El presidente del PNV en Vizcaya, Iñigo Ansola, ha puesto el foco en la coincidencia entre la desclasificación de la documentación del 23F y el fallecimiento del exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, al que ha definido como el “único testigo” que podía conocer “realmente” lo sucedido durante el intento de golpe de Estado.
Al mismo tiempo, ha reclamado que se impulse en el Congreso la reforma de la Ley de Secretos Oficiales registrada por los jeltzales, que considera la única propuesta “factible” de salir adelante, y que se abran otros archivos relativos a la matanza del 3 de marzo en Vitoria, los Sanfermines de 1978 o el caso de Mikel Zabalza. “No vamos a estar esperando a cuentagotas a ver si fallece alguien para que saquemos los datos”, ha manifestado.
En una entrevista en Onda Vasca, recogida por Europa Press, Ansola ha admitido que la publicación de los documentos sobre el 23F le ha generado “sensaciones contrapuestas”, ya que, por un lado, “parece que ha quedado claro el papel que el rey (Juan Carlos I) jugó en contra del golpe de estado, pero a su vez también parece que la Casa Real quiso lavar su cara reuniéndose con los golpistas”. “Entonces, ante un posible juicio, que la Casa Real quisiera lavar su cara, también me lleva a pensar en algo raro”, ha señalado.
En esta línea, ha calificado de “muy curioso que ayer, justo el día que se desclasificaron los papeles del 23-F, haya muerto el único testigo que podía realmente conocer lo que sucedió en ese día tan señalado”.
El dirigente vizcaíno del PNV ha subrayado que le resulta llamativo que, después de tantas décadas, se hayan hecho públicos esos documentos sin que, a su entender, se haya aclarado “absolutamente nada”.
Iñigo Ansola ha cuestionado igualmente “por qué no se desclasifican otra serie de hechos muy graves” que continúan sin esclarecerse, como los Sanfermines del 78, el caso de Mikel Zabalza, el atentado del bar Aldana en Alonsotegi o la masacre del 3 de marzo. “¿Por qué no se desclasifican? ¿Cuál es la intencionalidad?”, ha preguntado.
A su juicio, si existiera verdadera voluntad política, también podrían hacerse públicos esos expedientes. “Han pasado muchísimos años, estamos en una democracia, la transparencia tiene que imperar y no entiendo por qué no se esclarecen estas cuestiones”, ha añadido.
Ha recordado que el PNV mantiene registrada en el Congreso la única proposición de reforma de la Ley de Secretos Oficiales “que es factible que se promueva”, y ha instado a que reciba el respaldo necesario. “Lo estamos reclamando con ahínco”, ha apuntado.
Según ha explicado, la iniciativa jeltzale prevé que todos los documentos clasificados queden automáticamente desclasificados a los 25 años. “Queremos que se promulgue esa Ley porque estamos en un Estado democrático”, ha insistido.
Ansola confía en que la apertura de los papeles del 23F sirva como “un precedente positivo” para seguir avanzando en nuevas desclasificaciones. “Pero no vamos a estar esperando a cuenta gotas a ver si fallece alguien para que saquemos los datos”, ha manifestado.