El consejero navarro reafirma que “en ningún momento” dudó de la “honorabilidad” del presidente de la mesa de Belate

Óscar Chivite defiende la honorabilidad de Jesús Polo en la contratación del túnel de Belate y niega injerencias políticas o corrupción en el proceso.

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El consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Óscar Chivite. EDUARDO SANZ-EUROPA PRESS

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El titular de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Óscar Chivite, ha salido este martes en defensa del presidente de la mesa de contratación de las obras de duplicación del túnel de Belate, Jesús Polo, subrayando que “en ningún momento he tenido ninguna duda de la honorabilidad de Jesús Polo”. Por este motivo, ha opinado que resulta “irrelevante el momento” en que el presidente de la mesa emitió su valoración a las ofertas presentadas a esta licitación.

Durante su comparecencia ante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicación pública, Chivite ha manifestado que carece de pruebas sobre en qué posición votó Polo o si lo hizo en tercer lugar, tal y como él mismo sostuvo. “Estoy absolutamente convencido de que Jesús Polo hizo su votación en base a sus criterios técnicos”, ha remarcado, para añadir que “yo no compré ese discurso de que Jesús Polo votó intencionadamente para dárselo a Acciona”.

El consejero ha remarcado que, con la jubilación de Polo a los 73 años, “hemos perdido a un buen técnico” en el departamento, aunque ha matizado que “una cosa es defender su continuidad y otra cosa es calificarlo de imprescindible”. A su entender, “que después de que todo lo que conocemos sigan cuestionando la honorabilidad del señor Jesús Polo es para hacérselo mirar”. “Este funcionario ha tenido un comportamiento ejemplar, una dedicación ejemplar”, ha insistido.

Chivite ha reiterado que no tuvo conocimiento de las discrepancias surgidas en la mesa de contratación de Belate hasta que esta concluyó sus trabajos y “ya terminó”. “Me gustaría que tengan en consideración cuál era mi situación. Era consejero recién nombrado, con un macrodepartamento”, ha expuesto, recordando que mantenía una “confianza” “total” en el director general de Obras Públicas, Pedro López, para la gestión del expediente. “Él era el responsable de esos temas”, ha recalcado.

En esa línea, ha vuelto a sostener su confianza en López como director general a la hora de adoptar la decisión definitiva de adjudicar la obra pese a los votos particulares en la mesa de contratación y sin elevar el asunto a la Junta de Contratación. En todo caso, ha asegurado que “valoramos todo”. Preguntado por si hoy optaría por la misma resolución, ha respondido que “sí”.

Respecto al cambio de puesto de trabajo del secretario de la mesa de contratación, Lorenzo Serena —quien formuló un voto particular por posibles irregularidades—, el consejero ha relatado que el director general “me explica cuál es su planteamiento de reorganización de la Dirección General de Obras Públicas, que estaba en un momento de un cambio profundo, como así ha sido”. “El señor Polo tenía unas responsabilidades grandes y se decide que hay que dividir esas responsabilidades, así que él propone y yo comparto”, ha indicado.

“Lógica normal” en las reuniones con Cerdán

Por otra parte, Chivite ha detallado que acudió junto al exsecretario de Organización del PSOE y exdiputado Santos Cerdán a dos reuniones en el Ministerio y que el exdirigente socialista participaba por “lógica pura”. “Dentro de la lógica normal cuando tienes que afrontar algo, pues ves quién te puede ayudar para sacar los temas, claro; el señor Cerdán tenía un cargo muy relevante dentro del Partido Socialista”, ha explicado.

Según ha indicado, los contactos con Cerdán “siempre estaban en el ámbito de la disponibilidad presupuestaria”. Preguntado sobre si, con la información actual, volvería a invitarle a esos encuentros, Chivite ha respondido que “en las circunstancias en las que se dieron las reuniones anteriores haría lo mismo”.

El consejero ha añadido que no conoce personalmente al exasesor ministerial Koldo García ni al administrador de Servinabar, Antxon Alonso. En cuanto al ex vicesecretario general del PSN, Ramón Alzórriz, ha señalado que se reunió con él en el departamento en tres o cuatro ocasiones y, sobre si últimamente se le ve por la sede, ha contestado que “no”.

“No ha habido injerencia política” en el proceso

En su intervención final para cerrar la comparecencia en la comisión, el consejero ha asegurado que “ha quedado más que de manifiesto que no ha habido injerencia política, aquí los procedimientos han seguido estrictamente la legalidad, evidentemente son mejorables, y necesitamos desde Obras Públicas una mayor concreción para evitar estos problemas en la ley foral de contratos”.

Chivite ha apuntado que “aquí se han dado unas pautas por los técnicos de lo que estamos haciendo como elementos de mejora, y estamos a disposición de lo que podamos ayudar para resolver esto”.

El responsable de Cohesión Territorial ha expresado su deseo de que, “después de dos años y medio y 137 acciones parlamentarias, de una vez este calvario se termine, que se deje trabajar, que continúe la obra como hasta ahora”.

Asimismo, ha reiterado la invitación lanzada la semana pasada por el exdirector general de Obras Públicas para que los parlamentarios visiten las obras del túnel de Belate. “Es una obra histórica, que recordaremos, en la que de alguna forma, unos más, otros menos, hemos participado”, ha manifestado.

Por último, el consejero ha subrayado que “en ningún momento ha habido corrupción, es un proceso legal y es absolutamente transparente”, y ha concluido dirigiéndose a los parlamentarios: “seguimos a su disposición, pero nos gustaría que nos dejasen trabajar”.