El alcalde de Almussafes (Valencia), el socialista suspendido de militancia Toni González, sostiene que es víctima de una “campaña de acoso y desprestigio” construida sobre “falsedades” tras las denuncias de dos mujeres por acoso laboral y sexual ante el PSOE. Frente a esta situación, se compromete a “defender la verdad” y a “luchar en todos los frentes posibles” por su honor y su imagen, asegurando que continuará “con mayor fuerza si cabe, trabajando incansablemente por seguir mejorando” su municipio.
Así lo manifiesta en una carta abierta difundida en sus redes sociales, donde explica que hace unas semanas interpuso una denuncia en los tribunales contra la persona a la que acusa de haberle “denunciado falsamente” por injurias y calumnias. Además, ha presentado querellas contra dos personas de su entorno cercano, “una de ellas por injurias y otra por amenazas muy graves”.
El regidor subraya que la denuncia por acoso sexual y laboral que considera falsa no es un episodio aislado, sino el desenlace de una “campaña de acoso y derribo” que, según afirma, se habría iniciado hace más de cuatro años con el objetivo de dañar su “imagen política, personal, familiar y profesional”.
Relata que “esta campaña difamatoria, que ha incluido amenazas muy graves, no ha cesado durante todo este tiempo” y que, por ese motivo, ha optado por acudir a la vía judicial, aportando “el testimonio de varios vecinos de nuestro municipio, que han presenciado en primera persona los hechos que he puesto en conocimiento de la justicia”.
En esta línea, recalca que llegará “hasta las últimas consecuencias para defender” su “imagen política, personal y profesional” y asegura que no se detendrá “hasta que quienes han actuado de mala fe asuman las consecuencias de sus actos”.
“Oportunidad de que se retracte”
En la misiva, Toni González detalla que hace “unos días” ofreció “la oportunidad” a la denunciante “de que se retracte de sus acusaciones mediante un acto de conciliación en el Juzgado de Paz” de Almussafes. Señala que tomó esta decisión pese al “inmenso daño” que, según él, esta persona está causando a su familia y a él mismo, con el fin de “evitarle males mayores y pensando en su familia”.
No obstante, lamenta que la denunciante haya “negado haber presentado denuncia alguna” ante el PSOE, “negando los hechos de los cuales le he pedido que se retracte”. A partir de ahí, argumenta: “Ello me obliga a continuar con un proceso judicial que será largo y costoso pero que, como no puede ser de otra manera, acabará demostrando que todo lo que se me imputa es falso”.
Al mismo tiempo, insiste en que seguirá “con mayor fuerza si cabe trabajando incansablemente por seguir mejorando Almussafes” y recalca que su prioridad, y la de su equipo, “como viene siendo desde 2015, no es otro que mejorar el bienestar y la calidad de vida de los vecinos y vecinas, a través de servicios públicos de calidad, la renovación de las infraestructuras y equipamientos públicos e implementando políticas activas de empleo a todos los niveles, mientras seguimos luchando por el futuro industrial” de la localidad.
Críticas a la gestión del caso en el partido
Por otro lado, y ante “la falta de pruebas” en su contra y “las pruebas y testimonios” de su inocencia que afirma haber “aportado” a su formación, considera que es “incomprensible que el caso no haya sido archivado y ello nos genera una enorme preocupación”.
Con todo, advierte: “Esta situación, sin embargo, sirve para darme más fuerzas para luchar, en todos los frentes posibles, para defender mi honor y mi imagen, que tan gravemente se pretende dañar con una campaña basada en falsedades”.
González expresa también su gratitud por “las innumerables muestras de apoyo” que dice recibir “de los vecinos y vecinas de Almussafes”. “Con más fuerza e ilusión que nunca, seguiremos adelante”, concluye.
La semana pasada, los concejales del PSPV en el Ayuntamiento de Almussafes manifestaron su “profundo malestar” con la dirección del partido por la gestión de este asunto que afecta al alcalde, y reprocharon a la cúpula socialista “no respetar” la presunción de inocencia del primer edil.
Incluso llegaron a acusar a la secretaria general, Diana Morant, y al síndic socialista en Les Corts, José Muñoz, de haberse posicionado “de manera clara” del lado de la denunciante de acoso contra el alcalde, sin contar, según sostienen, con “pruebas concluyentes”.