El alcalde de Lleida, el socialista Fèlix Larrosa, ha sostenido este miércoles que la iniciativa de la Paeria para prohibir el uso del burka en la vía pública y en dependencias municipales tiene como objetivo principal “proteger a la mujer”.
En una entrevista en Rac1, recogida por Europa Press, Larrosa ha explicado que la propuesta se inscribe en la defensa de los derechos fundamentales y, en particular, de los derechos de las mujeres, y que se acompaña de un plan sociocomunitario de acompañamiento “muy potente”.
El artículo 12 de la ordenanza de civismo plantea vetar cualquier prenda que oculte el rostro en espacios públicos con el fin de garantizar “la interacción social en los términos habituales y propios de una sociedad libre y democrática”.
Según la Paeria, esta prohibición “no rige en lugares de culto” ni en aquellos ámbitos donde resulte normal o habitual ir con la cara cubierta por usos sociales aceptados, o cuando se esté ejerciendo un derecho fundamental.
Debate sobre seguridad, derechos y uso del burka
Al ser preguntado por si su planteamiento se asemeja al que impulsó en su día el exalcalde socialista de Lleida, Àngel Ros, y que fue anulado por el Tribunal Supremo, Larrosa ha señalado que aquella iniciativa tenía como “trasfondo” cuestiones relativas a la seguridad y a la identificación de las personas.
“Nosotros hablamos de derechos fundamentales y de los derechos de las mujeres. Creemos que las mujeres que llevan esta vestimenta lo hacen de forma obligada”, ha afirmado, remarcando que considera que ha llegado el momento de que las religiones dejen de utilizar a las mujeres.
Respecto a las declaraciones de la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que ha reclamado un debate “sosegado” y más pedagogía sobre el uso del velo integral, Larrosa ha indicado que respeta plenamente estas consideraciones.
“Humilla a las mujeres” y encaje con el feminismo del PSC
Larrosa ha añadido que, a su juicio, la “vestimenta que se utiliza no tiene nada que ver con derechos religiosos”, argumentando que, si realmente fuera una obligación de fe, toda la comunidad musulmana de Lleida llevaría el rostro cubierto. Ha asegurado, además, que ha recibido numerosos mensajes de apoyo a raíz de su propuesta.
“La posición del gobierno municipal es que el burka y otras vestimentas humillan a las mujeres”, ha reiterado el alcalde, quien ha precisado que la Paeria no dispone de un registro sobre cuántas mujeres usan el burka en la ciudad.
Interrogado sobre si ha tratado esta cuestión con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, Larrosa ha respondido que no han conversado directamente, aunque sí ha “intercambiado opiniones” con representantes del Govern, que, según afirma, respetan la iniciativa del ejecutivo municipal.
El alcalde ha recalcado, por último, que la regulación que se plantea en Lleida es coherente con las posiciones feministas que defiende el PSC.