El alcalde de Degaña admite que la mina de Cerredo funcionó sin licencia y rechaza tener amistad con Chus Mirantes

El alcalde de Degaña admite que la mina de Cerredo operó sin licencia municipal y defiende su actuación mientras niega amistad o favores de Chus Mirantes.

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El alcalde de Degaña, Oscar Ancares, comparece en la Junta General. CAPTURA WEB JGPA

El alcalde de Degaña, Oscar Ancares, comparece en la Junta General. CAPTURA WEB JGPA

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El alcalde de Degaña, Óscar Ancares, ha vuelto a admitir este jueves ante la comisión de investigación de la Junta General del Principado, que analiza el accidente del 31 de marzo en el que murieron cinco trabajadores en la mina de Cerredo, que las empresas responsables de la explotación, primero Combayl y posteriormente Blue Solving, operaron sin disponer de licencia municipal de actividad ni abonar tasa alguna al Ayuntamiento. Ha señalado además que no le consta que las compañías presentasen una Declaración Responsable y que, pese a ello, desde el Consistorio no se aplicaron las medidas cautelares previstas en la normativa.

Ancares ha negado tajantemente haber sabido que en la explotación se estaba sacando carbón, así como mantener una relación de amistad con el propietario de la mina, Jesús Rodríguez Morán, conocido como Chus Mirantes. También ha asegurado que desconocía que este empresario estuviera vinculado a Blue Solving y ha reiterado que solo lo supo a través de la prensa tras el siniestro mortal.

En su comparecencia parlamentaria, el regidor ha reiterado lo ya expuesto en el Pleno municipal: que el Ayuntamiento no concedió licencia alguna porque los promotores nunca entregaron la documentación necesaria. “Yo no voy a expedir una licencia si no tengo toda la documentación en mi poder. Blue Solving tenía lo que tenía permitido desde la Consejería de Industria para hacer el proyecto de desimpactación, pero no licencia municipal”, dijo.

Ante las preguntas insistentes del diputado de IU-Convocatoria por Asturias, Xabel Vegas, el alcalde ha explicado que fue en 2022 cuando el Ayuntamiento requirió formalmente a la empresa que remitiera varias copias del proyecto para poder tramitar las licencias y girar las tasas correspondientes, pero esa documentación no llegó nunca. Pese a ello, la actividad en la mina se mantuvo hasta el accidente de 2025.

Vegas subrayó que “del 2022 al 2025 hay actividad por parte de esa empresa y el ayuntamiento no considera que sea necesario ninguna actuación a pesar de no tener licencia y no pagar ninguna tasa municipal”, a lo que el regidor respondió que actuó “según lo que le indicaban los técnicos”.

“Yo hago lo que me digan. En el interés de la Intervención pues así actuaré. Yo soy el alcalde y por tanto el máximo responsable, pero tengo gente por encima de mí que me dice las normas jurídicas que tengo que activar”, afirmó Ancares, quien añadió que “esperaron un tiempo prudencial para recibir esa documentación”.

El alcalde ha precisado igualmente que no se giró ninguna tasa a la compañía porque “no se pueden cobrar tasas mientras que no se cuente con toda la documentación pertinente”, algo de lo que carecían.

Reuniones y contactos con Chus Mirantes

Preguntado por si entre 2022 y 2025 tuvo conocimiento de que tanto Conbayl como, después, Blue Solving estaban extrayendo carbón en la mina, Ancares ha respondido que “en absoluto”. Ha reiterado en varias ocasiones que se enteró por los medios de comunicación de que detrás de Blue Solving estaba Chus Mirantes o personas de su familia, y que eso ocurrió a raíz del accidente de 2025.

No obstante, sí ha reconocido que se reunió “dos o tres veces” en las instalaciones mineras con Chus Mirantes. “Como todo alcalde si te vienen a presentar un proyecto para que sea beneficioso para el municipio, pues te reunes con quien te lo dice”, dijo. A preguntas de los diputados sobre otros encuentros o comidas de trabajo con el empresario, admitió haber compartido “alguna comida”, aunque sostuvo que desconocía con precisión los cargos y funciones que este ostentaba.

Ha detallado que la comida celebrada en Villablino con Chus Mirantes y José Antonio Fernández Casillas, director facultativo, fue a título personal y que apenas trataron el proyecto previsto para la mina.

“Yo para hablar con él --Chus Mirantes-- sobre cosas importantes tengo el ayuntamiento o las oficinas de las empresas, yo en mi tiempo libre podré hacer lo que quiera. Yo no digo que no se hablase de eso, pero que no le voy a explicar el contenido de toda la comida, porque pudo salir algún comentario de cómo iban a enfocar para poder dar traslado del proyecto que querían realizar a la Consejería. Me comentaron lo que iban a dar traslado a la Consejería de Industria para poder implantar el proyecto y que pedirían subvención al Instituto del Carbón”, dijo.

Cuestionado sobre si era amigo de Chus Mirantes o “si recibió por su parte o la de su entorno familiar recibió alguna dádiva, alguna cantidad de dinero, algún tipo de promesa laboral para usted, para su entorno”, respondió negativamente, tras insistir en varias ocasiones en que no iba a entrar a valorar cuestiones de ese tipo.

Sí ha admitido que Mirantes realizó una aportación económica para “un concurso de Navidad”. “Yo le escribo a Mirantes por un tema personal que nada tenía que ver con el Ayuntamiento porque el concurso nada tenía que ver con el consistorio”, dijo.