El Parlamento de Navarra reclama que la Policía Foral asuma la seguridad en exclusiva de El Sadar

El Parlamento de Navarra aprueba una moción para que la Policía Foral asuma en exclusiva la seguridad de El Sadar tras los incidentes del 21 de febrero.

5 minutos

Chaqueta de un agente de la Policía Foral de Navarra. Eduardo Sanz - Europa Press

Publicado

5 minutos

El pleno del Parlamento de Navarra ha dado luz verde este jueves a una moción de Geroa Bai que urge al Gobierno foral a adoptar “de manera inmediata” las medidas precisas para que la seguridad del estadio de El Sadar “sea asumida en exclusiva por la Policía Foral de Navarra en todos los partidos y competiciones que en él se celebren”.

La iniciativa llega tras los incidentes registrados después del encuentro entre Osasuna y el Real Madrid del 21 de febrero. Geroa Bai ha logrado únicamente el respaldo de EH Bildu, suficiente para sacarla adelante gracias a la abstención de UPN, PSN y Contigo-Zurekin, que han insistido en que, a corto plazo, la Policía Foral carece de efectivos suficientes para asumir este cometido. PPN y Vox han rechazado la propuesta.

PSN y Contigo-Zurekin han intentado modificar el texto con una enmienda de sustitución que mantenía el contenido planteado por Geroa Bai, pero suprimía la referencia a que las medidas debían adoptarse “de manera inmediata”, cambio que la coalición no ha aceptado.

En cambio, Geroa Bai sí ha incorporado una enmienda de EH Bildu para añadir un nuevo punto en el que el Parlamento de Navarra mostrara su “apoyo a la afición del Club Atlético Osasuna” y trasladara su “solidaridad con las personas que resultaron lesionadas como consecuencia de la carga policial producida el 21 de febrero de 2026”. Este añadido no ha salido adelante, al recibir el voto en contra de UPN, PPN y Vox, el apoyo de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, y la abstención del PSN.

La coalición ha tumbado además otras dos enmiendas, presentadas por PSN y PPN. Los socialistas proponían el “rechazo a las actitudes violentas que atacan la convivencia y los valores del deporte en cualquier evento deportivo y muestra su solidaridad con todos los heridos en los altercados que se produjeron en el Estadio del El Sadar”, así como que la Cámara mostrara su “apoyo y orgullo a la afición rojilla que anima con valores cívicos y deportivos”, e instara “a la sociedad en general y a las familias en particular a seguir contribuyendo en el fomento de los valores de respeto y convivencia en el deporte”.

El PPN, por su parte, ha defendido una enmienda de sustitución en la que reclamaba instar al Gobierno de Navarra a que “adopte de manera inmediata, en colaboración con el CA Osasuna, las medidas necesarias para garantizar la seguridad del Estadio El Sadar y prevenir altercados por parte de determinados asistentes a los partidos y competiciones que en él se celebren”.

En la presentación de la moción, la parlamentaria de Geroa Bai Blanca Regúlez ha subrayado que su propuesta “no habla solo de seguridad en un estadio, habla de autogobierno, de responsabilidad política y de responsabilidad institucional hacia nuestra policía”. A su juicio, “hoy seguimos manteniendo una anomalía injustificable. La seguridad del principal estadio de Navarra continúa en mano de la Policía Nacional. ¿Qué mensaje estamos trasladando? ¿Que nuestra Policía es integral o de referencia, salvo en el recinto deportivo más importante de la comunidad? ¿Que confiamos en ella, pero no del todo? La Policía Foral ha demostrado sobradamente su capacidad operativa”.

Regúlez sostiene que “lo ocurrido tras el partido entre Osasuna y el Real Madrid evidencia la necesidad de culminar el modelo de policía integral” y ha remarcado que “no se trata de abrir una confrontación institucional, sino de asumir con normalidad democrática una competencia que corresponde a Navarra”.

Desde UPN, su portavoz Javier Esparza ha calificado la iniciativa como una “moción fake” porque, según ha dicho, “la Policía Foral no va a llevar la seguridad de los partidos de fútbol ni mañana, ni pasado, ni esta temporada ni la que viene, porque no está dotada de los recursos y medios humanos para hacer frente a este servicios”. Además, ha opinado que “al nacionalismo vasco se le ve la patita” con esta propuesta y ha criticado que “queda claro que les molesta todo lo que huele a España, y la Policía Nacional, como lleva una bandera de España, les incomoda”. Ha añadido que UPN no apoyará el texto porque “no va a participar de criminalizar a la Policía Nacional” y tampoco votará en contra para “no renunciar al desarrollo real de nuestro autogobierno”.

El parlamentario del PSN Ramón Alzórriz ha respondido a las críticas de “equidistancia” asegurando que su grupo lo interpreta como “sentido de la realidad actual”. Ha reiterado que los socialistas defienden una Policía Foral integral, pero “esto no quiere decir ni exclusiva ni excluyente”. Su planteamiento es que la Policía Foral asuma la seguridad pública, incluida la de El Sadar, “a su debido momento, sin prisas”, estudiando los dispositivos necesarios y la ampliación de recursos humanos, y compatibilizándolo con las prioridades fijadas en el Plan Estratégico de Policía Foral.

Alzórriz ha reprochado a EH Bildu que en Euskadi exista la Ertzaintza y, sin embargo, “siguen criticando y atacando las actuaciones que realiza”. Ha recordado a la formación abertzale que “la realidad es que la policía es policía y tiene que dar seguridad al conjunto de la ciudadanía”.

El representante de EH Bildu Mikel Zabaleta ha defendido que “la afición de Osasuna fue maltratada injustamente como consecuencia de una actuación desproporcionada e inadecuada por parte de la Policía Nacional” tras el choque frente al Real Madrid, mientras que “ante esto la delegada del Gobierno dijo justamente lo contrario y ha calificado esta actuación como proporcionada y adecuada”. “No nos parece aceptable. La posición de EH Bildu es muy clara y ha sido pública desde hace mucho tiempo. Entendemos que la gestión debería estar en manos de la Policía Foral”, ha reiterado, acusando a UPN de sostener “un foralismo intermitente, a veces sí y a veces no”.

El portavoz del PPN, Javier García, ha recalcado que “cualquier conducta incívica y violenta es absolutamente inaceptable” y ha cuestionado si “va a haber diferencia en la forma de actuar de una policía u otra”. En su opinión, “la clave está en la prevención, es trabajar en evitar este tipo de situaciones. Se trata de garantizar una respuesta firme que proteja al conjunto de los asistentes cuando sea necesario”.

Desde Contigo-Zurekin, el parlamentario Miguel Garrido ha defendido que la Policía Foral “tiene más arraigo social y territorial en nuestra Comunidad, es más próxima a nuestra realidad, y por tanto, su gestión directa, en exclusiva, puede contribuir a una mayor cercanía”. Ha admitido que “garantizar que no haya una mala actuación es imposible”, pero considera que “ese modelo de arraigo, proximidad o cercanía puede minimizar el riesgo”, respaldando que la Policía Foral asuma la seguridad de El Sadar, aunque ha advertido de que hacerlo “de manera inmediata hoy en día no es posible” por la necesidad de reforzar la plantilla.

Por último, el portavoz de Vox, Emilio Jiménez, ha dejado claro que su grupo “no va a caer en la trampa de una policía sí y otra no” y ha puesto el foco en el grupo ultra Indar Gorri, del que ha recordado que “ha sido condenado ya por muchas actuaciones y lo que hay que hacer con ese grupo es expulsarlo directamente de El Sadar”.