El Comité Federal Territorial del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Melilla ha mostrado su rechazo a las declaraciones de la delegada del Gobierno en la ciudad autónoma, Sabrina Moh, tras los presuntos insultos racistas de varios agentes de la UIP de la Policía Nacional a un guardia civil de paisano, al entender que "suponen una condena pública de los policías sin que exista un juicio previo".
En su nota, el SUP afirma que el sindicato sostiene principios contrarios a cualquier tipo de discriminación por razón de raza, sexo, religión, opinión u otras circunstancias personales o sociales, y reitera su fidelidad a las instituciones del Estado. Al mismo tiempo, remarca que no admitirá "presiones ni decisiones que consideren perjudiciales para los policías por parte de instancias superiores".
El sindicato centra sus críticas en un mensaje difundido por la delegada del Gobierno en redes sociales al día siguiente de los hechos, en el que, según el SUP, se atribuía a los agentes haber lanzado insultos racistas contra un ciudadano melillense —que resultó ser un guardia civil— y se informaba de la puesta en marcha de mecanismos de investigación para depurar posibles responsabilidades.
Para el SUP, estas manifestaciones "suponen una condena pública sin que exista un juicio previo" y "podría generar animadversión social y mediática hacia el trabajo de las unidades policiales en Melilla". Por ello, reclama que se respete el curso judicial o administrativo que puedan seguir los hechos antes de formular valoraciones públicas.
El sindicato anuncia que aguardará al resultado de las pesquisas y reitera su determinación de "defender los intereses profesionales de los agentes de la Policía Nacional". Además, ofrece a los policías afectados sus servicios jurídicos, "con el objetivo de garantizar que puedan defenderse con todas las garantías procesales y no se sientan desprotegidos".
Este posicionamiento se hace público después de que la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, hiciera saber que activaba todos los mecanismos de investigación para esclarecer lo sucedido y depurar posibles responsabilidades, tras conocer los presuntos insultos racistas atribuidos a un grupo de agentes de la UIP en servicio contra un ciudadano melillense, en concreto un guardia civil, el especialista en artes marciales Nebil Mohamed Amaruch 'El Lobo', que se hallaba fuera de servicio en una cafetería junto a su esposa e hijos.
A través de sus perfiles personales en Facebook y X, Sabrina Moh, también secretaria general del PSOE en Melilla, sostuvo que las conductas racistas son incompatibles con una sociedad democrática y con las instituciones públicas. "Nada más conocer los insultos de un grupo de agentes de la UIP, que estaban de servicio, a un melillense, hemos activado todos los mecanismos de investigación para depurar responsabilidades. Ante el racismo y el insulto, tolerancia cero", afirmó.
Los hechos se habrían producido el sábado 31 de enero, alrededor de las 10.00 horas, en una cafetería del centro de la ciudad, cuando la víctima, Nebil Mohamed Amaruch, desayunaba con su pareja y sus cuatro hijos. Según la denuncia, los improperios habrían sido de carácter racista y vejatorio. Coalición por Melilla (CPM) ha trasladado públicamente su total apoyo y solidaridad a Nebil Mohamed Amaruch y a su familia, condenando sin paliativos la agresión verbal sufrida.
En un comunicado, CPM sostiene que este tipo de comportamientos, más aún cuando proceden de quienes tienen la obligación de garantizar la seguridad y el respeto, resultan absolutamente inadmisibles. La formación, principal partido de la oposición en la Asamblea melillense, ha reiterado su rechazo a cualquier manifestación de racismo, discriminación o abuso de poder, y ha recalcado que la convivencia y el respeto mutuo son pilares fundamentales de la ciudad.
"MONO", "MORO" O "CHIMPANCÉ"
En la misma línea se ha pronunciado el diputado de la oposición Somos Melilla, Amin Azmani, quien detalló que los insultos presuntamente proferidos incluían expresiones como "mono", "moro" o "chimpancé". Azmani ha trasladado su apoyo y solidaridad a Nebil, al que describió como una persona muy conocida en Melilla por su calidad humana y su trayectoria profesional. Considera que los hechos encajarían en un delito de odio "intolerable" que avergüenza a la sociedad, y ha expresado su confianza en que la denuncia presentada permita aclarar lo sucedido.
El partido Nueva Melilla, por medio de su portavoz Mohamed Busián, igualmente ha rechazado los hechos, sumándose a las muestras de condena y respaldo a la víctima. A su vez, la Asociación Comunidad Musulmana de Melilla ha manifestado su más enérgica repulsa ante lo ocurrido, calificando el episodio, de confirmarse, como de "extrema gravedad". La entidad incidió en que "no se trata de una anécdota, sino de un suceso que daña la convivencia, vulnera la dignidad de las personas y perjudica la imagen de las instituciones públicas".
La asociación ha remarcado, además, que Melilla "es un ejemplo de pluralidad y respeto, valores que -afirmó- deben ser protegidos con firmeza". La investigación abierta por la Delegación del Gobierno, de la que dependen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, deberá concretar las circunstancias en que se produjeron los hechos y, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse.