El delegado del Gobierno en Cantabria responsabiliza al Ayuntamiento de Santander del mantenimiento de la pasarela siniestrada de El Bocal

Pedro Casares insiste en que el Ayuntamiento de Santander debía mantener la pasarela de El Bocal y reclama que se aclaren todas las responsabilidades.

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Servicios de emergencias junto a la pasarela de El Bocal Nacho Cubero - Europa Press

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El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE), ha señalado este miércoles que el Ejecutivo central recibió formalmente la parte de la obra de la senda costera que “estaba acabada” y que, desde ese momento, el Ayuntamiento de Santander “tenía que encargarse de su mantenimiento”, tal y como figura en el compromiso “por escrito” asumido por el Consistorio.

En relación con el aviso previo sobre el mal estado de la pasarela de El Bocal que recibió una agente de la Policía Local, que no adoptó medidas un día antes del derrumbe en el que fallecieron seis jóvenes, Casares ha recalcado que “no podemos permitir que se cargue la responsabilidad en un funcionario, en un policía local --ahí la responsabilidad que tenga la dirimirá un juzgado-- sino que es del Ayuntamiento de Santander”.

Tras reunirse con el comité de empresa de Solvay y ante las preguntas de los medios, el delegado ha explicado que el Gobierno de España ya ha remitido a la jueza del caso toda la documentación disponible, puesto que el Ejecutivo “va a colaborar en todo lo que requiera; y, es más, si durante el proceso y la instrucción por parte del juzgado se requiere más información, pues la enviaremos”.

En ese envío se incluyen el proyecto, los certificados, los documentos de recepción de la obra “y todas estas cuestiones que en los últimos días se están planteando” y sobre las que el Gobierno no se había pronunciado “por respeto a la verdad, a las familias, a los familiares y a las víctimas”.

Casares ha contrapuesto esta actitud a la del Consistorio santanderino: “Porque podríamos entrar en lo que estamos viendo en los últimos días del Ayuntamiento de Santander, en echar balones fuera, en que la responsabilidad es de otras administraciones, en tratar de tapar la verdad o incluso en hacer filtraciones interesadas de parte”, pero ha insistido en que “nosotros no estamos en eso: estamos en que se sepa toda la verdad y que cada uno asuma sus responsabilidades”.

El delegado ha querido destacar “dos cosas clave” en este procedimiento. En primer lugar, ha recordado que “la parte de la obra que se hizo, está finalizada, está acabada, y el Gobierno de España la recepcionó. Y la recepciona el Gobierno de España porque es quien hizo la obra, quien pagó la obra y quien promovió la obra. Por tanto, es el Gobierno de España quien la recepciona y no el Ayuntamiento de Santander”.

A partir de esa recepción, ha remarcado que existía “un compromiso firme por escrito del Ayuntamiento de Santander que, una vez terminada, la parte que se terminó y, por tanto, la parte que se recepcionó, el Ayuntamiento de Santander tenía que encargarse del mantenimiento. Y eso le corresponde al Ayuntamiento de Santander. Y, por tanto, que cada uno asuma sus responsabilidades”.

En segundo término, ha incidido en la responsabilidad municipal en la gestión de la senda costera, advirtiendo de que “porque en esto, también jugar a la desinformación no ayuda en nada”. Así, se ha preguntado “si la obra no estaba terminada, si la obra no estaba recepcionada, ¿por qué, que es su competencia, el Ayuntamiento de Santander permitía utilizar la senda costera?. ¿Por qué permitía que pasara gente si no estaba recepcionada y, según dicen ellos, incluso era peligroso?. Es competencia exclusiva del Ayuntamiento de Santander hacerlo”, ha enfatizado.

Por último, se ha detenido en lo ocurrido el día anterior al siniestro, cuando la Policía Local recibió un aviso del 112 alertando del mal estado de la pasarela y “el Ayuntamiento de Santander no actuó”. A su entender, “por lo que hemos conocido, por la falta de protocolos, por la falta de diligencias, porque no funcionan bien las cosas en el Ayuntamiento de Santander, no se actuó”.

En su opinión, “eso no es responsabilidad última del último policía que hay en el Ayuntamiento de Santander” sino de la propia Administración municipal, que es quien debe organizar y supervisar estos procedimientos.

Casares ha explicado que quería “aclarar” estos extremos “por respeto al procedimiento, por respeto a las seis víctimas mortales muy jóvenes en este proceso” y con el objetivo de “para que trabajemos todos --y en esto va a estar el Gobierno de España-- en depurar todas las responsabilidades, en saber qué ha pasado, que se conozca la verdad y en algo que me parece muy importante: que no se vuelva a repetir y que cada Administración cumpla con sus responsabilidades”.