Carlos Martínez deja el Ayuntamiento de Soria tras 19 años y reivindica la política local: “Duele desprenderse de una pasión”

Carlos Martínez deja la Alcaldía de Soria tras 19 años para ser procurador y reivindica la política local en una emotiva despedida del Consistorio.

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El procurador del PSOE en las Cortes de Castilla y León, Carlos Martínez (2d), saluda al teniente de alcalde de Soria, Luis Rey (1i), durante el acto de renuncia de su cargo de alcalde de Soria. Concha Ortega - Europa Press

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El ya exalcalde de Soria, Carlos Martínez, ha presentado este lunes, 13 de abril, su renuncia al acta de concejal y al bastón de mando, poniendo fin a 19 años al frente del Consistorio. Lo ha hecho en un acto cargado de emotividad en el que ha defendido el valor de la política municipal y ha confesado que le “duele desprenderse de una pasión”.

El Salón de Plenos del Ayuntamiento se ha quedado pequeño en esta última sesión plenaria presidida por Martínez, que ha cedido el bastón de mando para poder asumir su nueva etapa como procurador del Partido Socialista en las Cortes de Castilla y León.

Antes de abandonar su escaño, el exregidor ha pronunciado unas “breves palabras” dirigidas a los vecinos, a los integrantes de la corporación y al personal municipal. En ese mensaje inicial ha recordado a tres figuras clave en su vida, fallecidas durante estos años de mandato: su padre, Víctor Chicote y Jesús Bárez.

Martínez ha admitido que “cuesta hablar” en un momento así, no porque “no haya cosas que decir”, sino porque el lenguaje se queda corto para expresar lo que siente ahora, cuando conserva el mismo “respeto y gratitud” que tenía hace veinte años.

Ha subrayado que esta marcha no supone solo “la despedida de un cargo, sino la despedida de una forma de servir y vivir”, y ha insistido en que Soria seguirá siendo una parte central de su existencia, por todo lo que ha experimentado desde que accedió a la Alcaldía en 2007, entre el vértigo y la ilusión por un cambio.

Desde aquel inicio, se marcó como meta “hacer ciudad, que Soria fuera oída y atendida, que no fuera ni más ni menos que nadie”, un objetivo que, “con humildad”, “siempre ha intentado”. Ha recalcado que de sus padres aprendió precisamente esos valores de humildad y honestidad que han guiado su trayectoria.

En su intervención, ha defendido que “la política no es solo gestión, sino también una forma de comportarse y de ser, algo muy importante como para dejarla en manos de los que la degradan”, según declaraciones recogidas por Europa Press.

Mirando a estos 19 años al frente del Ayuntamiento, ha destacado que uno de sus principales empeños ha sido mantener la coherencia y saber rectificar cuando era necesario. Ha aludido a tantas noches sin dormir ante decisiones que “no pueden gustar a todo el mundo o problemas que no tienen solución”.

Dos décadas después, considera que la Soria de hoy es fruto de su propia ciudadanía, a la que ha definido como “exigente y honesta, plural, diversa y abierta”. Ha explicado que esa actitud crítica le ha obligado también a aprender a encajar las críticas, “duras y necesarias”.

Junto al reconocimiento a los sorianos, ha extendido su gratitud a todos los trabajadores municipales por su dedicación y profesionalidad, tanto a la plantilla actual como a quienes han pasado por el Ayuntamiento desde que inició su andadura como concejal en 1999, cuando asumió el área de Festejos con Eloísa Álvarez hasta 2003.

Martínez ha insistido en que, con el paso del tiempo, se ha reafirmado en una convicción: “la política local no es una política menor”, ya que “es la primera puerta a la que llaman los ciudadanos cuando todo falla”.

Ha recordado que esta realidad se ha hecho especialmente visible en una etapa marcada por desafíos globales como la crisis económica, la pandemia o los conflictos bélicos, y ha citado en este punto al añorado Jesús Bárez y su idea de la ‘polis’, la ciudad entendida como espacio de responsabilidad compartida.

El discurso, redactado el domingo, ha alcanzado su momento más delicado en lo emocional en el tramo final, cuando el socialista ha verbalizado la dificultad de apartarse. “Duele desprenderse de una pasión, de años de trabajo, amigos, esfuerzo, errores, noches sin dormir”, ha señalado, admitiendo que siente que “queda mucho por hacer” y que “podía haber hecho más”.

Ha descrito este instante como una “vorágine de pensamientos y sentimientos” ante su salida del Consistorio, del que “da un paso a un lado”, pero sin marcharse del todo: “Me quedo con vosotros (como soriano), siendo parte de esta ciudad que me lo ha dado todo”.

Reconocimiento a su equipo y despedida

En la parte final de su intervención, único punto del orden del día del Pleno de este lunes, ha querido tener un recuerdo especial para su equipo. Ha agradecido el trabajo de todos los compañeros de corporación de esta legislatura y de las cuatro anteriores, destacando que “porque cuando la discrepancia es honesta, mejora la democracia”.

El agradecimiento más emotivo lo ha reservado para su familia, “que es la que ha pagado el precio de todos estos años”, y a la que ha pedido perdón “por todo el tiempo robado, por sufrir la mala política y los daños colaterales”.

Para cerrar su etapa, ha recurrido a una cita de Concha de Marco, con la que ha defendido que “lo importante es hacer algo que permanezca”, algo que ha asegurado que “ha intentado construir”. “Ojalá la ciudadanía sienta que ha merecido la pena. Hay que seguir defendiendo una política que merezca la pena, porque Soria y la democracia lo merecen”, ha concluido.

Tras sus palabras, todos los presentes en el Salón de Plenos se han puesto en pie para dedicar un prolongado aplauso al ya exalcalde, la persona que, con mucha diferencia, más tiempo ha ocupado la Alcaldía de Soria desde la llegada de la democracia.

Hasta que se celebre el Pleno extraordinario en el que se elegirá al nuevo regidor, la Alcaldía en funciones recaerá en el teniente de alcalde, Luis Rey. El Ayuntamiento dispone de un plazo de diez días para convocar esta próxima sesión.