El Gobierno Vasco reivindica unidad, democracia y autogobierno en el 90 aniversario de su primer Ejecutivo ante el auge de los populismos

El Gobierno Vasco celebra el 90 aniversario de su primer Ejecutivo reivindicando unidad, democracia y autogobierno ante un mundo convulso y populista.

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El Gobierno Vasco reunido en el Hotel Carlton de Bilbao en el 90 aniversario del primer Ejecutivo de Euskadi, presidido por José Antonio Agirre H.BILBAO-EUROPA PRESS

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Todos los integrantes del Gobierno Vasco se han dado cita este martes en el Hotel Carlton de Bilbao, antiguo emplazamiento del primer Ejecutivo de Euskadi presidido por José Antonio Agirre, para conmemorar su 90 aniversario. En este escenario, el lehendakari, Imanol Pradales, ha leído una declaración institucional en la que ha apelado a la unidad, la democracia, el diálogo, el acuerdo y el autogobierno en un "mundo convulso" marcado por una "eclosión de los populismos".

Pradales ha subrayado que la constitución del primer Gobierno Vasco en 1936 supuso un hito decisivo en la institucionalización de Euskadi tal y como hoy se conoce. Por este motivo, coincidiendo con el 90 aniversario del primer Ejecutivo vasco, el Consejo de Gobierno ha aprobado este martes una Declaración Institucional.

Con este texto se pone en marcha un año conmemorativo en el que, durante doce meses, de junio de 2026 a junio de 2027, se desplegará un programa de actos e iniciativas destinado a recordar, reconocer y celebrar las nueve décadas de trayectoria del Gobierno Vasco.

La declaración rememora que fue el 7 de octubre de 1936 cuando se constituyó en la Casa de Juntas de Gernika el primer Gobierno Vasco de la historia, "primer sujeto institucional y político común del Pueblo Vasco", tras la aprobación unos días antes del Estatuto de Autonomía.

Aquel gabinete, encabezado por el lehendakari José Antonio Agirre, fue "un gobierno de unidad, constituido por la amplia mayoría de fuerzas políticas leales a la República: nacionalistas vascos, socialistas, republicanos y comunistas".

Se trataba de un ejecutivo "de unidad fruto de las excepcionales circunstancias del momento, sí, pero fruto también de las actitudes personales y colectivas proclives al diálogo y al acuerdo".

Tal y como recalca la Declaración, el primer Gobierno Vasco se formó "en la más difícil y crítica de las coyunturas: una guerra, con dos tercios de su territorio ocupados militarmente por los sublevados". Su prioridad fue organizar el ejército para hacer frente al conflicto, resistir y, en última instancia, "ganar para establecer la paz".

Paralelamente, "se empeñó en garantizar, en la medida de lo posible, la seguridad de la población, el mantenimiento del orden público y la salvaguarda del respeto a los Derechos Humanos".

Actuó como "un gabinete de guerra, pero cuya acción de gobierno trascendió con creces la esfera militar", para añadir que "fue un gobierno en positivo, que trató de humanizar la guerra y construir país, sentó las bases de una estructura institucional propia y ejerció el poder político para defender la legalidad democrática".

Asimismo, "garantizó los derechos individuales y sociales, la seguridad -creó la Ertzaintza-, el orden público y la paz social, la libertad religiosa y el respeto al culto". Según se destaca, "desarrolló una amplia batería de iniciativas y medidas en materia de sanidad, abastecimiento, justicia, hacienda, industria, transporte, agricultura, educación, cultura o euskera".

El lehendakari ha incidido en que aquel Ejecutivo "contribuyó a la construcción simbólica de Euskadi, con la ikurriña o el himno. "Durante meses asistió a personas refugiadas y organizó la evacuación de miles de niños y niñas al extranjero. Mención especial merece la política social, realmente avanzada", ha enfatizado.

Un legado de unidad en tiempos de guerra

La declaración recuerda que "los nueve meses de gobierno en tierra vasca se saldaron con una derrota en el campo de batalla". "No fue posible: fusiles frente a cazas, pesqueros frente a buques de guerra, la fuerza de la razón frente a la razón de la fuerza. David no pudo vencer a Goliat", argumenta.

Pradales sostiene que "el balance de aquel primer gobierno trasciende con creces la derrota militar". "Hubo luces y sombras, sin duda, pero las luces en las oscuras noches de guerra tienen un valor extraordinario. Aquel gobierno dotó a la política del más noble de sus significados: responsabilidad, servicio, compromiso, acuerdo entre diferentes, entrega a una causa justa", ha dicho.

Ha remarcado que sus integrantes, procedentes de ideologías muy diversas, "actuaron siempre con sentido del deber, rectitud y honradez y demostraron voluntad de hierro". "Su máxima se basaba en tres pilares: firmeza en principios, convicciones y valores; respeto a las ideas de todos; y actitud abierta, flexible y comprometida con el acuerdo. Dignidad, legitimidad democrática, lucha contra el totalitarismo, paz, libertad, autogobierno y justicia social".

Según ha afirmado, "son los valores que conforman el legado de aquel primer Gobierno Vasco". Tras constatar que hoy se vive "en un mundo convulso en el que están operando profundas transformaciones", ha aludido igualmente a "la eclosión de los populismos y la legitimación de proyectos antidemocráticos".

En su reflexión, ha advertido de que "reaparecen términos que considerábamos relegados a los diccionarios de historia, como genocidio, rearme o unilateralismo. Padecemos una escalada bélica que tiene su correlato en el incremento de los conflictos, un crecimiento exponencial del rearme de los Estados, o la imposición de la ley de la fuerza como principio rector de las relaciones internacionales".

En este escenario, considera que Europa "pierde peso específico en el concierto internacional, al tiempo que las democracias occidentales sufren el cuestionamiento de sus estados de derecho y de bienestar".

"Para revertir esta deriva se imponen la certeza en el diagnóstico; la firmeza en los principios, convicciones y valores; la unidad de acción; y el compromiso cívico y político", ha alegado.

Memoria viva para afrontar los retos actuales

El lehendakari se pregunta: "¿Podría el legado actualizado de aquel primer Gobierno Vasco ayudarnos en la necesaria reflexión para afrontar los retos y desafíos actuales y de futuro?. No se trata de idealizar el pasado ni de hacer una ragiografía acrítica de aquel gobierno (...)Se trata de reconocer, poner en valor, hacer memoria", ha animado.

Ha defendido que se trata de "memoria viva, en construcción, crítica, que hace pedagogía de los derechos humanos, que forja comunidad, que innova; memoria para la convivencia democrática".

A su entender, "el primer Gobierno Vasco es memoria de libertad, democracia y justicia social; memoria de dignidad, humanismo y solidaridad; memoria de unidad, diálogo y acuerdo; memoria de autogobierno".

"Son principios y valores que hoy seguimos reivindicando para Euskadi, para Europa y para el mundo. Una Euskadi innovadora y cohesionada. Una Europa unida, democrática y respetuosa con los pueblos que la conforman. Un mundo en paz, más justo, humano y sostenible. Hoy, 90 años después, seguimos autoconstruyéndonos como comunidad, una comunidad de profundas raíces históricas, institucionalizada política y socialmente, con voluntad de ser y continuar siendo", ha precisado.

Para avanzar en esa dirección, ha sostenido que no es necesario "inventar nada nuevo", sino "mirar en el espejo de nuestra historia" y "contar con toda una inspiradora hoja de ruta para los vascos del siglo XXI".

Ha recordado que "el primer Gobierno Vasco fue un gobierno de unidad, plural, positivo y abierto. Defendió los principios de la democracia, la libertad y la justicia social, puso en marcha la institucionalización del país y acertó a mantener su legitimidad en los difíciles momentos de la guerra, la dictadura y el exilio".

En este sentido, ha explicado que los actos de conmemoración del 90 aniversario son una invitación a la ciudadanía vasca y representan "la oportunidad de honrar la memoria de quienes hicieron posible aquel primer Gobierno; reconocer la experiencia de autogobierno; contribuir a extender, en el mundo actual, los valores que defendieron desde el primer día. "Juntos, a través del compromiso comunitario, cívico y político, nos corresponde seguir contribuyendo desde el diálogo y el acuerdo a la construcción de nuestro país, Euskadi", ha concluido.