El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha rememorado la figura de Andrés Gómez Gordo, “el número dos de Villarejo”, sobre quien “además 15 años de prisión”, y ha subrayado que ocupó un cargo de director general “pared con pared” con la entonces presidenta regional María Dolores de Cospedal.
Al referirse al procedimiento judicial que afecta al entorno de quien le precedió al frente del Ejecutivo autonómico en el Palacio de Fuensalida, García-Page ha señalado que “en lo personal, no le puedo desear nada mal a nadie, y ni siquiera a Cospedal. En mi tierra se cebó, hizo muchísimo daño, durante cuatro años vivimos en un permanente Viernes de Dolores”.
En esta línea, ha indicado que “muchos tienen la sensación en España de que hay cosas que no se han investigado como debieran y que no han aflorado judicialmente como debieran, tengan en cuenta que el número dos de Villarejo, al que le piden además 15 años de prisión, era director general, pared con pared con Cospedal”.
El responsable del Gobierno autonómico ha remarcado desde Barcelona que “Gómez Gordo era director general en la presidencia de Castilla-La Mancha, siendo la presidenta y secretaria general del PP María Dolores de Cospedal. Así que cualquier cosa es posible”, ha concluido, ligando así la etapa de Cospedal en la región con la actual causa judicial.