El Gobierno Vasco ve perjudicial alimentar expectativas sobre un SMI propio para la juventud en Euskadi

El Gobierno Vasco rechaza alimentar expectativas sobre un SMI propio en Euskadi y defiende la negociación colectiva como vía para mejorar los salarios jóvenes.

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La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha remarcado en el Parlamento Vasco que fijar por ley un salario mínimo interprofesional (SMI) es “competencia exclusiva del Estado” y ha avisado de que “generar expectativas” sobre una regulación propia en Euskadi, “que no se ajusta al marco competencial real”, es “no ayudar a los jóvenes”.

Melgosa ha intervenido en el pleno para contestar a la parlamentaria de EH Bildu, Edurne Benito, que le había planteado una cuestión sobre la posibilidad de establecer un salario mínimo específico en la Comunidad Autónoma para combatir la precariedad juvenil.

Benito ha denunciado que, “en pleno 2026 y en un contexto en el que el precio medio de alquiles ronda los 900 euros”, existen jóvenes que “ganan menos de 1.000 euros al mes”, y ha interpelado a la consejera sobre si en el Gobierno Vasco son “realmente conscientes de la crisis que vivimos”.

Según ha expuesto, tras acabar sus estudios y encadenar etapas de “becas, contratos temporales, prácticas y parcialidad, deben pasar años, en la mayoría de casos, para que una persona joven se estabilice en el mercado laboral y, en el caso de que tenga suerte, empiece a recibir un salario digno”.

La representante de EH Bildu ha reprochado además que no se disponga de nuevos resultados de la encuesta de pobreza y desigualdades desde 2022, algo que, a su entender, es “muy significativo porque deja patente cuánto le importa al gobierno este tema”.

Apoyándose en un informe de LAB, Benito ha subrayado que en Euskadi “casi 60.000 personas menores de 30 años ganan menos de 1.500 euros al mes”, y ha defendido que la aprobación de un salario propio en la comunidad “tendría incidencia en miles de jóvenes”. A su juicio, lo impulsado hasta ahora por el Ejecutivo autonómico para avanzar en esa dirección ha sido “totalmente insuficiente”.

La parlamentaria ha admitido que el lehendakari, Imanol Pradales, “le pidió a Confebask que se subiera el sueldo a las personas jóvenes”, pero ha censurado que, “cuando ha tenido la oportunidad”, la patronal vasca “ha cerrado las puertas a la negociación” sobre un salario mínimo propio en Euskadi, mientras que el Gobierno Vasco “ha cerrado las puertas a una iniciativa legislativa popular respaldada por miles de firmas”.

Ante este escenario, ha señalado que la mayoría sindical vasca “ha tenido que adoptar otro camino, la huelga general que se ha convocado para el 17 de marzo para reivindicar un salario mínimo propio” que “para muchas personas jóvenes es una única ventana de oportunidad”.

Benito ha expresado su deseo de que la jornada de paro “valga para mover la posición tan firme y rígida del gobierno y para poner en primer plano estas desigualdades entre las personas”, así como para “decirle a Confebask que no va a decidir sobre nuestras vidas”.

Preocupación compartida y límites competenciales

En su contestación, Nerea Melgosa ha asegurado que el Ejecutivo autonómico “comparte la preocupación por la evolución de los salarios y por cómo el aumento del coste de la vida afecta especialmente a los más jóvenes”.

Ha detallado que en 2025 “hablamos de 315.045 jóvenes de 16 a 29 años en Euskadi, un colectivo amplio y diverso, con dificultades reales para lograr estabilidad en el empleo”. Tras reiterar que comparten la inquietud por la evolución de los sueldos y su impacto en el nivel de vida de la juventud, ha insistido en que “en cuanto a la responsabilidad institucional debemos ser claras” y ha precisado que “establecer por ley un salario mínimo interprofesional es competencia exclusiva del Estado”, de modo que “generar expectativas sobre una capacidad normativa que no se ajusta al marco competencial real hoy es no ayudar a los jóvenes”.

La consejera ha defendido el diálogo social como vía prioritaria y ha recalcado que “los salarios se consolidan con mayor solidez cuando nacen del acuerdo y entre quienes crean empleo y quienes lo solicitan”. En este contexto, ha resaltado que “en 2024 la tasa de ocupación joven entre los 16 y 29 años fue del 45,8%”, mientras que “el 24,4% de los menores trabajaba y la mayoría estaba estudiando” y que, en el tramo de 25 a 29 años, “la ocupación sube al 75,4%”.

Melgosa ha instado a centrar los esfuerzos en “la calidad, estabilidad y duración del empleo” y ha puesto en valor que Euskadi “dispone de una herramienta eficaz y plenamente ajustada a nuestro marco, la negociación colectiva, donde se fijan los salarios mínimos de convenio, que en muchos casos están por encima del SMI estatal, y se adaptan a nuestra realidad”. “Es un camino útil y con seguridad jurídica”, ha enfatizado.

Ha recordado igualmente que en 2023 el Parlamento Vasco aprobó, “con un apoyo del 90% y respetando la autonomía de los agentes sociales, un acuerdo interprofesional”, reiterando que la negociación colectiva es “una herramienta potente y real y plenamente ajustada a nuestro marco competencial”.

“A través de los convenios sectoriales se establecen los salarios y defender la negociación colectiva no es renunciar a mejorar los sueldos al contrario, es apostar por el instrumento que mejores resultados puede ofrecer a nuestro contexto”, ha señalado.

Además, ha considerado que, “ante los largos e inciertos debates jurídicos, el diálogo social ofrece respuestas concretas para salvaguardar el empleo y el poder adquisitivo de las personas trabajadoras”.

“Ese es el camino útil, práctico, responsable y coherente con nuestras competencias y ese es el camino que defiende el Gobierno vasco, sin dejar de poner medidas reales y efectivas para que no se tenga ninguna duda de que a la cantera se la cuida y se la paga” ha remarcado.

Melgosa, que ha advertido que “devaluar la negociación colectiva vasca no trae nada bueno y además divide a la clase trabajadora”, ha pedido no restar relevancia a este ámbito de negociación “ni a los trabajadores vascos que negocian todos los días por tener un salario digno”. “Estamos de acuerdo con el SMI, sí, pero también con la negociación colectiva vasca”, ha concluido.