El 19 de junio de 2014, las Cortes Generales de la la X Legislatura, reunidas en solemne sesión bajo la presidencia de Jesús Posada (PP) proclamaron como Rey de España a Felipe VI de Borbón. Por el décimo aniversario de aquel acontecimiento histórico, Demócrata hace un repaso por los mejores discursos del monarca ante el poder legislativo durante su su primera década de reinado.
Toma la palabra
Tras el ruego de Posada a sus Señorías para que se pusieran en pie, el hasta entonces Príncipe de Asturias conforme al art. 61 de la Constitución, prestó juramento como Rey. A continuación, el presidente del Congreso cedió la palabra al monarca ante unas Cortes «dispuestas para escuchar el mensaje que Vuestra Majestad desee dirigir a la nación».
Felipe VI quiso iniciar su primer discurso con un recuerdo para su antecesor: «Hace casi cuarenta años, desde esta misma tribuna, mi padre manifestó que quería ser Rey de todos los españoles. Y lo ha sido».El Rey apeló también a los valores defendidos por su abuelo Don Juan, Conde de Barcelona, para poner en alza el proyecto de «concordia nacional» por el que apostó Juan Carlos I tras la muerte de Franco.
El monarca, que asumía la jefatural del Estado con 46 años, se dirigió a los hombres y mujeres de su generación en estos términos:
Antes de concluir el discurso, que sirvió como carta de presentación de su reinado ante la sociedad española, hizo alusión a las tradiciones y culturas diversas «con las que de continuo se han enriquecido todos sus pueblos». De las que dijo tenían su mejor expresión en el concierto de las lenguas: «Junto al castellano, lengua oficial del Estado, las otras lenguas de España forman un patrimonio común«. Con la mención a Antonio Machado, Salvador Espriu, Gabriel Aresti y Alfonso Rodríguez Castelao, logró el aplauso de todas las bancadas.
Reina pero no gobierna
El Rey Felipe VI se estrenó en la tarea de abrir solemnemente la legislaturas en la XII (2016-2019), después de que la imposibilidad de investir un presidente abocase a la XI Legislatura (2016-2016) al fracaso. Un hecho sin precedentes que derivó en una repetición electoral. La abstención del PSOE al candidato Mariano Rajoy evitó una tercera repetición de los comicios y puso fin a una crisis institucional a la que se refirió el monarca en una intervención en la que también llamo al diálogo permanente y al debate constructivo:
Respecto a la naturaleza del acto, Felipe VI señaló que en una monarquía parlamentaria, «la presencia del Rey en el Parlamento es la expresión constitucional del vínculo entre los depositarios de la soberanía nacional y el Jefe del Estado». También, como en el día de su proclamación, quiso reafirmar «ante sus Señorías y ante todos los españoles», los tres compromisos de la Corona: los ciudadanos, la democracia y España.
Celebrando la Transición
Los primeros años de reinado de Felipe VI coincidieron con los fastos por el 40º aniversario de varios hitos de la Transición. En la sesión conjunta celebrada para conmemorar las primeras elecciones democráticas celebradas el 15 de junio 1977, el monarca recordó unas palabras que Juan Carlos I pronunció con motivo del 15J: «La democracia ha comenzado. Ahora tenemos que consolidarla».
Felipe VI hizo alusióna la «responsabilidad histórica» que teníanante sí los diputados y senadores que asumieron tras aquellos comicios la tarea de dar una respuesta política «a los errores del pasado sobre los que no cabía fundar el futuro de España». Además,puso en valor la transversalidad de unas Cortes en las que se unieron varias generaciones de españoles, con trayectorias vitales muy diferentes e ideologías separadas, pero con un mismo espíritu.
En su afán por homenajear a la generación que pilotó la Transición el monarca parafraseó a Cervantes:
El otro gran acontecimiento durante aquella época fue el 40º aniversario de la Constitución que va camino de convertirse en la más longeva de nuestra historia. En su intervención en el hemiciclo del Congreso, engalanado para la ocasión y con la presencia de los Reyes Eméritos y los padres de la constitución Miguel Herrero de Minón, Miquel Roca y José Pedro Pérez-Llorca (fallecido en 2019), hizo especial hincapié en las profundas diferencias de esa España y la de 1978:
Paralelamente destacó la gran «transformación vivida en nuestra arquitectura territorial«, que consideró había permitido la descentralización del poder político y el reconocimiento y protección de las lenguas, tradiciones, culturas e instituciones.
«Recuperar la confianza»
Antes de que la pandemia de Covid-19 paralizase la actividad política en particular, y la vida en general, el Rey abrió la XIV Legislatura (2019-2023), a la que se llegó tras otra repetición electoral.
Consciente el monarca del incremento de la desafección política entra la sociedad instó a sus Señorías «a recuperar y fortalecer la confianza de los ciudadanos en sus instituciones«.
En junio de 2023 el Salón de Pasos Perdidos acogió el homenaje a todos los expresidentes del Congreso que presidió Felipe VI. Un acto en el que se distinguió y valoró «el trabajo de todos los expresidentes, desde los que estuvieron en aquel excepcional comienzo hasta los que continuaron trazando y fortaleciendo el camino del parlamentarismo hasta nuestro días» en palabras del monarca.
El Jefe del Estado, destacó el compromiso de los expresidentes en la mejora de nuestro sistema de convivencia y señaló que esta actitud encontraba su máxima expresión en la figura de Landelino Lavilla «preservando con su actitud firme la dignidad del parlamento» durante el 23F:
Irrumpe la Princesa
El Rey se dirigió a las Cortes por última vez el pasado mes de noviembre durante la solemne apertura de la XV Legislatura. Una cita celebrada apenas un mes después de que la Princesa Leonor al alcanzar la mayoría de edadjurase ante esas mismas Cortes la Constitución. Y a ese hecho se refirió en numerosas ocasiones el monarca durante su discurso. En especial, para mostrar su agradecimiento como padre por el afecto que había recibido la Princesa tanto en el hemiciclo, como entre la ciudadanía.
Felipe VI aseguró que el juramento suponía para las instituciones que integran el Estado «un acto mediante el que se hace pública la adhesión solemne a los valores y principios constitucionales de la Corona» y para los ciudadanos «la certeza de la estabilidad en el leal desempeño de las funciones de la Jefatura del Estado».
Antes de concluir, se dirigió a los diputados y senadores presentes para instarles a estar a la altura de la envergadura de los retos del s. XXI y devolver así la confianza otorgada por los ciudadanos.