El senador autonómico del PP de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel de la Rosa, ha salido al paso de las manifestaciones del presidente regional, Emiliano García-Page, al que reprocha “mentir, manipular y utilizar el pasado como cortina de humo para no dar explicaciones sobre su gestión actual”, y al que emplaza a pronunciarse sobre la etapa de José Bono y José María Barreda al frente del Gobierno autonómico.
De la Rosa responde así después de que García-Page recordara que Andrés Gómez Gordo, “el número dos de Villarejo”, al que le piden “además 15 años de prisión”, era director general, “pared con pared” con la expresidenta María Dolores de Cospedal.
Según el senador ‘popular’, “Page no habla del presente porque no tiene nada que ofrecer a los castellanomanchegos. Ni en sanidad, ni en empleo, ni en vivienda, porque solo tiene excusas y ataques”, tal y como ha señalado en un comunicado remitido a los medios.
El parlamentario autonómico sostiene que Emiliano García-Page “no es ajeno al pasado que ahora intenta utilizar políticamente, sino que fue parte activa del mismo” al haber “fue protagonista y heredero directo de los gobiernos socialistas de Castilla-La Mancha y compartió proyecto con Bono y Barreda y hoy pretende dar lecciones como si no tuviera nada que ver”.
En este contexto, De la Rosa desafía a Page a “no seleccionar la historia interesadamente” y a ofrecer explicaciones sobre hechos que, a su juicio, “marcaron negativamente a la región”, entre ellos la quiebra de Caja Castilla-La Mancha, que terminó “con condenas judiciales y un enorme coste económico” para los ciudadanos, “con responsables políticos vinculados al PSOE”; el aeropuerto de Ciudad Real, promovido bajo ejecutivos socialistas y “convertido en símbolo de despilfarro y mala gestión”; o las controversias e informaciones sobre José Bono, mentor político de Page, “relacionadas con prácticas que han sido ampliamente publicadas en distintos medios”.
El senador insiste en que “Page debería dejar de atacar y empezar a dar explicaciones”, subrayando que “sigue gobernando Castilla-La Mancha después de más de una década sin que la región converja con la media nacional en empleo, renta o servicios públicos”.
Para De la Rosa, “los castellanomanchegos no quieren que Page reabra debates del pasado para esconder su fracaso, sino que asuma responsabilidades”.
En su conclusión, el representante del PP contrapone ambos proyectos al afirmar que “el PSOE representa el pasado en esta tierra y el PP está centrado en el futuro, en generar oportunidades, empleo y bienestar. Eso es lo que hoy demanda Castilla-La Mancha”.