El legado de Rafael Altamira se deposita en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes

El Instituto Cervantes cierra el 'Año Altamira' guardando su legado en la Caja de las Letras y presentando el libro “Rafael Altamira y Cervantes”.

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El legado de Rafael Altamira llega el martes a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes AYUNTAMIENTO DE EL CAMPELLO

El legado de Rafael Altamira llega el martes a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes AYUNTAMIENTO DE EL CAMPELLO

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El Instituto Cervantes ha acogido este martes el acto de clausura del 'Año Altamira', con el depósito del legado del humanista alicantino en la Caja de las Letras y la presentación del libro “Rafael Altamira y Cervantes”, coincidiendo con el 160 aniversario de su nacimiento.

En la sede del Instituto Cervantes se ha oficializado este tributo con la introducción de las piezas que integran el legado, en un acto rubricado por el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y la nieta mayor del homenajeado, María luz Altamira García-Tapia, en nombre de la familia y como titular de la caja.

“Esté donde esté, estará contento por el día de hoy”, ha señalado la nieta mayor, mientras Montero le entregaba una de las dos copias de la llave que sella la caja donde queda custodiado el legado del jurista y humanista.

Desde este martes, la caja 1456 del Instituto Cervantes guarda un conjunto de seis piezas que sintetizan la trayectoria intelectual de Altamira. Entre ellas se incluyen un retrato del humanista realizado en lápiz y acuarela por un autor anónimo en 1969, un ejemplar del libro “Reposo” (1903), una carta de Altamira a Manuel B. Cossío, como Director General de Primera Enseñanza, fechada en 1911, y una fotografía de su esposa y sus tres hijos, datada en 1909.

El legado se completa con un ejemplar del volumen presentado, “Rafael Altamira y Cervantes”, y la fotocopia de una carta del propio Altamira dirigida a su hijo. Al homenaje han asistido también el alcalde de El Campello, Juan José Berenguer, acompañado de parte de su equipo municipal; la doctora en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Alicante y autora del libro, Eva Valero Juan; y el doctor en Filosofía y Letras e bisnieto del humanista, Ignacio Ramos Altamira.

El cierre del 'Año Altamira', un “punto y seguido”

El ciclo conmemorativo arrancó el 10 de febrero del año pasado, coincidiendo con la inhumación de Altamira en El Campello, localidad cuyo Ayuntamiento impulsó el 'Año Altamira'. Doce meses después, este programa dedicado a quien presidió la Liga Cervantina, antecedente del actual Instituto Cervantes, concluye en Madrid.

El alcalde de El Campello, municipio en el que se crió Altamira y donde reposan sus restos desde hace un año, ha subrayado que, pese al final formal del ciclo, este supone “un punto y seguido” en “el estudio del legado del más universal de los alicantinos”, recordando que fue dos veces candidato al premio Nobel de la Paz.

Una voluntad cumplida en el aniversario de su nacimiento

Durante la presentación del libro “Rafael Altamira y Cervantes”, Eva Valero evocó el deseo del humanista de reunir en un solo volumen todos sus trabajos sobre Cervantes. Esa intención quedó formulada en el tomo “Homenaje a Cervantes”, editado por la UNAM de México en 1948: “Si llegara a formarse una colección completa de mis escritos referentes al Quijote, los lectores tendrán mi bibliografía entera de carácter cervantino”.

Casi ocho décadas después, esa aspiración se materializa gracias al trabajo de Valero, la colaboración de su bisnieto Ignacio Ramos Altamira y el respaldo editorial del Instituto Cervantes. La primera parte del libro ofrece un estudio sobre la obra de Altamira, con aportaciones de Valero, Ramos Altamira y Asunción Esquembre, de la Universidad de Alicante.

La segunda sección reúne íntegramente los textos cervantinos de Altamira, “que son 15”, según precisó Valero, quien también indicó que “hubo bastantes dificultades” para localizar y compilar todo el material. En el acto intervino igualmente Marta Mateo, vicerrectora de Extensión Universitaria y Proyección Universal de la Universidad de Oviedo, institución en la que Altamira fue catedrático de Historia del Derecho y a la que representó internacionalmente como embajador académico.