El exgerente de la sociedad pública Nasuvinsa, Alberto Bayona, ha explicado que la inexistencia de actas de las reuniones de la mesa de contratación en las que se resolvieron dos adjudicaciones de promociones de VPO a la UTE Acciona-Servinabar obedece a un “problema de custodia”.
“Yo creo que es un problema de custodia y del tiempo transcurrido, porque al final siete años son siete años. Hoy en día no pasaría ese problema, porque la propia aplicación no te permite avanzar si no vas cumpliendo los requisitos y se va haciendo un archivo digital”, ha afirmado Bayona en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicaciones públicas, abierta tras el informe de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra (OANA) sobre presuntas irregularidades en la adjudicación de una promoción de 62 VPO y otra de 46 VPO en Erripagaña.
La OANA señalaba, entre otros aspectos, la falta de actas y de propuesta de adjudicación relativas al trabajo de las mesas de contratación. Sobre este punto, el exgerente de Nasuvinsa ha indicado que “han pasado años, la estructura de la empresa ha ido evolucionando y cuando ha llegado el momento de intentar localizarlas, según parece ser, no ha sido posible aportarlas”.
Bayona fue vocal en la mesa de contratación que adjudicó la promoción de 62 VPO —todavía no era gerente— y ha apuntado que, aunque no lo recuerda con precisión, no existía la figura de presidente de la mesa, otro de los extremos cuestionados por la OANA. “Yo fui vocal de la mesa, éramos cuatro vocales. Como no hay constancia de las actas, entiendo que no había presidente de la mesa. Quien hacía un poco la coordinación era el secretario de la mesa, recibía la documentación, distribuía la documentación”, ha explicado.
Según ha expuesto, “los abogados de la Corporación Pública Empresarial de Navarra han comentado que, entre el periodo 2018-2021, en las mesas de contratación no había presidente en ninguna empresa pública, acertada o desacertadamente”. En el caso de la promoción de 62 VPO en Erripagaña, ha relatado que “no entramos en ese debate, el pliego había sido redactado, no había presidencia, parece que el secretario estaba alineado con los criterios que la Corporación Pública Empresarial de Navarra aplicaba a todas las empresas”. “Es cierto que en el año 2021 el legislador entiende que debe haber un presidente en la mesa”, ha añadido.
El exgerente ha manifestado que no tiene claro si recibió o no las actas de aquella mesa. “Era práctica habitual en Nasuvinsa la firma de las actas, esto es cierto, pero también es cierto que no se ha podido acreditar, es decir, no están las actas”, ha señalado.
Bayona ha admitido que “si no hay actas, no hay actas, es una irregularidad, es un hecho objetivo”. Sin embargo, ha matizado que, al conocer el informe de la OANA, “había aspectos con los que no estaba de acuerdo, entendía el posicionamiento de la OANA, pero creo que distintos aspectos en los que no estaba de acuerdo tenían una justificación jurídica o legal”.
En esta línea, ha recordado que el también exgerente de Nasuvinsa José Mari Aierdi, actual consejero del Gobierno foral, ofreció una comparecencia pública para responder a las conclusiones de la OANA y le invitó a acompañarle, invitación que aceptó “para dar las explicaciones que fueran pertinentes”.
Durante la sesión parlamentaria se han revisado varias de las presuntas irregularidades descritas por la Oficina Anticorrupción, además de la carencia de actas o la ausencia de presidencia en las mesas. Entre ellas, la OANA apuntó que la UTE Acciona-Servinabar no cumplió la obligación de contratar a tres personas con discapacidad en la promoción de 46 VPO —en esta mesa Bayona ya no participó, pues entonces era gerente—. Al respecto, ha reconocido que “no está acreditado el cumplimiento, es decir, que efectivamente se lo requirió la OANA a Nasuvinsa y no lo han podido acreditar con un documento y, por tanto, no podemos saber si ese cumplimiento se ha producido o no”.
En esa misma promoción, la Oficina Anticorrupción también cuestionó que la empresa que obtuvo la mejor puntuación técnica fuese excluida por rebasar el precio máximo de licitación, lo que podría apuntar a una posible práctica colusoria entre empresas. Bayona ha indicado que “las explicaciones que me han dado es que lo que interpretó la mesa es que no hubo un patrón inusual y que, por mucha experiencia que tenía la empresa, confundió el precio de licitación con el valor estimado”. “Lo que la mesa interpretó es que, por error, después de una brillante propuesta técnica, la empresa había tomado como referencia un precio que no era el que tenía que tomar y la mesa no vio ese indicio de colusión”, ha señalado.
Relación con Antxon Alonso y análisis de parcelas
En su intervención, Bayona ha detallado que, una vez cesó como gerente de Nasuvinsa, realizó análisis de determinadas parcelas que interesaban a Antxon Alonso, administrador de Servinabar, a quien había conocido tras resultar adjudicatario en una licitación.
Ha asegurado que no percibió remuneración por ese trabajo y que la iniciativa “quedó en nada”. “Eso está dentro de mi actividad, el análisis de parcelas, y esa fue la relación que he tenido, analizar unas parcelas que luego, finalmente, no salieron para nada. Cuando yo hago análisis de parcelas para él, es decir, en parcelas que le pudieran interesar a él o a otros profesionales, lo hago en mi interés propio, porque es una forma, y es así como funciona el sector, de poder captar proyectos para futuro. Si no analizas nada, no podrás captar proyectos para futuro”, ha indicado.
El exgerente no ha precisado si la propuesta de realizar ese análisis partió de él o de Alonso. “Simplemente él, cuando tuvimos un encuentro casual, me pregunta por cuál está siendo mi actividad, y yo le digo que estoy gestionando y analizando proyectos. Él tenía unas parcelas, pues las analizo y vemos a ver si son viables o no. Quedaron en nada y ese fue el tema”, ha relatado. Según ha detallado, se trataba de parcelas privadas, de uso residencial, situadas tanto en Navarra como fuera de la Comunidad.
Bayona ha insistido en que, “de haber habido una actividad, por supuesto se habrían respetado los plazos” fijados en la ley de incompatibilidades, y ha remarcado que no ha mantenido “ningún tipo de relación contractual, ni laboral, ni de prestación de servicios” con Servinabar.
Ha añadido que el consejero José Mari Aierdi nunca le trasladó nada sobre Antxon Alonso y ha asegurado que no conoce a Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE.
Por último, el exgerente de Nasuvinsa ha sostenido que, durante su etapa en la empresa pública, no ha observado indicios de corrupción ni de manipulación en los procesos de adjudicación, ni tampoco presiones o injerencias de carácter político.