La I Edición de los Premios Demócrata no fue solo una gala. Fue una señal. El Hotel Palace de Madrid acogió este martes una convocatoria que superó ampliamente las previsiones iniciales. Responsables públicos, representantes institucionales, actores económicos, sociedad civil y referentes del ámbito regulatorio se congregaron en lo que ya se perfila como una de las nuevas citas anuales de referencia del calendario institucional.
Desde minutos antes del inicio, el ambiente evidenciaba que no se trataba de un acto más.
Aforo completo, expectación máxima y una atmósfera marcada por el reencuentro entre perfiles de distinto signo político y sectorial en torno a un mismo mensaje: reconocer la política útil, la innovación pública y el liderazgo responsable.
Una gala con ritmo, consenso y mensaje
La ceremonia, ágil y cuidada en cada detalle, combinó intervenciones institucionales, entrega de galardones y momentos de diálogo que evidenciaron algo poco frecuente en el clima actual: voluntad de entendimiento.
En un contexto político marcado por la polarización, la gala reivindicó el rigor técnico, la cooperación público-privada y la capacidad de alcanzar consensos transversales como ejes vertebradores de la democracia contemporánea.
En un contexto político marcado por la polarización, la gala reivindicó el rigor técnico, la cooperación público-privada y la capacidad de alcanzar consensos transversales
David Córdova, fue el encargado de dar la bienvenida a todos los invitados. El presidente editor de Demócrata, reivindicó la esperanza, el avance y el trabajo frente al pesimismo estructural: "Cuando alguiena afirma que la política funciona mal, la pregunta pertinente es 'qué propones tú, que estás construyendo tú".
El mensaje fue compartido por asistentes de sensibilidades diversas: poner el foco en lo que funciona también es una forma de hacer política. El éxito no se midió únicamente en asistencia. La retransmisión en streaming multiplicó el alcance del evento y permitió que miles de usuarios siguieran en directo la ceremonia a través de redes sociales.
La apertura institucional, corrió a cargo del vicepresidente del Senado, Javier Maroto, que recordó que la democracia se sostiene sobre una idea simple y exigente: que el poder público se ejerza con límites, rendición de cuentas y al servicio de los ciudadanos.
En este sentido, Maroto destacó la amenaza que supone la desinformación organizada, que "no nace por casualidad, sino que es impulsada desde actores que combaten nuestra democracia porque les incomoda nuestra presencia" y celebró la labor que lleva a cabo Demócrata como fuente de información fiable y que genera confianza en los ciudadanos.
Las galerías oficiales y el vídeo íntegro de la gala recogen una noche que combinó institucionalidad, modernidad y conexión digital, reforzando el posicionamiento de Demócrata como medio especializado en información parlamentaria y regulatoria.
El indicador Poder Digital, presentado durante la gala, añadió además una dimensión innovadora al encuentro, integrando análisis de datos y conversación pública en la evaluación del liderazgo contemporáneo.
La gala cerró sus puertas, no sin antes contar con la intervención del ex Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y presidente del CIDOB, Josep Borrell, quien ha advertido sobre que "Europa nunca ha tenido tantos enemigos, desde dentro y desde fuera". Así, ha lamentado que los valores propios de la Unión se hayan visto acosados. "Las nuevas generaciones creen que la paz es natural, pero el estado natural de las cosas, desgraciadamente es la guerra".
Por ello, ha pedido compromiso y democracia, asignada a la idea de Europa, para garantizar esa paz, que a su juicio, el ser humano no goza en ninguna otra parte del mundo.
Y para concluir el evento, habló la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que valoró positivamente la presencia en el ecosistema mediático de un espacio como 'Demócrata' así como la celebración de unos premios en un país donde, a su juicio, se agradece muy poco. "Se ha premiado a medidas que ayudan a la participación ciudadana, la rendición de cuentas, rasgos fundamentales para una democracia fuerte", ha zanjado.
Un punto de inflexión para Demócrata
Esta primera edición llega en un momento de crecimiento sostenido del medio, que ha ampliado su redacción, reforzado su presencia europea y consolidado su comunidad de lectores cualificados.
La extraordinaria acogida confirma que existía espacio para una iniciativa de estas características: un espacio de reconocimiento que conecte instituciones, sector privado y ciudadanía desde una lógica constructiva.
La intención es clara: convertir los Premios Demócrata en una cita anual estable dentro de la agenda política y sectorial española. La noche terminó con un mensaje compartido por muchos de los asistentes: hacía falta un encuentro así y ahora ya existe.