El PP de Jorge Azcón vuelve a situarse como la lista más votada en la mayoría de las principales urbes de Aragón, aunque con un notable desgaste en muchas de ellas. Algo similar le ocurre al PSOE, que únicamente logra retener por un estrecho margen su gran bastión en la Comunidad, Ejea de los Caballeros, cuna del expresidente Javier Lambán, donde se ha desplomado más de 12 puntos. A cambio, ha conseguido arrebatar al PP Caspe, una de las numerosas localidades que viraron a la derecha en 2023.
En el resto de municipios de más de 10.000 habitantes, así como en las tres capitales de provincia, los populares continúan como primera fuerza, igual que en las autonómicas de mayo de 2023, pero en todos ellos ceden terreno frente a Vox. La formación de Santiago Abascal supera incluso el 20% en varios enclaves y “sorpasa” al PSOE en algunos de ellos.
El caso más significativo es el de Ejea de los Caballeros, histórico bastión de la izquierda aragonesa y gobernada por la líder de los socialistas zaragozanos, Teresa Ladrero. Allí, Pilar Alegría se deja más de 12 puntos hasta un 30,76%, reduciendo la ventaja sobre el PP de los 17 puntos de los anteriores comicios a apenas tres y medio este 8 de febrero. De este retroceso apenas se beneficia el PP, mientras que Vox se dispara hasta un 21,02% en la cuna del “lambanismo”.
La única localidad donde cambia el signo del partido ganador es Caspe (Zaragoza). El PSOE pasa de perder por seis puntos a imponerse, aunque solo por 13 votos de diferencia. Este vuelco no se debe a un avance propio, sino al fuerte retroceso del PP, que se hunde más de ocho puntos, y al notable ascenso de Vox, que firma uno de sus mayores incrementos, de más de 12 puntos hasta un 24,58%, quedándose a menos de un centenar de votos de los dos primeros en un municipio con una alta población inmigrante. Destaca igualmente la caída de CHA en Caspe, mientras prácticamente dobla resultados en el conjunto de Aragón.
El partido que encabeza Pilar Alegría también sufre en otro de sus feudos tradicionales, Binéfar (Huesca), enclave clave del sector cárnico aragonés. Allí queda ocho puntos por detrás del PP —34,9% frente a 26,4%—, pese a que los populares también retroceden. Vox escala hasta el 18,53%, CHA casi multiplica por cinco sus apoyos —del 1,9% al 9,14%— e IU-Sumar baja, pero conserva más del 3%.
El PP se debilita en sus plazas fuertes
En la cuarta ciudad de Aragón, Calatayud, feudo tradicional del PP, los populares vuelven a ganar, pero con un fuerte desgaste: pierden 10,36 puntos y más de mil votos, quedándose en el 35,71%. Les sigue un PSOE que retrocede levemente hasta el 23,64% y un Vox que casi triplica su apoyo —del 8,77% al 22,02%— y se queda a poco más de un centenar de papeletas del “sorpaso”.
El siguiente gran municipio en población es Utebo, en el área metropolitana de Zaragoza, donde los socialistas habían gobernado casi sin interrupción hasta 2023. Ahora caen al tercer puesto, con un 22,12%, seis puntos menos que en la última cita con las urnas. El PP vuelve a imponerse, aunque con menor porcentaje —un 30,27%—, mientras Vox escala a la segunda posición con un 23,66%. También resalta el avance de CHA, que duplica sus apoyos, en línea con lo que ocurre en el resto de la Comunidad, hasta un 9,27%.
En la zona sur del cinturón de Zaragoza, de mayor renta per cápita y perfil más conservador, Cuarte de Huerva presenta un escenario similar, aunque más favorable al PP. Los populares logran un 37,21% y apenas pierden votos. Vox se sitúa igualmente como segunda fuerza, con un 24,77%, el PSOE baja hasta el 15,23% y CHA sube al 9,93%. El avance del bloque de derechas se completa con un llamativo 5,59% para Se Acabó la Fiesta (SALF).
En la provincia de Huesca, el desgaste en buena parte de estas ciudades medias es incluso más acusado en el PP que en el PSOE. Ocurre en Monzón, gobernada con mayoría absoluta por el presidente de la Diputación Provincial, Isaac Claver, donde los populares pasan de ganar por 16 puntos a hacerlo por menos de nueve. El PSOE mantiene la segunda plaza con un 23,73%, pero por un margen mínimo, ya que Vox sube hasta el 23,36%, uno de sus mejores resultados en Aragón, y se queda a solo 28 votos del “sorpaso”. A bastante distancia aparecen CHA —9,04%— e IU-Sumar —3,86%—.
En la vecina Barbastro, epicentro de la campaña y la precampaña por las protestas ante la situación de su hospital, que atiende a toda la zona oriental de la provincia, el PSOE no ha conseguido capitalizar ese malestar. De hecho, pierde casi siete puntos —más que en el resto del Alto Aragón— y se queda en un 24,84%. El PP conserva el primer puesto con algo más del 32% y Vox también sube, aunque con menor intensidad, hasta el 21,79%. CHA vuelve a doblar y alcanza un 10,38%.
Más reñido ha sido el recuento en Alcañiz, segunda ciudad de la provincia de Teruel, donde PP, PSOE y Vox han quedado separados por menos de cinco puntos. Los de Azcón bajan casi siete puntos hasta el 28,18%, el PSOE de Alegría pierde algo más de dos, hasta el 24,54%, y Vox protagoniza uno de los mayores crecimientos de Aragón al pasar del 9,14% al 23,3%. Teruel Existe se resiente y cae por debajo del 10%, mientras que CHA, como en el resto de la provincia, no logra traducir tanto apoyo como en otras zonas y se queda en un 3,85%.
De vuelta a Huesca, Fraga, antiguo bastión socialista con una importante población migrante que hace más de una década basculó hacia el PP, es otro de los municipios donde se produce un “sorpaso” de la candidatura encabezada por Alejandro Nolasco. Aun así, los populares se imponen con claridad —35,83%— frente al 23,8% de Vox y el 23,75% del PSOE, que retrocede menos que en otros lugares, pero no lo suficiente para conservar la segunda plaza. Las formaciones minoritarias apenas logran apoyos en la localidad fragatina.
También en el Alto Aragón, Jaca, la ciudad más poblada del Pirineo, sigue en líneas generales la tendencia autonómica, con algunas particularidades. Los populares revalidan la victoria con un 30,16%, mientras el PSOE gana medio punto hasta el 25,43%. El avance de Vox en la capital de La Jacetania es algo más moderado, hasta el 17,37%, y CHA firma uno de sus mejores registros en Aragón, con un 14,24%, partiendo ya de más del 10%. Es además uno de los pocos municipios donde el partido de Alvise Pérez supera el 3%.
Con algo menos de 10.000 habitantes, pero un peso político y demográfico relevante en las comarcas pirenaicas, Sabiñánigo, núcleo industrial de la zona y bastión tradicional del PSOE, mantiene el equilibrio entre bloques. No hay cambios en la fuerza ganadora, pero populares y socialistas quedan prácticamente empatados —29,88% y 29,44%, separados por solo 17 votos—. Vox obtiene aquí menos respaldo que en la media aragonesa —un 14,54%— y CHA, que suele obtener buenos resultados en esta área del Pirineo, suma un 12,06%. También IU-Sumar —4,05%— y Aragón Existe —3,16%— están por encima de sus medias.
En Tarazona (Zaragoza), el bipartidismo resiste mejor que en otros puntos, aunque PP y PSOE pierden en torno a seis puntos cada uno. Los populares se sitúan en el 34,9%, los socialistas en el 26,3% y Vox, que partía de un apoyo muy bajo, sube hasta el 18,53%. CHA e IU-Sumar consiguen igualmente buenos datos —9,13% y 3,4%, respectivamente—. Uno de los resultados más llamativos es la caída de Podemos, que pasa del 8,65% —cuando su anterior líder, Maru Díaz, procedía de la localidad turiasonense— a un escueto 0,9%, perdiendo más de 400 de los 467 votos que obtuvo en la última convocatoria electoral.