El director general de Energía y Minería del Ejecutivo asturiano, Javier Cueli, ha defendido este lunes que el protocolo de inspecciones en las explotaciones mineras del Principado es “adecuado”.
Cueli ha intervenido en la comisión parlamentaria que analiza el accidente ocurrido en marzo del pasado año en la mina de Cerredo, en el concejo de Degaña, donde fallecieron cinco mineros leoneses. El siniestro tuvo lugar en una explotación de Blue Solving que carecía de autorización para la extracción de carbón.
El alto cargo autonómico, al frente de la Dirección General desde mayo de 2025, ha sido cuestionado sobre si los controles debieron ser más estrictos, a la vista de que en 2022 ya se había registrado otro accidente mortal en la misma explotación, igualmente mientras se extraía carbón sin permiso.
Ante las preguntas de los diputados sobre posibles fallos de supervisión, Cueli ha señalado: “A toro pasado es muy fácil decir lo que se hubiese hecho o lo que no se hubiese hecho; habría que haber estado en aquel momento, tomando las decisiones que se tomaron, y yo no voy a entrar a calificar lo que yo hubiese hecho o lo que no hubiese hecho porque, como no estaba allí, pues no lo sé”.
Aunque considera que el esquema de inspecciones es adecuado, ha reconocido que cualquier sistema puede perfeccionarse. Al ser interrogado sobre si es lógico avisar previamente a las empresas de que se va a realizar una inspección, ha apuntado que en Andalucía, con un mayor número de minas que Asturias, el modelo está muy regulado y se comunica a las compañías con siete días de antelación.
Ha matizado, sin embargo, que en Asturias no existe impedimento para efectuar una inspección sorpresa cuando haya indicios de irregularidades, si bien la visita no puede llevarse a cabo sin la presencia del jefe de seguridad laboral y del director facultativo de la explotación.
En relación concreta con el siniestro de Cerredo, ha insistido en que el accidente tuvo lugar en una zona donde no había autorización para la actividad que, según los indicios, se estaba desarrollando.
Cuestionado sobre los avances introducidos desde su llegada al cargo, Cueli ha indicado que el principal margen de mejora se encuentra en la modernización de los sistemas informáticos empleados en la gestión del trabajo de la Dirección General de Minería.
“En el siglo XXI, utilizar herramientas que no permiten controlar el dato obliga a que los inspectores del Servicio de Minas dediquen parte de su tiempo a actividades que seguramente no se pueden automatizar y permitiría una mejora sustancial del trabajo”, ha expuesto ante los diputados.