El Pleno del Parlamento Vasco ha rechazado una proposición no de ley registrada por el Partido Popular que reclamaba la puesta en marcha de medidas urgentes en “la lucha contra la inseguridad ciudadana, causada por el incremento del uso de armas blancas en Euskadi”.
La iniciativa ha sido desestimada con los votos en contra de PNV, EH Bildu, PSE y el grupo Mixto-Sumar, mientras que PP y Grupo Mixto-Vox han respaldado el texto en la sesión ordinaria celebrada este jueves en la Cámara vasca.
La parlamentaria del PP Ainhoa Domaica ha destacado que entre 2019 y 2025 se ha pasado de 653 armas blancas incautadas a 1.497, lo que, según ha indicado, supone un aumento del 129% en estos años. En relación con el último ejercicio, ha remarcado que las incautaciones han crecido de 1.347 a 1.497, es decir, 150 más en solo un año.
Domaica ha defendido un paquete “ambicioso”, articulado en siete reformas legislativas, para hacer frente al problema de las armas blancas, con la finalidad de “endurecer las sanciones” y “tratar de reducir su uso”, frente al “miniacuerdo que el lehendakari arrancó al señor Sánchez hace escasamente un mes con tres únicas propuestas, que veremos si se cumplen”.
Por su parte, la portavoz del Grupo Mixto-Vox, Amaia Martínez, ha asegurado que, “a base de mucha insistencia”, su partido ha “conseguido doblegar el negacionismo que algunos pretendían imponer”, al considerar que “los delitos en el País Vasco no dejan de crecer”, pese al “maquillaje que aplica el Departamento de Seguridad en las estadísticas delictivas en este apartado”.
En su intervención, ha criticado que “la medida pactada con el señor Sánchez para prohibir todo tipo de armas blancas es una propuesta propagandística, no efectista y muy poco efectiva, ya que los delincuentes no atienden a prohibiciones ni a sanciones administrativas. Las sanciones se han mostrado ineficaces teniendo en cuenta que esos delincuentes se declaran insolventes”.
Críticas de PNV, EH Bildu, PSE y Sumar a la propuesta del PP
El parlamentario del PNV Jon Andoni Atutxa ha reprochado al PP que haya registrado esta proposición “a contra pié” del acuerdo alcanzado por el lehendakari, Imanol Pradales, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el fin de “no quedarse fuera de la foto”.
Según ha señalado, “nosotras buscamos mejorar la seguridad de nuestros pueblos y ciudades y dotarnos de los elementos y las herramientas precisas para que la Ertzaintza pueda cumplir con su misión de servicio público, que no es otra que la de la seguridad de todos y todas, mientras que sus objetivos son desgastar a este Gobierno y al PNV, y darse a la alarma y la exageración por un puñado de votos”.
El representante de EH Bildu Gorka Ortiz de Guinea ha censurado que el PP registre “al mes sobre este tema” una propuesta, enmarcada en “una estrategia política de la derecha y la extrema derecha a nivel mundial que no tiene el objetivo de buscar soluciones ni mejoras para la gente, sino de repetir miedo, alarma y sensación de inseguridad”.
Ha defendido que “hay que perseguir las conductas violentas, proteger a las víctimas y dotar de medios a las instituciones, pero lo importante es prevenir ante todo y nunca sacrificar derechos de las víctimas, porque con esta lógica punitiva siempre se va a llegar tarde y mal. Ni negacionismo ante la inseguridad, ni populismo punitivo ante el miedo creado”.
La parlamentaria del PSE Miren Gallástegui ha afeado que la propuesta del PP “fusila” la que la propia formación popular defendió hace dos días en el Congreso, con “resultado negativo, el mismo resultado exactamente que va a obtener” en la Cámara vasca.
A su juicio, “los siete puntos que presentan es papel mojado dentro de una iniciativa errónea, fallida, sin el más mínimo rigor y que, además llega tarde, porque el ministro del Interior ya se ha comprometido a impulsar nuevas medidas para combatir el uso de armas blancas en espacios públicos y evitar disfunciones”.
Por último, el portavoz del Grupo Mixto-Sumar, Jon Hernández, ha rechazado “el discurso del PP para azuzar el miedo, sobredimensionar determinados problemas y olvidarse de otros y acometer simplificaciones interesadas de la realidad de la seguridad de los ciudadanos”.
En este sentido, ha denunciado que “ustedes limitan la cuestión de la seguridad a las agresiones, violencia y las armas blancas, pero falta de seguridad también es tener que vivir en una infravivienda, no poder llegar a fin de mes y no poder acceder a papeles y a derechos por políticas como las que ustedes impulsan con planteamientos xenófobos que generan inseguridad en la ciudadanía”.