El vicesecretario de Territorial del PP de Castilla-La Mancha, Raúl Valero, ha rehusado este martes entrar a valorar el juicio de la “Operación Kitchen”, aunque ha subrayado que “el PSOE no está para dar ejemplo de altos cargos”.
En una comparecencia ante los medios, y al ser cuestionado por este procedimiento, el dirigente ‘popular’ ha recalcado su respeto a las decisiones de los tribunales y, en particular, a esta causa que continúa en marcha. “No voy a valorar un proceso judicial que está en proceso”, ha señalado.
En relación con la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, actualmente en tramitación en el Congreso de los Diputados, Valero ha insistido en reclamar al PSOE que solicite la convocatoria de la comisión correspondiente para debatir el texto y que, en ese marco, “entre todos podamos llegar a un acuerdo sobre un estatuto que sea bueno y beneficioso para Castilla-La Mancha”.
A su juicio, “me da la sensación que el Partido Socialista está más preocupado en intentar crear titulares para arañar votos, más que realmente en solucionar los problemas que tienen los castellanomanchegos”.
Crítica a la presión fiscal en Castilla-La Mancha
En otro momento de su intervención, Valero ha denunciado que “hoy se pagan más impuestos que nunca, pero no se vive mejor” en Castilla-La Mancha.
Se ha preguntado “¿qué está haciendo el Gobierno de Emiliano García-Page con el dinero de los castellanomanchegos? Esa es la pregunta que se hacen familias, autónomos y jóvenes cuando revisan su cuenta bancaria a final de mes, un autónomo cuando ve que suben sus costes o cuando un joven intenta independizarse”.
Tras más de diez años de gobiernos socialistas en la región, el responsable del PP ha afirmado que la conclusión “empieza a ser evidente. Hoy se pagan más impuestos que nunca, pero no se vive mejor”, una afirmación que ha definido como “una realidad respaldada con datos”.
En esta línea, ha resaltado que en 2025 el Ejecutivo autonómico ha ingresado más de mil millones de euros adicionales por el efecto directo de la inflación, lo que implica que los ciudadanos “han pagado más simplemente porque todo es más caro”. Una coyuntura que ha descrito como “subida encubierta de impuestos”.
“Cuando los salarios suben por la inflación, pero los tramos de IRPF no se ajustan, los ciudadanos acaban pagando más sin ser más ricos. Pierden poder adquisitivo mientras aumenta la recaudación pública”.
Asimismo, ha remarcado que Castilla-La Mancha figura entre las comunidades con mayor esfuerzo fiscal, con “uno de los IRPF más altos” y una presión impositiva por encima de la media española, algo que, según ha dicho, tiene efectos claros: “Las familias tienen menos dinero disponible, los autónomos ven reducido su margen y las empresas pierden competitividad frente a otras regiones”.
Como referencia, ha indicado que el día de la liberación fiscal en la comunidad se sitúa el 19 de agosto, lo que supone que un contribuyente medio “trabaja más de siete meses al año solo para pagar impuestos”.
“Este dato es profundamente revelador porque refleja el enorme esfuerzo que hacen los ciudadanos y la carga que soportan. ¿Todo ese esfuerzo sirve para mejorar la vida de la gente?, ¿se traduce en mejores servicios públicos?, ¿se traduce en más oportunidades?, ¿en una mejor calidad de vida?. La respuesta es clara: un rotundo no”.