El Parlament balear tiene previsto culminar este martes el procedimiento para suprimir la ley de memoria democrática de Baleares, una propuesta promovida por Vox que, salvo giro inesperado, contará con el respaldo del PP.
Será la segunda vez que el pleno de la cámara autonómica aborde la eliminación de esta norma. En el primer intento, los 'populares' acordaron frenar la derogación a cambio del apoyo de los grupos de izquierda para retirar unas enmiendas de Vox, liderado por Santiago Abascal, que se habían incorporado por error a la ley de simplificación administrativa.
Posteriormente, el asunto quedó aparcado durante un tiempo, hasta que PP y Vox incluyeron la reactivación de la iniciativa en su pacto presupuestario para 2025. A partir de ahí, el texto fue admitido a trámite, siguió su recorrido parlamentario y superó las enmiendas a la totalidad presentadas por los grupos de la izquierda, de modo que el pleno tiene ahora sobre la mesa la derogación definitiva de la ley de memoria democrática.
El portavoz 'popular', Sebastià Sagreras, explicó que el apoyo de su formación a la derogación responde al compromiso adquirido con Vox, aunque insistió en que esta cuestión nunca ha sido “prioritaria” para el PP. “Desde el primer día el PP dijo que la importante es la ley de fosas y esta se mantiene”, subrayó.
Este lunes, Sagreras recalcó además que la supresión de la norma se hace desde la “tranquilidad” de contar con una ley balear de fosas, a través de la cual se seguirán aplicando las políticas de memoria, por lo que defendió que la ley de memoria democrática “no era necesaria”.
La portavoz de Vox, Manuela Cañadas, celebró que se vaya a acabar “el tiempo del revanchismo” y la “dictadura del pensamiento único”, al considerar que esta ley “nunca ha buscado justicia” y sí “borrar a media España”.
En la misma línea, el portavoz adjunto de Vox, Sergio Rodríguez, destacó este lunes que se trata de la primera ley que se aprobará en el Parlament a iniciativa de su partido. Añadió que Vox dará “la batalla de las ideas” porque, a su juicio, la norma es “parcial”, “partidista” y “trata de imponer una verdad oficial”.
El diputado de Unidas Podemos, José María García, reprochó que la “extrema derecha” y la “ultraderecha” se “mimeticen” para tumbar una ley que, según defendió, persigue “la verdad de lo que ocurrió”.
Desde el PSIB, MÉS per Mallorca y Més per Menorca han reiterado su oposición frontal a la derogación y han acusado a los 'populares' de incumplir el acuerdo alcanzado para retirar las enmiendas introducidas por error.
El portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, llamó incluso a defender la democracia de forma “militante” frente a los “movimientos populistas” de “extrema derecha” que, según alertó, “amenazan los fundamentos” de las sociedades democráticas.
En este sentido, sostuvo que Vox puede ser una formación “democrática” pero “no demócrata” por “criminalizar a una parte de la sociedad” y pretender “ilegalizar partidos políticos por su ideología”.
La propuesta de derogación también ha recibido el rechazo de las entidades memorialistas, que ya se han movilizado en varias ocasiones y volverán a hacerlo este martes.
La Plataforma per la Memòria Democràtica, que agrupa a alrededor de un centenar de asociaciones, sindicatos y partidos, ha convocado una concentración ante la sede del Parlament a las 11.15 horas, poco antes del debate sobre la derogación.
Debate sobre la limitación de vehículos en Menorca
Otro de los puntos centrales del pleno, que comenzará a las 09.00 horas, será el debate de toma en consideración de la proposición de ley del PSIB para restringir la entrada de vehículos en Menorca.
El PP ya ha anunciado su voto en contra —y previsiblemente también lo hará Vox, como en iniciativas similares—, argumentando que el texto debería contar con el consenso del Consell insular.
Para Sagreras, la propuesta socialista es un texto “oportunista” y “demagógico”, ya que no se impulsó cuando el PSIB presidía tanto el Govern balear como el Consell de Menorca.
En cambio, el portavoz adjunto del PSIB, Marc Pons, defendió el pasado miércoles que la limitación de entrada de vehículos es una medida que “va ligada a la calidad de vida” de los menorquines, que sufren un “exceso de presión turística”.
Pons recordó que restricciones de este tipo ya se aplican en Eivissa y Formentera —y que Mallorca lleva buena parte de la legislatura trabajando en ello—, y reclamó a los 'populares' ser “coherentes” con su posición.
El orden del día del pleno incluye también una interpelación sobre infraestructuras sociales y una moción relativa al cumplimiento de los acuerdos con Formentera.
Sesión de control al Govern
Como es habitual, la jornada plenaria se abrirá con la sesión de control al Govern, en la que los consellers deberán responder sobre cuestiones como la limitación del turismo de cruceros, el cierre de Agama, el encarecimiento del coste de la vida o la construcción de vivienda pública.
Asimismo, se abordarán asuntos como el supuesto “caos” en la sanidad pública, la diversificación económica, los protocolos de convivencia en los centros de menores, el requisito del catalán en la función pública o la ley de aceleración de proyectos estratégicos.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, será preguntada por la cogestión aeroportuaria, la ley de memoria democrática, las políticas de contención turística, las ayudas para quienes no pueden afrontar el alquiler de una vivienda y una posible ruptura del “pacto de coalición” en Europa entre el PP y el PSOE.