El presidente y portavoz del Grupo Parlamentario Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha defendido este miércoles la inclusión del concepto de prioridad nacional en el acuerdo de gobierno con el PP, al considerar que "es del más elemental sentido común" y que "parece haber despertado tempestades". Ha recalcado que dicho planteamiento "no es racismo. No es egoísmo. No es ilegal", sino que "es realismo" y significa "decir basta a la perversión del concepto de solidaridad".
Durante su intervención en el debate de investidura de María Guardiola en la Asamblea, Fernández Calle ha insistido en la necesidad de "poner primero a los españoles, a los extremeños, a los de aquí". A su juicio, "urge un cambio real" porque España y Extremadura "viven una situación límite", con más del 30 por ciento de los jóvenes sin posibilidad de acceder a una vivienda, una de cada tres familias con problemas para llegar a fin de mes y unos agricultores "asfixiados por la burocracia y las imposiciones de Bruselas".
Según ha explicado, la "prioridad nacional" implica "defender primero lo nuestro y a los nuestros" y "garantizar que quien forma parte de esta tierra, tenga prioridad en el acceso a unas oportunidades que, desgraciadamente, son limitadas". Ha atribuido este escenario "por culpa del peor gobierno de la historia de España, el de Pedro Sánchez y su banda de los burdeles, las chistorras y las oficinas de artes escénicas", y ha subrayado que "esa prioridad nacional se traduce en medidas concretas, legales y posibles".
Entre esas medidas, ha citado la "prioridad en el acceso para los de aquí a la vivienda protegida", la "vinculación de ayudas al arraigo para garantizar que nadie de fuera vaya por delante de un español" y la defensa de los servicios públicos "para los nuestros primero". Ha argumentado que "con el dinero, con el esfuerzo, con el trabajo de los españoles, no alcanza para dar de todo a todo el que llegue" y que "ni alcanza ni es justo".
En esta línea, ha advertido de que Vox "no va a poner la alfombra a quienes vienen a España, a Extremadura, a vivir de los demás, a saquear unos servicios públicos que los españoles esperan durante meses, y aún mucho menos a quienes vienen a delinquir".
"Giro real" en la Junta de Extremadura
Fernández Calle ha subrayado que el pacto de gobierno firmado con el PP "marca un giro real en Extremadura". Ha agradecido a María Guardiola su "disposición para llegar a un acuerdo" y que "acepte y entienda que Vox no iba a traicionar a nadie". Ha remarcado que será "un solo gobierno formado por dos partidos", en el que Vox participará "con lealtad a sus miembros y a lo pactado" y "con disposición a anteponer siempre los intereses de Extremadura, de los extremeños y de los españoles".
Tras el entendimiento entre PP y Vox, ha asegurado que Extremadura "va a ser la primera región en demostrar que sí se puede" aplicar políticas como "reducir impuestos sin dejar atrás a los que de verdad lo necesitan", proteger el campo "frente a imposiciones ideológicas y al ecologismo ignorante e hipócrita de salón" y "apostar por la industria sin destrozar el territorio ni arruinar nuestra tierra".
En materia energética, ha defendido mantener en funcionamiento la Central Nuclear de Almaraz, que "no es solo una cuestión energética", sino que "es empleo, estabilidad y futuro para Extremadura". Ha avanzado además la puesta en marcha de "un plan industrial ambicioso", con liberalización de suelo, eliminación de trabas administrativas y burocráticas y el establecimiento del silencio administrativo positivo, que ha definido como "desregulación real".
El campo y la Agenda 2030
El portavoz de Vox ha dedicado parte de su discurso al "otro gran motor de Extremadura", el campo, que ha descrito como "campo castigado y olvidado". Ha anunciado un "blindaje frente a la Agenda 2030", mediante la creación de un "fondo de compensación frente a imposiciones de Bruselas" y el rechazo a "acuerdos comerciales injustos" como el de Mercosur.
"Portegemos el campo con una simplificación normativa, para que nuestros agricultores y ganaderos no tengan que estar todo el dia pendientes de los papeles", ha reclamado, destacando que el pacto garantiza el regadío de Tierra de Barros "tras más de una década de estafas del PSOE a los regantes".
Sanidad y rebaja fiscal en Extremadura
En el ámbito sanitario, Fernández Calle ha asegurado que en Extremadura "se acabaron los discursos vacíos". Ha explicado que el acuerdo contempla un plan integral para mejorar el sistema de salud regional, con "mejor calidad asistencial, menores tiempos de espera, y garantía de una atención accesible para los españoles", al que se destinarán 500 millones de euros adicionales cada año.
En cuanto a la política fiscal, ha insistido en que la "solución a todos los problemas no pasa por recaudar más y más". Ha detallado que el pacto prevé una "bajada progresiva del IRPF en los tramos más bajos para aliviar directamente a las rentas medias y bajas", con la finalidad de devolver a los extremeños "su dinero, un dinero que nunca debió salir de sus bolsillos". También se reducirá el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y el de Transmisiones Patrimoniales "para facilitar la compra de vivienda habitual", y se actuará sobre sucesiones y donaciones con la ampliación de "las bonificaciones y reducciones para los familiares del tercer grado, para que heredar no sea un castigo".
Ha asegurado que, con estas decisiones, "Extremadura deja de castigar el esfuerzo. Y empieza a premiarlo". Entre los compromisos, ha citado la construcción de "al menos 3.500 viviendas protegidas durante la legislatura" y la creación de avales públicos "especialmente dirigidos a jóvenes y familias, que permitirán acceder a hipotecas en mejores condiciones, reduciendo las barreras de entrada que hoy existen". Asimismo, ha mencionado el "desalojo exprés de okupas", el refuerzo del apoyo jurídico a las víctimas y el control del fraude en ayudas, recordando que "la ley debe proteger a quien la cumple y no a los delincuentes".
Desregulación y punto de partida para Vox
El dirigente de Vox ha puesto el foco en la "apuesta decidida por la desregulación", que, según ha dicho, traerá menos burocracia, menos trabas y más libertad, y ha reiterado que "eliminar trabas va a ser una prioridad de Vox en el gobierno". Ha admitido que "no será fácil" y que "habrá obstáculos", entre ellos un Gobierno central "rabioso con este acuerdo porque es el principio de su fin", ya que, a su entender, el pacto "demuestra que sí se pueden hacer las cosas si se quiere".
Ha puntualizado que se trata de un acuerdo "con el que VOX se siente satisfecho, pero que no es el programa íntegro de Vox", y lo ha definido como "un punto de partida, un primer paso, un pasar de las palabras a los hechos". Tras recordar que en las últimas elecciones lograron "el doble de Vox", ha señalado que ahora necesitan "el triple o el cuádruple de VOX para poder completar el cambio total que necesitan Extremadura y España".
Para concluir, Fernández Calle ha garantizado que Vox en el Ejecutivo autonómico será "exigentes" y también responsable", y ha asegurado que no van "a defraudar", porque, en su opinión, Extremadura "debe convertirse en una región que otros miren con admiración".