El conseller catalán de Deportes, Berni Álvarez, ha sostenido este miércoles que el amistoso disputado el martes entre las selecciones de España y Egipto en el RCDE Stadium de Cornellà de Llobregat (Barcelona) tendría que haberse interrumpido ante los cánticos islamófobos y xenófobos procedentes de parte de la afición.
“En la media parte del partido, hablamos con dirigentes de la Federación Catalana y también de la Española, diciendo que debían actuar ya, que los protocolos debían actuar, si no nosotros marcharíamos del estadio”, ha explicado en una entrevista en 3CatInfo recogida por Europa Press, subrayando que reclamaron una reacción inmediata.
Álvarez considera que la respuesta llegó demasiado tarde y ha apuntado que, aunque en la reanudación del encuentro los gritos se redujeron “un poquito”, el daño ya estaba causado y el ambiente se había enrarecido.
Ha relatado que “Nada más llegar, vimos que en un partido amistoso se chillaba el himno y nos sorprendió, y también que el primer cántico fuera con este grado de odio”, calificando esos gritos de premeditados y calificando lo sucedido de lamentable y absolutamente condenable.
Cuestionado sobre la existencia de un racismo estructural en el deporte, ha indicado que distingue el fútbol de otras disciplinas porque, a su juicio, en este ámbito hay una “periodicidad demasiado alta” de episodios similares. En relación con la investigación abierta por los Mossos d'Esquadra, ha reclamado que, si se identifica a los autores de los cánticos, se les imponga la expulsión de por vida de los estadios de fútbol.