá “todos los recursos jurídicos a su alcance”, incluida la posibilidad de presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional “si cabe y llega el momento”.
Según ha explicado, el esquema diseñado otorga un peso determinante a la variable de población y “pierden peso otras variables” como el envejecimiento, la dispersión geográfica o la orografía. A su juicio, con este enfoque “se distancia gravemente” del criterio del coste efectivo en la prestación de los servicios públicos, “que para nosotros ha sido y tiene que seguir siendo el principio fundamental”.
En esta línea, ha alertado de que Cantabria “no va a poder seguir prestando los servicios que presta hoy, con esos estándares de calidad en nuestra comunidad autónoma, con ese modelo de financiación que se nos plantea. Eso es lo que está en juego y eso lo vamos a defender con uñas y dientes”.
Pese a ello, la jefa del Ejecutivo autonómico considera que la iniciativa tiene “muy pocas de posibilidades de prosperar” y que “difícilmente va a poder pasar la barrera del Congreso de los Diputados”, recordando que procede de un Gobierno que “no ha sido capaz de aprobar un solo presupuesto en la presente legislatura”.
Buruaga se ha expresado así este lunes durante un acto en la residencia de mayores de Rubayo (Marina de Cudeyo), al ser preguntada por los periodistas sobre el documento remitido el viernes por el Ejecutivo central. Ha admitido que “no conoce a fondo los entresijos” de la propuesta, pero en cualquier caso considera “indefendible que de los 21.000 millones de euros adicionales a repartir, a Cantabria le correspondan -46”.
En su opinión, “Cantabria no puede aceptar que el modelo de financiación, que es de todos y para todos los españoles, lo decidan los separatistas”. Ha añadido que “desde luego no responde a las necesidades de la España de las autonomías ni tampoco a la vocación de blindar los servicios públicos en condiciones de igualdad o de equidad, sino que una vez más responde a los intereses de Pedro Sánchez, a las exigencias del separatismo y a las urgencias electorales de Pedro Sánchez, muy especialmente en la comunidad autónoma de Andalucía”.
Para la presidenta, a “Esquerra Republicana de Cataluña le salen las cuentas con este planteamiento”, y “lo que es bueno para el independentismo y lo que celebra el señor Oriol Junqueras, es malo para España y para Cantabria”.
“No estamos sobrefinanciados”, defiende Buruaga
Buruaga ha recalcado además que el Ejecutivo cántabro no va a consentir “bajo ningún concepto” que se presente a Cantabria como una comunidad “privilegiada” o sobrefinanciada, porque sostiene que esa afirmación es falsa.
Ha recordado que “recibimos en su momento lo que necesitábamos y argumentábamos para financiar el coste y la prestación de nuestros servicios públicos, y en este momento Cantabria está tan infrafinanciada como el resto de las comunidades autónomas. Puede que las haya más, pero estamos infrafinanciados”.
En este contexto, ha señalado que todas las comunidades autónomas han ido asumiendo competencias y obligaciones “impuestas unilateralmente”, entre ellas la dependencia, un ámbito en el que Cantabria asume “prácticamente el 70%” del gasto total, pese a que el reparto debería ser al 50% entre la comunidad y el Estado.
Por ello, ha reclamado “no recibir ni un euro menos de lo que necesitamos para sostener y financiar nuestros servicios públicos en condiciones de igualdad”. Ha subrayado que “todos sabemos que nuestra sanidad y nuestra educación cierran con déficit”, y ha puesto como ejemplo que Cantabria es una de las autonomías donde más se encarece el transporte escolar, que supone “un 20-25% más de los recursos que tenemos actualmente”.